Kimi Antonelli ganó en Spa-Francorchamps, tierra reservada para grandes

El jovencito italiano no se amilanó con nada, ni con el auto de seguridad virtual que le complicó la carrera. Venció en pista, sumó su sexto triunfo del año y le sacó 45 puntos de ventaja a Lewis Hamilton, su escolta.

El circuito de Spa-Francorchamps integra el grupo de los escenarios icónicos que visita la Fórmula 1. Presente en la primera temporada de la historia del Mundial en 1950 ubica a la pista enclavada en el bosque de las Ardenas de Bélgica en el grupo de los incunables como Monza, Mónaco y Silverstone. Por estos días ya no se trata de un semipermanente de poco más de 14 kilómetros como se usó hasta 1970, es un autódromo con una traza de 7.004 metros, donde está la curva de Eau Rogue, tal vez la más disfrutada por los pilotos. En ese lugar ganaron los más grandes de la historia: Juan Manuel Fangio, Alberto Ascari, Jim Clark, Ayrton Senna, Alain Prost, Michael Schumacher, Lewis Hamilton y Max Verstappen. Desde este domingo, a esa lista de notables se sumó Kimi Antonelli, quien venció con total autoridad en la décima fecha de la temporada 2026.

No se trata de ensalzar al italiano ni de ponerlo a la altura de los grandísimos nombres mencionados anteriormente. Solo el tiempo dirá si su fulgurante aparición en Fórmula 1 que lidera con apenas 19 años y acumula seis triunfos, se extiende en el tiempo para crear una era y dominar el mundo de los monoplazas. Pero, sin dudas, vencer en Spa es rendir un examen diferente. Más con la carga que el chiquilín boloñés traía desde las últimas fechas.

Después de conseguir cinco éxitos en fila, seguidilla que incluyó Mónaco, llegaron las malas, como suele ocurrir en cualquier deporte. No se puede ganar siempre. Para Antonelli el problema no fueron errores propios, se trató de falta de fiabilidad en su Mercedes. La bendita batería en Cataluña y un deflector del conducto de freno delantero izquierdo en Silverstone lo dejaron con la cosecha en cero. Pero en ambas ocasiones su ritmo era bestial y una amenaza latente para quedarse con el éxito.

La diferencia de 66 puntos de la que gozó después de vencer en el glamoroso urbano monegasco se convirtió en los escuálidos 25 con los que llegó a Bélgica. Y la amenaza estaba bajo el mismo techo, porque George Russell estaba segundo al arribar a Spa. Sin embargo, y a pesar del acercamiento, nadie vio un peligro concreto en el alicaído inglés. Porque cada momento que compartieron en pista, el italiano fue más contundente y veloz. Solo los problemas del W17 (que también los vivió Russell en Canadá, por ejemplo) hicieron que el británico se sentara a la mesa de discusión. La diferencia que logró el boloñés con estos autos de nueva generación sobre su compañero es abismal.

Antonelli no empalideció jamás cuando llegaron las vacas flacas. Mostró temple y su talante se mantuvo igual. Su carisma es otra de sus armas fuertes para seducir fuera de su auto. No por nada todos los rivales vencidos, hasta los que tienen más pergaminos, se arriman a felicitar al gurrumín cada vez que logra un éxito. “Yo solo controlo lo que puedo controlar. Los problemas en el auto pueden pasar, son cosas del automovilismo. Eso no lo puedo controlar y hay que aceptarlo. Pero ya fueron suficientes”, dijo Kimi en la conferencia de prensa del jueves en Spa. Ese “ya fueron suficientes” fue un mensaje a Mercedes. Con solo 19 años se plantó.

Antonelli dominó cada salida a pista en el fin de semana belga. Se quedó con la pole y sin ninguna succión, solito giró y se quedó con el 1. En la largada, el italiano se vio sorprendido por Max Verstappen. El neerlandés brindó una muestra de su talento inagotable y lo superó en Eau Rouge, allí donde los pelos se erizan al intentar un sobrepaso. En estas cuestiones de la energía de esta nueva F1, Kimi tuvo más potencia en la recta de Kemmel y recuperó la punta.

En la primera vuelta se quedó afuera su escolta del Mundial: Russell se vio envuelto en un toque con Lewis Hamilton (fue sancionado con cinco segundos) y quedó afuera de carrera. Kimi, inalterable, adelante y alejándose de Verstappen. Antonelli fue llamado a boxes en la 19ª vuelta (le pusieron duras por medias) y volvió a pista detrás de Lando Norris, quien estaba con una estrategia diferente (largó con duras) después de la penalización que lo hizo largar 13º. El campeón no era rival para el italiano, pero… Auto de seguridad virtual por algún elemento en pista y ahí se detuvieron las dos Ferrari. Charles Leclerc paró en boxes, cambió neumáticos y volvió delante de Kimi. Hamilton paró en el mismo momento (doble stop en la Rossa), purgó la pena, atropelló a un mecánico (error del equipo que le dio salida) y volvió detrás del boloñés.

A Antonelli se le complicó la carrera. De pronto, un factor externo lo dejó detrás de Leclerc. No podía perder tiempo con Norris, debía pasarlo rápido porque no era su rival, sino que ese era el monegasco. Una vez que se sacó de encima al McLaren fue a la caza de la SF-26. En la vuelta 34, a diez del final, el de Mercedes volvió a la punta con una clara superación sobre Leclerc. Eso sí, no pudo hacer una luz de ventaja con rapidez. De hecho, Charles, quien venía de ganar en Gran Bretaña, lo atacó, pero Kimi pudo defenderse y ganó por una brecha de 1s952.

“Es fantástico volver a lo más alto después de unas cuantas carreras difíciles. Fue muy reñida. Perdimos el primer puesto con el coche de seguridad virtual, pero luego conseguimos remontar, fue una victoria difícil porque Charles era rápido y tuvimos que aprovecharlo. Creo que el impulso siempre estuvo ahí, solo se trataba de conseguir el resultado y hoy tuvimos un poco de suerte con lo que pasó en cuanto al campeonato. Pero por eso hay que aprovechar cada oportunidad, porque vimos que la situación puede cambiar radicalmente. Simplemente tenemos que seguir rindiendo al máximo, seguir obteniendo resultados y luego veremos qué sucede al final del año", dijo Antonelli tras su sexto triunfo del año.

Antonelli tiene algo seguro: se irá de vacaciones como líder del Mundial. El parón del verano boreal comenzará después del GP de Hungría del próximo fin de semana y llegará a Hungaroring con 45 puntos de ventaja sobre Hamilton, con los 25 que quedan en juego antes del receso. El inglés finalmente fue cuarto, con cierto enojo porque el equipo no llegó a realizar en la parada en boxes el cambio que había pedido para el alerón delantero. El heptacampeón sigue prendido y espera una mejora en Ferrari que le permita dar un salto de rendimiento para poder correr al jovencito que lo reemplazó en Mercedes.

Lo mismo espera Max Verstappen, quien se queja de falta de potencia de su unidad de potencia, a pesar de que para la FIA es el que mejor motor de combustión tiene. El neerlandés completó el podio (el tercero del año y el 130º de su carrera) y dejó atrás los despistes que el alerón Macarena le generó en Austria y Gran Bretaña. “Fue un fin de semana tranquilo para mí, nada demasiado complicado, el ritmo de carrera estuvo bien, aunque sigo luchando con el equilibrio. En general, el fin de semana fue agradable, creo que eso también es positivo", dijo el tetracampeón.

Antonelli volvió a ganar y lo hizo esta vez en una tierra especial, destinada a los grandes. "Me alegro por Kimi, realmente merecía la victoria porque Silverstone debería haber sido suya, pero tuvo el abandono en el coche. Hoy y durante todo el fin de semana estuvo muy fuerte, nunca bajó el ritmo, incluso cuando el VSC jugó en su contra y perdió el liderato, lo recuperó, ganando décima a décima”, dijo Toto Wolff, el director de Mercedes. Kimi se anotó en una lista de ganadores de Spa. El tiempo dirá si se anota en la de los grandes campeones.