Antes que los brasileños Falcao y Zico. Antes que el francés Philippe Troussier y el mexicano Javier Aguirre. Antes también que el italiano Alberto Zaccheroni y que los bosnios Ivica Osim y Vahid Halilhodzic. Antes de que todos ellos fueran seleccionadores de Japón, cuando los dirigentes de ese país tomaron en 1992 la decisión de contratar por primera vez a un entrenador extranjero para que los Samurais Azules terminaran de dar un salto de calidad, se inclinaron por un representante de una de las escuelas más respetadas en el mundo: Hans Ooft, de Países Bajos. Hasta ese punto llegaba la admiración por la Naranja. Ese gigante del fútbol al que Japón, como ya ha hecho con otros de esa misma estatura, tratará de derribar en el Mundial.
En los tempranos 90, tiempos en que con el comienzo de la J-League el país empezaba a ser un jugador más fuerte en el fútbol de la región, la experiencia de Ooft al frente de Japón duró apenas un año. Pese a haber obtenido la Copa Asiática, fue despedido por no conseguir la clasificación al Mundial de Estados Unidos. Más allá de los resultados, tal vez algo sembró aquel hombre: para la Copa del Mundo siguiente, Japón se metió entre los 24 participantes, saldó la asignatura pendiente y desde entonces nunca más faltó a la gran cita.
De la mano de otros conocedores como Ooft, Japón fue en las últimas tres décadas uno de los seleccionados periféricos que más rápido recortó la distancia con las grandes potencias. Tanto como para que el actual entrenador del equipo nacional, Hajime Moriyasu, afirmara recientemente sin el menor pudor que llegan al torneo con “el objetivo de ganar el título”.
Su primer rival en la próxima Copa del Mundo será justamente Países Bajos, ese país del que Japón quiso aprender en el comienzo del camino. Ahora los dos, con armas más que respetables, se ilusionan con meterse en las instancias decisivas del Mundial.
Japón vs. Países Bajos, un debut que mira el mundo del fútbol
No es exagerado aseverar que el partido entre Países Bajos y Japón es uno de los que generan mayor expectativa en la primera fecha de la fase de grupos. Tiene sentido. Al hecho de que jugará uno de los seleccionados más tradicionales de las Copas del Mundo ante uno de los que vienen en franco ascenso, se suma la noción de que los dos equipos saben dar buenos espectáculos.
El encuentro, el 14 de junio en Dallas desde las 17 (hora argentina), abrirá la acción del grupo F. Los otros dos integrantes de la zona son Suecia y Túnez, que a priori parecen partir un escalón abajo, sobre todo en el caso de los africanos.
También conviene aclarar que, más allá de que la disparidad de fuerzas no es tan marcada como en el pasado, la lógica indica que Países Bajos cuenta todavía con un margen de favoritismo ante Japón. Las diferencias siguen existiendo más allá de que se hayan achicado en relación a aquel choque en la fase de grupos en Sudáfrica 2010, su único enfrentamiento mundialista hasta ahora, cuando la Naranja se impuso por 1-0 con un gol de Wesley Sneijder. Los dos consiguieron pasar de ronda y escribieron capítulos importantes de su historia en ese torneo: Países Bajos llegó hasta la final, en la que cayó frente a España; Japón, que hasta ese entonces sólo había atravesado la primera fase en el torneo que organizó en 2002, se metió en octavos de final, donde fue eliminado por penales contra Paraguay.
El mal de ausencias, un problema en común
Si bien no son los únicos equipos que se vieron obligados a dejar afuera futbolistas por problemas físicos, el destino parece haberse ensañado en particular con Países Bajos y con Japón.
“Es dramático para nosotros; es un jugador con mucho talento y potencial", declaró en mayo pasado el entrenador Ronald Koeman cuando se confirmó que Xavi Simons, fundamental en el mediocampo de la Naranja y de Tottenham, no podría jugar el Mundial debido a la rotura de ligamentos cruzados de su rodilla derecha. Fue sólo la primera de las malas noticias. También se quedó sin ir a la gran cita Matthijs de Ligt, defensor central de Manchester United. Y más recientemente se confirmó la baja sensible de Jurrien Timber, campeón de la Premier League con Arsenal, que también iba a ser titular en la Copa del Mundo.
A Japón se le presentó un panorama similar y se quedó sin algunas de sus figuras más importantes. Como Takumi Minamino, volante de Mónaco que, al igual que Simons, sufrió la rotura de ligamentos cruzados en una de sus rodillas. Y sobre todo, Kaoru Mitoma, que en marzo anotó uno de los goles más importantes de la historia de Japón para vencer 1-0 a Inglaterra en Wembley, y en Qatar había sido clave también en los triunfos ante España y Alemania. Tan fuerte pegó en Japón la lesión del desequilibrante extremo izquierdo de Brighton, que el DT Moriyasu tuvo que levantar los ánimos: “El año pasado -recordó- le ganamos un amistoso a Brasil por primera vez y Mitoma no estaba. Cualquiera puede ser titular y hacerlo bien”.
Un choque de estrellas, pese a todo
No serán Cruyff, Neeskens y Van Hanegem. Tampoco Rijkaard, Gullit y Van Bastem. Pero las estrellas de hoy de Países Bajos siguen presentes en la élite del fútbol como aquellos. Con la columna fundamental desde el fondo del capitán Virgil van Dijk, uno de los mejores defensores del mundo, se acomodan más adelante los motores de la maquinaria: Ryan Gravenberch, Tijjani Reijnders y Frenkie de Jong, estrellas que serían titulares en casi cualquier seleccionado del mundo. En el tramo final, la explosión que puede brindar Cody Gakpo y la experiencia de Memphis Depay terminan de conformar un equipo temible para cualquiera. Aunque tendrá que mejorar la imagen de los últimos amistosos, cuando a una sorpresiva caída como local ante Argelia por 1-0 le siguió un exiguo y agónico triunfo por 2-1 contra Uzbekistán, ya en Estados Unidos.
Japón opondrá un equipo que también merece respeto. Nombres como el del capitán Wataru Endo, mediocampista defensivo que es parte del elenco estable de Liverpool, o el de Takefusa Kubo, un talentoso al que adoran los hinchas de Real Sociedad, hacen pensar que puede hacerle frente a cualquiera en el Mundial. Aunque las palabras más precisas tal vez las haya pronunciado Daizen Maeda, héroe en la reciente conquista del título de Celtic en la liga escocesa, durante la preparación en Monterrey. “Después de adaptarnos por completo a este entorno, vamos a viajar a Estados Unidos con la idea de vencer a Países Bajos". Hace unos años, podría haberse pensado que esa declaración era un delirio. Hoy, aunque el triunfo japonés sería una sorpresa, el mundo del fútbol sabe que todo puede pasar en el choque de esos dos grandes equipos. Uno que se consolidó como potencia y otro que va en ascenso, busca ponerse a su altura y tiene una gran oportunidad para demostrar lo cerca que está de conseguirlo.
Cuándo juegan Países Bajos vs. Japón: fecha, hora y TV en vivo
El partido entre Países Bajos y Japón se juega el domingo 14 de junio a las 17:00 (ARG/URU), 16:00 (CHI), 15:00 (COL/PER/ECU), 14:00 (MEX) y se puede ver en vivo por Disney+ Plan Premium (solo para ARG, COL, URU, ECU y PER).
Mundial 2026: el fixture y la tabla de posiciones del grupo E
Domingo 14 de junio - Fecha 1
Suecia vs. Túnez | Horarios: 23:00 (ARG/URU), 22:00 (CHI), 21:00 (COL/ECU/PER), 20:00 (MEX) | Sede: Monterrey
Sábado 20 de junio - Fecha 2
Países Bajos vs. Suecia | Horarios: 14:00 (ARG/URU), 13:00 (CHI), 12:00 (COL/ECU/PER), 11:00 (MEX) | Sede: Houston
Túnez vs. Japón | Horarios: 01:00 (ARG/URU), 00:00 (CHI), 23:00 (COL/ECU/PER), 22:00 (MEX) | Sede: Monterrey
Jueves 25 de junio - Fecha 3
Japón vs. Suecia | Horarios: 20:00 (ARG/URU), 19:00 (CHI), 18:00 (COL/ECU/PER), 17:00 (MEX) | Sede: Dallas
Túnez vs. Países Bajos | Horarios: 20:00 (ARG/URU), 19:00 (CHI), 18:00 (COL/ECU/PER), 17:00 (MEX) | Sede: Kansas City
