Paredes lució disminuido y no pudo ser el líder de Boca, que se despidió del sueño de la Libertadores

Disminuido físicamente por una molestia que apareció en el calentamiento previo, Leandro Paredes no jugó un buen partido y no pudo ser el líder futbolístico y táctico que Boca necesitaba: en La Bombonera, el Xeneize cayó 1-0 frente a Universidad Católica, en la última fecha de la fase de grupos, y por ello se despidió de la edición 2026 de la Copa CONMEBOL Libertadores.

Más allá de algunos pases con su marca registrada, el capitán del equipo azul y oro no logró incidir de manera sostenida en el juego y, como el resto de sus compañeros, se mostró preso de la impotencia de no poder torcer el resultado negativo.

Paredes, confirmado por la tarde por Lionel Scaloni entre los 26 jugadores que disputarán el Mundial 2026, cerró de un modo deslucido una campaña en la Libertadores que había comenzado con una obvia y neta carga de ilusiones.

Ahora, eliminado del máximo certamen continental, el equipo argentino deberá conformarse con disputar la Copa Sudamericana.

Paredes, el preferido del público y la molestia que marcó su partido

En la previa al juego clave contra los dirigidos por Daniel Garnero, el aplausómetro de La Bombonera tuvo claramente como favorito a Paredes. Se generó, entonces, un emotivo saludo recíproco entre la hinchada y el capitán, quien se tocó el corazón y levantó las manos hacia las tribunas.

Pese a ese recibimiento y a ser confirmado por Scaloni para el Mundial 2026, no todas fueron buenas noticias para el capitán. El mediocampista sufrió una molestia durante el calentamiento previo y su andar durante el partido demostró que no estaba a pleno físicamente.

Poca participación y la preocupación por su físico: así fue el primer tiempo de Paredes

A los 3 minutos de la primera etapa, Paredes lanzó un centro que Milton Giménez cabeceó, inquietando el arco defendido por Vicente Bernedo. De todos modos, en esos primeros minutos el capitán no marcó diferencias ni por despliegue ni con su pegada distintiva.

Recién a los 16’, el número 5 subió hasta el área rival y buscó un pase filtrado que fue rechazado por un defensor. Segundos más tarde vivió una discusión con Fernando Zampedri, luego de que el jugador del equipo chileno lo tomara y empujara mientras el capitán dominaba la pelota.

Encargado de las pelotas paradas, el campeón del mundo 2022 lanzó un tiro libre y luego tomó un córner: ese tiro de esquina, a los 22’, generó un revuelo en el área chica y permitió que Marco Pellegrino le diera un derechazo que pasó muy cerca del poste derecho.

En la pausa de rehidratación, la estrella del equipo azul y oro no participó de la charla de Claudio Ubeda y fue directo al banco, para ser atendido por uno de los kinesiólogos. Culminado ese minidescanso, el kinesiólogo le dijo algo al entrenador xeneize, que mandó a moverse a varios de los suplentes.

De un centro de tiro libre de Paredes, rechazado por la defensa de la Universidad Católica, nació el contraataque perfecto con el cual los chilenos abrieron el marcador a los 34 minutos de la primera mitad.

Con el resultado 0-1 abajo y las evidentes limitaciones físicas del capitán, Boca se fue achatando y se mostró como un equipo sin vuelo ni sorpresa.

Sobre el final de la primera parte, Paredes volvió a discutir con Zampedri e instantes más tarde, antes de irse al vestuario, cruzó unas palabras vehementes con el árbitro, Wilmar Roldán.

Muy retrasado, Paredes apenas metió algunos pases con su marca registrada

Con el equipo volcado en ofensiva, Paredes quedó muy atrás en el mediocampo y pareció desconectado del resto.

Cerca de los 20’ de la segunda etapa, el capitán perdió una pelota por derecha, unos metros delante del ecuador de la cancha, y la Católica inició una peligrosa contra que no pudo culminar de buena manera.

A los 33’, el capitán subió la cancha y, en tres cuartos, metió un muy buen pase, pero sorprendió a Alan Velasco, quien se quedó corto en su pique, quizás porque no esperaba esa habilitación.

Dos minutos más tarde, Boca se ganó un tiro libre y, como era de esperar, el número 5 se paró delante de la pelota. Aunque buscó el arco, la pelota se estrelló en la corta barrera integrada por tres hombres del equipo trasandino, alejando cualquier peligro.

A los 39’, Paredes lanzó uno de sus típicos pases con “tres dedos” a la cabeza de Ángel Romero, aunque el juez de línea cobró posición adelantada.

Sobre el cierre, a los 44’, el número 5 tiró un centro con un tiro libre ligeramente recostado sobre la derecha y Romero volvió a meter su cabeza: la pelota, que rebotó en un defensor, fue salvada con lo justo por un esforzado Bernedo, que terminaba por sellar la victoria chilena y dejaba la desazón instalada en el césped y en las tribunas de La Bombonera.