A pocos días del comienzo del Seis Naciones, torneo donde no gana desde el 2023, Gales continúa sumergido en una profunda crisis. Nigel Owens, exárbitro internacional galés, se refirió a la situación del rugby en su país y pidió medidas que brinden soluciones.
El rugby galés, parece haber caído en desgracia y se encuentra en una crisis sin precedentes: deportiva, financiera y de identidad. Su selección internacional cayó en 18 partidos consecutivos, no ganó durante todo 2024 y obtuvo únicamente dos triunfos en los últimos 2 años. Además, no logra obtener la victoria en el Seis Naciones desde el 11 de marzo de 2023 cuando derrotó a Italia y lleva dos cucharas de maderas consecutivas. En tanto, a nivel regional, la WRU intervino a uno de sus clubes y bajará el número de franquicias profesionales de cuatro a tres, lo que provocó incertidumbre en las instituciones.
Para Nigel Owens, "el problema no es el número de provincias, sino que los cimientos no son sólidos", dijo en declaraciones a Wales Online. Luego, el ex árbitro agregó: "El número de equipos es irrelevante. No podemos descartar una zona que incluya Swansea, Aberavon, Neath y Bridgend, todas ellas ciudades tradicionales del rugby con una larga trayectoria en el desarrollo de algunos de los mejores jugadores que hemos tenido. No se puede construir un rascacielos sobre los cimientos de un bungalow".
"Hay suficiente talento para alinear cuatro equipos. Pero, por alguna razón, no implementamos el sistema adecuado para desarrollar a estos jugadores. Siempre he dicho que debemos empezar por las escuelas, integrarlas en el sistema. Podríamos hablar indefinidamente del número de regiones, pero la estructura de las academias actualmente no está a la altura de su propósito, y los equipos no están produciendo suficientes jugadores. Las bases no son sólidas", mencionó Owens.
En tanto, sobre el presente de los Dragones Rojos y a la venidera edición del torneo del hemisferio Norte, el galés explicó: "No recuerdo que la opinión pública haya estado nunca tan desanimada y deprimida como hoy. Lo que me preocupa, a medida que nos acercamos al Seis Naciones, es que cuando se habla con la gente, muchos están tan deprimidos que perdieron el interés en el deporte. En algunos casos, lo han abandonado por completo y ya ni siquiera van a los estadios".
