Canelo Álvarez y Christian Mbilli protagonizaron un intenso cara a cara en Riad, en una conferencia marcada por el respeto y los desafíos
La última conferencia de prensa entre Canelo Álvarez y Christian Mbilli, celebrada en Riad, Arabia Saudita, transcurrió en un tono diplomático, pero dejó varias escenas destacadas: el homenaje de Eddy Reynoso a Saúl por sus 21 años de carrera, la promesa de "La Pantera Asesina" de dejar al mundo en "shock" y un cara a cara que se prolongó por más de dos minutos, durante los cuales ninguno quiso apartar la mirada ni parpadear.
El 29 de octubre de 2005, Canelo hizo su debut en el boxeo profesional ante Abraham González, en una pelea pactada en las 140 libras en la Arena Chololo Larios de Tonalá, Jalisco. Aquella noche ganó por nocaut técnico en el cuarto asalto y comenzó a escribir su historia.
"Me gustaría que le brindaran un aplauso. Estoy orgulloso de que se haya convertido en el mexicano más exitoso de la historia del boxeo", mencionó Eddy Reynoso cuando tomó el micrófono en la conferencia de prensa, resaltando la trayectoria de su pupilo. "Es como si hubiera sucedido ayer. Quiero agradecer a todos", respondió Álvarez.
Serenidad y seguridad de Mbilli
Tanto Christian Mbilli como su entrenador, Marc Ramsay, fueron de pocas palabras. "Tuvimos un campamento sin lesiones, vamos sin excusas y listos para la pelea. Les garantizamos a los aficionados que será una gran pelea", dijo Ramsay.
Por su parte, el campeón supermediano del CMB, después de agradecer a los presentes, lanzó el primer golpe verbal: "Estoy listo para dejar en shock al mundo. Tengo un gran respeto por su carrera, pero vengo por la victoria".
Al ser cuestionado sobre sus declaraciones de que noquearía a Canelo, quien nunca ha sido derribado en su carrera profesional, Mbilli respondió: "Vamos a ver... Por eso no se pueden perder la pelea, porque vamos a dar una gran sorpresa. Mi campamento fue perfecto, el mejor de mi carrera. Nací listo para esta pelea, no necesito nada más, solo me necesito a mí y por eso voy a ganar esta pelea".
En la otra acera, Canelo es consciente de que esta vez llega como retador, pero confesó que desde niño se veía como un campeón. "En mi mente soy el campeón. Será una noche especial. No creo en los atajos, voy directamente contra los campeones y seré campeón otra vez".
Al finalizar la conferencia, durante el cara a cara, Canelo y Mbilli se quedaron prácticamente petrificados, sosteniendo la mirada durante más de dos minutos, sin decir una sola palabra y sin querer pestañear, hasta que finalmente fueron separados. Sin embargo, antes de retirarse, Mbilli se acercó y le dijo algo al oído a Canelo. El mexicano se reunió con Reynoso y ambos soltaron una risa medio simulada. ¿Qué le habrá dicho Mbilli?
