La Supercopa entre Central y Estudiantes terminó en escándalo: así fue el final

Rosario Central se impuso 3-1 ante Estudiantes de La Plata en la final de la Supercopa Internacional, disputada en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero. El partido tuvo distintos episodios de reclamos durante los 90 minutos y terminó con cruces entre los futbolistas de ambos equipos.

El encuentro ya había comenzado con un antecedente reciente entre ambos. En noviembre de 2025, cuando Rosario Central había sido proclamado campeón de la Liga por haber terminado primero en la tabla anual, Estudiantes realizó un pasillo de espaldas al plantel rosarino. La situación volvió a aparecer en la previa de esta final, luego de las declaraciones de Ignacio Ovando y Leandro González Pírez en conferencia de prensa. El jugador de Central sostuvo que lo habían tomado como "una falta de respeto", mientras que el defensor del Pincha explicó que aquella acción "no había sido dirigida contra los futbolistas" del Canalla.

Durante el partido, además, hubo dos situaciones que generaron reclamos de Estudiantes. Sobre el cierre del primer tiempo, Darío Herrera, tras revisar la acción en el VAR, sancionó un penal de Leandro González Pírez sobre Enzo Copetti y Ángel Di María convirtió desde los doce pasos para poner el 2-1. El conjunto platense cuestionó la decisión arbitral.

En el segundo tiempo, el ingreso de Elías Verón también quedó involucrado en otra acción discutida. El futbolista fue amonestado y, posteriormente, Estudiantes reclamó una segunda tarjeta amarilla luego de una fuerte entrada sobre Adolfo Gaich. Herrera mantuvo su decisión y Verón continuó en cancha, aunque finalmente Miguel Almirón decidió reemplazarlo.

El tenso final entre los jugadores de Estudiantes y Central

Con Estudiantes lanzado en ataque en busca del empate, el equipo de Eduardo Domínguez reclamó una nueva infracción dentro del área. La jugada continuó y, en la acción siguiente, Julián Fernández apareció para marcar el 3-1 y sentenciar la final.

El gol provocó la celebración de los jugadores de Rosario Central. En ese momento, varios futbolistas de Estudiantes reaccionaron y se produjo un cruce entre integrantes de ambos planteles en el campo de juego. Los jugadores se acercaron, hubo empujones y se generó un tumulto que se extendió durante algunos instantes.

La situación continuó cuando parte de los futbolistas comenzó a dirigirse hacia la zona de ingreso a los vestuarios. Allí también se produjeron nuevos cruces y algunos jugadores llegaron a golpearse antes de que fueran separados.

Mientras todavía se desarrollaban esos episodios, Juan Sebastián Verón bajó desde las tribunas y entró al campo de juego. El presidente de Estudiantes se dirigió hacia Darío Herrera y mantuvo un intercambio con el árbitro, en medio de los reclamos del conjunto platense.

Con el paso de los minutos, los integrantes de los dos equipos se fueron separando y la situación se calmó. Rosario Central terminó levantando la Supercopa Internacional después del 3-1, mientras que el cierre de la final quedó marcado por los reclamos y los cruces posteriores al tercer gol.