Lando Norris logró un triunfo a lo campeón en Países Bajos

El inglés superó en pista a Kimi Antonelli y Lewis Hamilton para recuperar la punta que había perdido en la segunda largada y sumó su segundo éxito en fila con McLaren. El italiano fue segundo y estiró la ventaja en el Mundial. George Russell completó el podio.

McLaren parecía fuera de combate por el Mundial 2026. Es cierto, con el nuevo reglamento técnico la curva de desarrollo es enorme y todo puede cambiar. Pero el arranque de los de Woking fue catastrófico. En China, segunda fecha, los MCL40 se quedaron en boxes sin poder largar siquiera por un problema en la batería de ambas unidades de potencia. Para Lando Norris, justo en su temporada como campeón, se le sumó el abandono de Canadá por problemas en la caja de cambios y de Mónaco, otra vez por la batería. Desde entonces, poner al británico en la danza de nombres de posibles candidatos a la pelea por el título de la 77ª temporada parecía una osadía. Sin embargo, la escudería fundada por Bruce McLaren resurgió como el ave Fénix y Norris se fue de vacaciones con el triunfo en Hungría y retornó del receso para lograr un brillante éxito en el GP de Países Bajos.

Norris largó desde la pole tras su brillante qualy del sábado y logró mantenerse adelante en el pique, gracias a la pésima partida de George Russell, (se quedó patinando en el cajón del segundo lugar), y con Kimi Antonelli como escolta. Pero la carrera duró un giro. De inmediato salió la bandera roja por el durísimo accidente de Max Verstappen, quien pagó caro su error de ir muy por abajo en el peralte de la última curva, justo el lugar que tenía agua acumulada de la lluvia que había caído un rato antes. Para el campeón fue un nuevo desafío: otra largada, pero esta vez con Antonelli como amenaza. En la segunda largada, Norris perdió con el líder del Mundial, parecía que el jovencito italiano de Mercedes se llevaría otro éxito en 2026.

Sin embargo, Norris no perdió el tren. McLaren le cambió los neumáticos al MCL40 del inglés durante la bandera roja y le pusieron las blandas en lugar de las medias que tenía. Antonelli seguía con las medias, pero si bien en un momento logró abrir una brecha de dos segundos, nunca logró escaparse. Desde ahí, la competencia se convirtió en una carrera de estrategias para tratar de atacar y defenderse en las paradas en boxes.

La carrera se definió en la vuelta 54. Lewis Hamilton lideraba con su Ferrari, pero con neumáticos mucho más gastados que los que llevaban Antonelli (segundo con duros y quejándose de falta de grip) y Norris en el tercer lugar y con un ritmo arrollador. El italiano de Mercedes intentó meterse por adentro en la primera curva para superar a la Ferrari del heptacampeón, quien, en su defensa, aflojó a propósito y complicó a Kimi, tanto que Norris lo pasó por afuera. El ritmo del McLaren era arrollador y en la curva 11 superó a la SF-26 de su compatriota para ser líder. En una misma vuelta, Lando pasó al puntero del torneo y al siete veces monarca. Sin dudas, una vuelta a lo campeón para Norris.

A partir de ese momento y hasta la vuelta 72, la última, Norris marcó el ritmo y se fue. Poco le importó el momento de auto de seguridad virtual por el quedo de Esteban Ocon. El problema fue del resto, de Antonelli que paró por blandas y después recuperó el segundo lugar por la orden que recibió Russell de darle el puesto. Hamilton (ya había sido superado por el italiano de Mercedes) también se detuvo y fue con todo por Russell, pero no le alcanzó. Adelante, lejos de todos, Norris.

“Una carrera dura. Ayer dije que teníamos que dar un buen espectáculo para todos en la última carrera aquí. Hoy me lo compliqué yo mismo, pero fue una buena carrera, muy disputada. Probablemente una de mis mejores victorias, tuvimos que luchar por ella. El ritmo fue muy fuerte y lo gestionamos bien. Estoy eufórico, muy feliz. Es genial ganar la última carrera en Zandvoort", dijo Norris después de conseguir su 13ª victoria, la segunda en fila.

Después del GP de Bélgica, 11ª fecha, Norris estaba a 101 puntos de Antonelli en el Mundial. Dos carreras después, el inglés ya está a 83. ¿Puede soñar? “Suena aburrido, pero una carrera a la vez. No tiene sentido pensar tan a futuro, necesito concentrarme en tener un pequeño descanso. Dos fines de semana geniales, pero necesitamos reiniciar y aprender todo lo que podamos. Todavía hay muchas cosas que podemos mejorar y necesitamos mejorar si queremos luchar por el campeonato. Estoy contento con el equipo y con el gran trabajo que todos están haciendo, y estoy muy feliz de poder cumplir con ellos y traer dos victorias seguidas. Pero es más difícil de lo que me gustaría y quiero una mayor ventaja. Tenemos que seguir trabajando duro, todavía hay muchas carreras, muchas oportunidades para todos. Mantener la cabeza baja, seguir trabajando y llegará el momento", señaló el campeón.

McLaren volvió con dos triunfos, pero con un dato que no es menor: las consiguió en dos pistas en las que la recarga de la batería y el despliegue de la energía de la unidad de potencia no fue clave. Ahora llegará Monza, justamente todo lo contrario, y si bien en Woking tienen el mismo motor que Mercedes, los de las Flechas de Plata demostraron claramente que saben usarlo más y mejor. Norris no tiene margen, si quiere soñar con defender el 1 deberá seguir por esta racha de triunfos que se inició en Hungría y continuó en Países Bajos.