El lago de Como, en la en la región de Lombardía, sigue siendo uno de los lugares más reconocibles de Italia con su forma de "Y" invertida, pero el fútbol de la ciudad adquirió una dimensión completamente distinta. Hace apenas dos años, el Como regresaba a la Serie A después de una larga ausencia. Ahora prepara su primera participación en la UEFA Champions League, vuelve a mirar a los grandes de Italia de frente y armó un mercado acorde con esa nueva realidad.
El cuarto puesto de la temporada 2025/26 cambió la escala de los objetivos. Con 71 puntos, 65 goles a favor y apenas 29 en contra, el equipo dirigido por Cesc Fàbregas terminó entre los cuatro mejores de Italia, por delante de Milan y Juventus. La victoria 4-1 ante Cremonese en la última fecha selló una clasificación histórica que abrió una nueva etapa.
Y la respuesta apareció rápidamente. El Como volvió a invertir fuerte, incorporó experiencia para afrontar un calendario mucho más exigente y consiguió retener a Nico Paz, su gran figura. El mensaje de la dirigencia quedó expuesto en una frase de Mirwan Suwarso, presidente del club: “Jugamos para ganar cada partido”.
Como, de sobrevivir en Serie A a mirar hacia la Champions
El crecimiento del Como tiene una velocidad difícil de encontrar en el fútbol europeo. En 2024 regresó a la máxima categoría italiana y cerró su primera temporada de vuelta en Serie A en el décimo puesto. Un año después terminó cuarto y se ganó un lugar entre los representantes italianos en la Champions League.
Fàbregas conoce cada capítulo de esa transformación porque forma parte del proyecto desde sus primeros pasos. Cuando llegó como jugador, el club tenía una estructura completamente diferente. El español recordó aquellos días con una frase que ayuda a dimensionar el camino recorrido: “Nos cambiábamos en un bar antes de los partidos”.
Ahora el escenario es otro. El Como tiene instalaciones de primer nivel, una estructura deportiva mucho más desarrollada, una propiedad con enorme capacidad económica y un entrenador que participa activamente en la construcción del equipo. La clasificación a la Champions terminó de convertir ese crecimiento en una realidad visible para toda Europa.
Después de conseguir el cuarto puesto, Fàbregas también habló directamente con sus jugadores sobre la magnitud del recorrido. “Este será probablemente el mejor grupo que vaya a entrenar en el futuro, no tengo dudas. Seréis recordados para siempre”, les dijo durante los festejos.
El dato deportivo ayuda a entender por qué el club decidió acelerar. El Como fue uno de los equipos más goleadores de la Serie A y terminó con la mejor defensa del torneo. Fàbregas consiguió construir un equipo capaz de atacar y, al mismo tiempo, defender con una solidez que le permitió competir con instituciones de mucha mayor tradición.
Como y un mercado para jugar cada tres días
La Champions modifica las necesidades de cualquier equipo. El Como tendrá que afrontar viajes, rivales de primer nivel y un calendario mucho más cargado, mientras mantiene la exigencia de la Serie A. Para eso, Fàbregas necesitaba más variantes y jugadores capaces de asumir responsabilidades importantes.
Trevoh Chalobah aparece entre las incorporaciones de mayor peso. El defensor inglés llegó desde Chelsea en una operación cercana a los 30 millones de euros más variables y aportó experiencia en Premier League y competiciones europeas. Su llegada también tiene un componente particular: vuelve a trabajar con Fàbregas, con quien compartió vestuario en Londres.
“Estoy encantado y honrado de estar aquí en Como: es un proyecto ambicioso y en crecimiento, y volver a trabajar con el entrenador Cesc Fàbregas es realmente especial”, afirmó Chalobah después de concretar su llegada.
Álvaro Morata representa otra incorporación de jerarquía. El delantero español continuará en el equipo después de su etapa a préstamo y le ofrece a Fàbregas experiencia, presencia en el área y conocimiento de la Serie A. Para un equipo que deberá repartir esfuerzos entre Italia y Europa, contar con un delantero acostumbrado a partidos de máxima exigencia puede resultar determinante.
Luis Milla también se sumó para reforzar el mediocampo. Su capacidad para manejar la pelota, asociarse y darle pausa al juego encaja con una de las características principales del equipo de Fàbregas. El español llega con experiencia y con la posibilidad de asumir un papel importante en una zona que tendrá que sostener el ritmo de una temporada mucho más exigente.
El mercado también mantiene la apuesta por jugadores jóvenes. Mattia Liberali llegó desde Milan y Kaiki Bruno desde Cruzeiro. Cada operación responde a una lógica que el Como viene aplicando desde hace tiempo: incorporar futbolistas con margen de crecimiento y adaptarlos a una idea futbolística concreta.
Nico Paz, la bandera de un proyecto que quiere seguir creciendo
Entre todas las decisiones del mercado, la continuidad de Nico Paz tiene un significado especial. El argentino continuará en Como durante la temporada 2026/27 después de que el jugador decidiera seguir en Italia. El club lo compró de forma definitiva por 60 millones de euros y el Real Madrid aceptó bajo un acuerdo que conserva una opción de recompra para el futuro.
Paz fue una de las grandes figuras del Como durante la temporada anterior. Su producción ofensiva, su capacidad para jugar entre líneas y su entendimiento con los compañeros lo transformaron en una pieza central del equipo. Su continuidad le permite a Fàbregas comenzar el nuevo curso con una de las principales referencias creativas del proyecto.
El entrenador construyó una relación muy cercana con el argentino y llegó a describirlo con una frase contundente: “Para mí es como un hijo”. La importancia de Paz también está relacionada con su proyección. Real Madrid sigue teniendo interés y conserva mecanismos para recuperar al futbolista, mientras que varios clubes importantes de Europa observan su evolución. El Como consiguió, al menos durante una temporada más, que una de las mayores promesas del fútbol argentino continúe creciendo bajo la conducción de Fàbregas.
Su permanencia también tiene un efecto deportivo inmediato. Paz puede jugar como mediapunta, moverse hacia las bandas, aparecer cerca del delantero y generar ventajas con la pelota. Esa libertad será especialmente importante frente a rivales que probablemente obliguen al Como a defender durante períodos largos.
A su alrededor aparecen otros futbolistas capaces de aportar creatividad. Martin Baturina, que también tuvo un papel importante durante la campaña anterior, forma junto a Paz una sociedad que puede convertirse en una de las grandes armas del equipo. El croata incluso tuvo participación destacada con su selección durante el Mundial 2026.
Fàbregas, el arquitecto de un Como que tiene identidad
El dinero permitió acelerar el proceso, pero el proyecto del Como tiene una figura central desde el punto de vista futbolístico: Cesc Fàbregas.
El español tiene una influencia enorme sobre la construcción del plantel y sobre el perfil de los futbolistas que llegan. El objetivo es incorporar jugadores que puedan interpretar su idea y que tengan características compatibles con un equipo que quiere dominar la pelota, presionar, avanzar con muchos jugadores y asumir riesgos.
Mirwan Suwarso llegó a definir a Fàbregas como “nuestro CEO futbolístico”, una expresión que resume el lugar que ocupa dentro del proyecto. La dirigencia confía en su conocimiento del fútbol europeo y en su capacidad para desarrollar jóvenes. Por eso el mercado combina futbolistas experimentados con apuestas de futuro. Chalobah y Morata aportan recorrido. Milla suma control. Paz y Baturina representan talento creativo. Liberali y Kaiki aparecen como inversiones a largo plazo.
El propio Suwarso explicó la lógica detrás de las decisiones: “Vamos a fichar jugadores que encajen en nuestro sistema y que el entrenador necesite”. Ese criterio permite entender por qué el Como no busca únicamente nombres importantes. El club pretende que cada incorporación cumpla una función dentro de una estructura que ya tiene una identidad definida.
La evolución de los resultados respalda esa idea. El equipo pasó de terminar décimo en su primera temporada en Serie A a ser cuarto un año después. La diferencia no estuvo únicamente en el mercado. También apareció en la manera en que Fàbregas consiguió hacer funcionar al grupo.
El dinero de los Hartono y una ambición que ya mira mucho más arriba
La propiedad del Como, encabezada por los hermanos Robert y Michael Hartono, puso los recursos necesarios para acelerar el crecimiento. El grupo indonesio convirtió al club en un proyecto de alcance internacional y permitió inversiones que antes estaban fuera del alcance de una institución de este tamaño. Adquirieron el club en 2019 a solo 800.000 euros cuando el equipo militaba en la Serie D y estaba al borde de la desaparición económica.
El mercado actual supera ampliamente los 100 millones de euros comprometidos si se contabilizan las diferentes estructuras de las operaciones. El número puede variar según se consideren pagos inmediatos, variables, opciones u obligaciones futuras, pero la dimensión de la inversión resulta evidente.
Hay una razón deportiva detrás de semejante desembolso. El Como debe jugar Serie A y Champions League al mismo tiempo. La profundidad del plantel pasa a ser fundamental y cada lesión, suspensión o bajón de rendimiento tendrá un impacto mucho mayor que durante la campaña anterior.
Suwarso, sin embargo, insiste en que el proyecto no pretende depender eternamente del dinero de los propietarios. El objetivo declarado es aumentar los ingresos propios, fortalecer las inferiores y construir una estructura capaz de sostenerse a largo plazo. “La idea es generar beneficios en dos años”, explicó el presidente al hablar del futuro económico del club.
Cuando le preguntaron si el Como podía pensar algún día en pelear por el Scudetto, Suwarso respondió con una frase que resume el cambio de mentalidad: “Hemos jugado por el Scudetto también este año”. Después profundizó la idea: “Jugamos para ganar cada partido, nunca pensando en el 0-0. Podemos perder, pero la idea siempre es ganar”.
La frase marca el nuevo lugar que ocupa el Como. El objetivo ya no pasa por llegar a una cantidad determinada de puntos para evitar problemas. El equipo quiere competir contra los mejores, sostener una idea de juego y aprovechar cada temporada para subir otro escalón. Y ahora tendrá la oportunidad de hacerlo frente a Europa.
La Champions será el gran examen. Habrá rivales con presupuestos gigantescos, futbolistas de primer nivel y una experiencia internacional que el Como todavía está construyendo. También habrá estadios nuevos, viajes, presión y una exposición desconocida para buena parte del plantel.
Pero el club ya atravesó un proceso similar dentro de Italia. Llegó desde la Serie B, se consolidó, terminó décimo, después cuarto y ahora se prepara para disputar la máxima competición europea.
El mercado representa la siguiente etapa de esa historia: el Como dejó de preguntarse cuánto tiempo puede permanecer en la Serie A.
Ahora quiere saber hasta dónde puede llegar.
