No pudo cerrar una buena vuelta en el segundo entrenamiento de la 14ª fecha de F1. Pierre Gasly quedó por delante del argentino, pero Alpine perdió con sus principales rivales.
Viernes preocupante para Alpine en el GP de España, 14ª fecha del ejercicio 2026 de Fórmula 1. El flamante trazado de Madring era una prueba ideal para constatar esas mejoras aerodinámicas que estrenó Pierre Gasly en Zandvoort y que también llevó Franco Colapinto en Monza. El equipo de Enstone se fue con buenas sensaciones de la pista italiana por el andar y el resultado, pero claro, los A526 fueron muy descargados. Por eso, el desafío del nuevo circuito madrileño era un examen genial para probar las modificaciones y, además, entender en qué posición se encuentra el team francés en su batalla contra Racing Bulls por el quinto lugar de Constructores. Y ahí es donde está la preocupación.
“Los Racing Bulls están a años luz”, sentenció Colapinto luego de ser 15º en la segunda tanda, al cabo, la más veloz del día. El piloto argentino podría haber quedado un poco más adelante, pero perdió su intento lanzado con neumáticos blandos porque se encontró a Liam Lawson en la pista y perdió mucho en el segundo parcial. Y no hubo más porque no tuvo tiempo de intentar otro giro veloz porque la sesión de paró con bandera roja por el golpazo de Arvid Lindblad (el único de F1 que rompió el coche en la primera jornada).
Como parámetro, el argentino marcó 1m35s886 en ese giro interrumpido por el neozelandés que sigue este fin de semana en Red Bull como reemplazo del lesionado Isack Hadjar. Pierre Gasly, el compañero de Colapinto, pudo ser más veloz porque no tuvo tráfico y quedó 11º con 1m34s959. Esas nueve décimas tienen como respuesta que el bonaerense no dio su vuelta limpia, pero el problema no está ahí. El dolor de cabeza en las huestes del team francés pasan por los rivales.
Los nueve puntos que Alpine perdió en el Tribunal de Apelaciones de la FIA (le sacaron el podio de Mónaco a Gasly) complicó sus acciones en la batalla por ser el mejor del resto de Constructores, sacando a los cuatro equipos principales. Racing Bulls llegó a Madrid con 75 puntos, contra 62 de los franceses. En Monza, donde Alpine tuvo un andar superior a los de Faenza, la cuenta no fue la esperada porque apenas se llevaron tres puntos más (ocho contra cinco). Y Madrid arrancó muy complicado.
Lindblad, más allá del golpe, quedó cuarto con 1m33s890 y Yuki Tsunoda (el reemplazo de Lawson) quedó octavo con 1m34s785. Queda la duda del ritmo de carrera, porque el japonés no giró con medias en el final (como lo hicieron Colapinto y Gasly) y Lindblad estaba fuera de combate. Alpine deberá trabajar en la noche española para tratar de encontrar una respuesta a la falta de carga trasera que vivió el A526 durante los dos primeros entrenamientos. Se mejoró la carga delantera (cambiaron el alerón) pero el tren trasero no estuvo firme y en las curvas de Madrig eso se paga caro. Después de meter a los dos autos como comodidad en la Q3 de Italia, una semana después ese listón se convirtió en un objetivo que parece difícil. Porque si bien Gasly quedó 11º, Lando Norris no giró por problemas en la caja de cambios. El campeón se meterá en los diez, sin dudas.
Este sábado, la escudería comandada por Flavio Briatore tendrá el tercer entrenamiento para probar los cambios que surjan en el largo trabajo nocturno. Después ya será turno de la qualy y tener una mala posición de partida puede hipotecar cualquier posibilidad de lograr un buen resultado en una pista que no entrega chances de sobrepaso. Si bien después está la peligrosidad de los muros y, como lo mostró Lindblad, cualquier puede perder todo en el más mínimo desliz en carrera, todo indica que la clasificación marcará gran parte de lo que ocurra el domingo.
