GUADALAJARA (Enviado especial) -- México venció 2-0 a Sudáfrica en su debut en el Mundial 2026 en una jornada que tuvo varios puntos de interés para los hinchas del equipo nacional. El foco principal fue en la capital, mientras que Guadalajara contó con su fiesta por separado de la mano del Fan Fest a cargo de FIFA.
Organizado hace días en la Plaza Liberación, Guadalajara estaba preparada para el comienzo del gran evento de naciones con sede tripartita.
Con el objetivo de ofrecer un ambiente divertido, distendido y apasionante, FIFA desplegó sus medios para montar un complejo lleno de pantallas, puestos de comida y con actividades para todos los hinchas que quisieran acercarse a disfrutar de la doble jornada de fútbol de jueves.
La misma tuvo como principal atractivo el estreno de México, que levantó la persiana de un Mundial novedoso, con más equipos y nuevas reglas.
Como no podía ser de otra manera, el lugar estuvo totalmente repleto, tanto que los voluntarios y personal de seguridad tuvieron que impedir el acceso de más hinchas, que coparon las inmediaciones de todas maneras.
Ya sea observando la pantalla principal o escuchando lo que narraba el relato de la transmisión compartida, los mexicanos vivieron con mucha intensidad los 90 minutos.
La tensión, afortunadamente, se rompió rápido y gracias a Julián Quiñones, el colombiano nacionalizado mexicano que marcó el primer gol de toda la competencia, que además fue el número 1.000 de toda la Selección.
La celebración desató el caos: la cerveza voló por los aires, las camisetas se agitaron hacia el cielo y el 'México, México' fue acompañado por el cálido abrazo de gol entre todos.
En el complemento, la fiesta fue completa por el gol de Raúl Jiménez, el primero que marca en la competencia. A partir de allí, el relax fue total. Bromas, risas y cánticos de broma se adueñaron de la Plaza Liberación mientras se esperaba por el pitazo final.
Los hinchas también demostraron quiénes son sus favoritos. Hubo ovación para 'Morita', que debutó con 17 años, y se rompieron las manos para aprobar el partido de Quiñones, reemplazado cerca del final.
Una vez que se cumplieron los 4 minutos de adición que prosiguieron a los 90' reglamentarios, la fiesta tapatía se trasladó de sede y La Minerva, otro punto icónico, se disfrazó de recinto principal.
Cientos de hinchas se acercaron para bailar y festejar al ritmo de la música típica de México. Banderas y cerveza, claro está, no podían faltar.
La algarabía se extendió hasta horas de la noche, aunque muchos mexicanos partieron antes ya que contaban con entradas para el Corea-República Checa que iba a disputarse en el AKRON a partir de las 20:00.
Fue un día perfecto para México y, sobre todo, Guadalajara. El equipo ganó, el Fan Fest se estrenó con una jornada inolvidable y la celebración adornó una tarde soleada ideal.
Ahora sí: arrancó el Mundial.
