A 30 años del debut del Kaiser en la Roja, el tetracampeón giró en Monza con uno de sus míticos autos.
Por un rato Monza se metió en el túnel del tiempo y revivió aquellos viejos tiempos de los añorados motores que bramaban hasta erizar la piel de los fanáticos. Un V10 tronó nuevamente en el Templo de la Velocidad en la previa del GP de Italia, 13ª fecha de la temporada 2026, como parte del homenaje que Ferrari realizó por el 30º aniversario del debut de Michael Schumacher en la Scuderia.
El F2002, el auto más dominante de los que utilizó en su paso por el team italiano, fue el protagonista, con su motor V10 y nada menos que con Sebastian Vettel al volante. El tetracampeón se fanatizó con la F1 viendo los triunfos de su compatriota y también formó parte de Ferrari.
El público vibró con el paso de Vettel con la F2002, modelo con el que Schumi logró 11 triunfos en 17 Grandes Premios que tuvo la temporada 2002 y en las seis restantes subió al podio. Bestial.
Además, Ferrari exhibió el F310, el modelo con el que debutó el alemán en 1996, con el 1 pintado porque Schumacher llegó a Maranello como campeón de F1 1995, título conseguido con Benetton, escudería que era comandada por Flavio Briatore.
