No hay dos sin tres para Estudiantes vs. Palmeiras: las rachas que marcan la final de la Libertadores

Estudiantes de La Plata tiene una historia que lo respalda. Palmeiras, una cuenta pendiente que buscará saldar. Cuando ambos equipos se enfrenten en la final de la Copa Libertadores 2026, en el Estadio Centenario de Montevideo (en vivo por el Plan Premium de Disney+), no solamente estará en juego el título más importante del fútbol de América: también se cruzarán dos antecedentes que alimentan la ilusión del Pincha y desafían al Verdao.

El equipo platense ganó las dos finales de Libertadores que disputó ante rivales brasileños: la primera de ellas, precisamente contra el equipo que volverá a tener enfrente. Palmeiras, en cambio, perdió las dos definiciones continentales que protagonizó contra clubes argentinos: además de la de 1968 contra el León, en 2000 cayó por penales contra el Boca de Carlos Bianchi.

Son dos historias que vuelven a encontrarse en una final y que le dan un significado especial a un partido que, por sí mismo, ya representa una oportunidad de quedar en la historia. Para Estudiantes, la consigna es clara: no hay dos sin tres. Palmeiras, en cambio, pretende patear el tablero y cambiar, por fin, su historia contra adversarios argentinos.

Estudiantes y una historia perfecta ante brasileños en finales

La primera vez que Estudiantes se cruzó con Palmeiras en una final de la Libertadores fue en 1968. Aquel equipo conducido por Osvaldo Zubeldía construyó una de las páginas más importantes de la historia del club y comenzó a forjar una identidad que todavía forma parte de su mística copera.

La serie tuvo de todo. Estudiantes ganó 2-1 en La Plata, con goles de Eduardo Flores y Juan Ramón “la Bruja” Verón, pero Palmeiras respondió en San Pablo: se impuso 3-1 en el estadio Pacaembú y obligó a disputar un tercer partido para definir al campeón. El desempate se jugó en el Estadio Centenario de Montevideo, el mismo escenario que volverá a recibir una final entre ambos clubes en la edición 2026. Allí, el Pincha se impuso 2-0, con tantos de Felipe Ribaudo y la Bruja Verón, y levantó la primera Copa Libertadores de su historia.

Cuarenta y un años después, Estudiantes volvió a encontrarse con un rival brasileño en la definición. Esta vez fue Cruzeiro, en 2009, con Alejandro Sabella como entrenador rojiblanco. Después del empate sin goles en La Plata, el conjunto argentino dio el golpe en el Mineirao de Belo Horizonte: ganó 2-1 con goles de Gastón Fernández y Mauro Boselli y consiguió su cuarta Libertadores.

Dos finales, dos triunfos y dos títulos. El registro del Pincha ante equipos brasileños en esta instancia es perfecto. Por supuesto, la estadística no garantiza lo que sucederá en Montevideo, pero sí constituye un antecedente que alimenta la confianza de un club acostumbrado a competir en escenarios de máxima exigencia.

Palmeiras y la cuenta pendiente con los argentinos

Del otro lado, Palmeiras intentará romper una tendencia que atraviesa dos de sus finales continentales más recordadas. La primera fue precisamente ante Estudiantes, en 1968. El conjunto paulista estuvo cerca de conseguir el título, pero perdió el desempate en Montevideo y vio cómo el equipo dirigido por Zubeldía celebraba una conquista histórica.

Treinta y dos años más tarde, contra otro club argentino, el Verdao buscaba el bicampeonato consecutivo, ya que el equipo conducido por Luiz Felipe Scolari había sido campeón de la edición 1999, al superar a Deportivo Cali. Sin embargo, Boca fue el verdugo de los paulistas en la edición 2000 de la Libertadores. Después de dos empates –2-2 en La Bombonera y 0-0 en el Morumbí–, la definición se trasladó a los penales en el césped paulista. Con una implacable efectividad –convirtieron Guillermo Barros Schelotto, Riquelme, Palermo y Bermúdez–, el xeneize se impuso 4-2 y dejó a Palmeiras sin el bicampeonato.

El equipo brasileño tendrá ahora la posibilidad de cambiar esa historia. Para hacerlo, deberá superar a un rival que ya lo derrotó en una final de Libertadores y que buscará repetir aquella hazaña en el mismo estadio.

Argentina contra Brasil: una historia de finales en la Libertadores

La rivalidad entre argentinos y brasileños atraviesa buena parte de la historia de la Libertadores. Las finales entre clubes de ambos países dejaron títulos memorables, definiciones dramáticas y algunas de las grandes páginas del fútbol sudamericano. En los cruces directos por el campeonato, la ventaja corresponde a los equipos argentinos: ganaron nueve de las 16 finales disputadas ante representantes brasileños.

Estudiantes aparece dos veces en ese registro, por sus conquistas ante Palmeiras en 1968 y Cruzeiro en 2009. El historial muestra, además, que las finales entre argentinos y brasileños no siempre se resolvieron en los 180 minutos. Hubo desempates, series que llegaron a los penales y partidos que exigieron una respuesta hasta el último momento. Es, ni más ni menos, que una tradición competitiva que ayuda a dimensionar el desafío que afrontarán Estudiantes y Palmeiras.

El desafío de terminar con la hegemonía brasileña en la Copa

Para Estudiantes, esta nueva final también representa una oportunidad para ponerle fin a una racha que marcó los últimos años de la Libertadores. Desde 2019, los clubes brasileños se quedaron con siete ediciones consecutivas del torneo: Flamengo fue campeón en 2019, 2022 y 2025; Palmeiras ganó en 2020 y 2021; Fluminense se consagró en 2023 y Botafogo lo hizo en 2024.

La continuidad de esos títulos consolidó el dominio de Brasil en la principal competencia continental. Estudiantes tendrá, por lo tanto, un desafío que trasciende su propia historia. El equipo dirigido por Alexander Medina buscará devolverle el título a la Argentina y cortar una hegemonía notable de los brasileños. No será solamente una final entre dos clubes con antecedentes particulares: también estará en juego la posibilidad de cambiar el rumbo reciente de la competencia.

Montevideo, otra vez escenario de una final Estudiantes vs. Palmeiras

El Centenario volverá a ser protagonista. En 1968, ese fue el escenario en el que Estudiantes derrotó a Palmeiras y levantó su primera Libertadores. Casi seis décadas después, el estadio montevideano recibirá otra definición entre los mismos equipos.

El Pincha llegará con el respaldo de las dos finales ganadas ante brasileños y con la posibilidad de convertir ese antecedente en una tercera consagración. Palmeiras, tendrá la oportunidad de romper una racha adversa frente a los argentinos y sumar un título que reescriba su historia.

Las estadísticas no juegan los partidos, pero ayudan a entender por qué algunas finales tienen un peso que va más allá de los 90 minutos. Estudiantes se ilusiona con prolongar una tradición que lo acompaña desde la época en que Zubeldía revolucionaba el fútbol local, mientras que Palmeiras necesita dejar atrás un pasado que vuelve a cruzarse en su camino.

En Montevideo, las dos historias volverán a encontrarse. ¿Será, como dice el dicho, que no hay dos sin tres? En la tarde del 28 de noviembre, en tierras uruguayas, estará la respuesta.