Sin la presencia de Gonzalo Quesada en la cancha como head coach, Australia venció sin problemas a su Italia por 57-10 en la tercera jornada del Nations Championship. Cabe recordar que el entrenador argentino fue suspendido por World Rugby por sus dichos de la semana pasada en contra de algunas decisiones del árbitro, del partido de la Azzurra ante los All Blacks.
Los que arrancaron el partido muy metidos y concentrados en lo que tenían que hacer fueron los locales. Esto se notó rápidamente en el marcador ya que antes de que el reloj marque los primeros 15 minutos de juego, los Wallabies ya estaban tres tries arriba en el marcador. Estas conquistas fueron apoyadas por Josh Canham, Tom Wright y Brandon Paenga-Amosa.
No sólo el dominio se notó en el resultado sino que los australianos manejaron los hilos del partido como quisieron y fueron mucho más contundentes en la zona de contacto. Por su parte, los italianos fallaron varios tackles clave y esto llevo a que cada vez que Australia pisara los 22 metros rivales, se fueran con puntos debajo del brazo.
Promediando la primera parte, se vio la mejor acción ofensiva de los europeos que terminó con el try de Michele Lamaro. El equipo italiano la movió de un lado para el otro, jugaron varios pases de espalda y pudieron concretar la única conquista de ese primer tiempo.
Luego, los Wallabies volvieron a tener la posesión de la pelota, aprovecharon algunos penales para ganar metros en la cancha y ampliaron la ventaja con dos conquistas (Angus Bell y Len Ikitau), para terminar de decorar el resultado en 38-5 al entretiempo.
En el complemento, Italia pegó primero con una gran jugada en ataque, donde los backs se lucieron: Monty Ioane apoyó al soportar a la defensa australiana. A pesar de haber arrancado de esta manera, a los dirigidos por Gonzalo Quesada le costó volver a hilvanar una jugada en ataque.
Ésto lo aprovecharon los Wallabies que estiraron la ventaja con una nueva conquista de Josh Canham, el tercero en su marca personal del día. A partir de ahí, el encuentro entró en una meceta importante donde ambos equipos cometieron algunos errores en el manejo.
Pese a estar en el banco de suplentes, Marco Riccioni fue expulsado de forma permanente debido a un golpe que le propinó a un rival en el medio de una gresca entre ambos equipos. Lo que sentenció el partido fueron las conquistas de Billy Pollard y Ben Donaldson. Estos tries llevaron a que el resultado sea más abultado, con un contundente 57-10, que le devuelve algo de aire a los Wallabies.
