Flamengo e Independiente Medellín protagonizaron un corto partido en la fecha 4 del Grupo A de la CONEMBOL Libertadores 2026. Ambos equipos duraron 5 minutos en cancha antes de partir rumbo a los vestuarios, lugar del que no volvieron hasta la cancelación definitiva. Los brasileños fueron los primeros en expresarse, mostrándose optimistas pensando en un resultado favorable.
Flamengo tuvo la única opción de peligro al minuto de juego. Luego del remate, que pasó cerca del poste derecho del arco de DIM, el partido no pudo jugarse más.
Los hinchas que estuvieron presentes en el Atanasio se manifestaron contra la dirigencia, específicamente Raúl Giraldo, y pidieron con vehemencia por su salida.
Tiraron pirotecnia, lanzaron algunos objetos al área de Flamengo y el juez Valenzuela consideró que no existieron garantías para seguir adelante.
Envió a ambos equipos a los camerinos y aguardó. Durante más de una hora se mantuvo la incógnita, pero todo empezó a definirse cuando la voz del estadio confirmó la decisión de evacuar las gradas en su totalidad.
Seguido de eso, CONMEBOL adoptó la medida final, que fue la de cancelar el partido de manera definitiva.
Una vez que esto se supo, Flamengo se expresó de manera oficial y lo hizo mediante su Director de Fútbol, José Boto.
"Como es obvio, nosotros esperamos ganar estos tres puntos porque la responsabilidad no es nuestra. Los reglamentos son claros: el equipo local no pudo garantizar la seguridad", dijo en primer lugar.
Además, Boto reconoció que el presidente de DIM primero intentó terminar el partido a puertas cerradas, pero que "notó" que no había condiciones suficientes para esto, ni dentro o afuera del campo.
"Esas condiciones de seguridad no se cumplieron y por eso la decisión de la CONMEBOL nos parece la más correcta, porque por encima de todo está la integridad de las personas", cerró.
