GLENDALE -- En los segundos finales del Super Bowl XLIX entre los New England Patriots y Seattle Seahawks, el esquinero novato Malcolm Butler interceptó un pase del mariscal de campo Russell Wilson que selló el partido.
En segunda y gol, desde la yarda 1 de New England y 20 segundos por jugar, Wilson lanzó un pase en dirección al receptor abierto Ricardo Lockette, sin embargo Butler se interpuso entre el receptor y el balón y se logró la intercepción clave.
"Estaba listo para jugar", declaró Butler a los medios en el vestidor, al término del encuentro. "Estaba ansioso. Estaba en la banca esperando para entrar y estaba listo. Me preparé fuerte esta semana. Simplemente estaba listo para jugar".
Butler también explicó cómo logró esa intercepción que permitió a los Patriots conseguir el cuarto título de Super Bowl de su historia.
"Sólo me anticipé a la ruta, mi equipo me necesitaba e hice la jugada", declaró Butler a ESPN. "Me dijeron de todo [mis compañeros en la banca], no lo puedo recordar".
Por su parte, el entrenador en jefe de los Seahawks, Pete Carroll, quien ha recibido críticas por arriesgarse en esa última jugada en lugar de mandar un acarreo, justificó su decisión.
"Fue un partido fantástico. Un verdero juego de campeonato que se reduce a los últimos golpes", expuso Carroll a Sports Vidz. "Lo que sucedió realmente fue sencillo: fuimos con tres receptores, ellos enviaron su [formación de] goal line. Teníamos muchas oportunidades y suficientes tiempos fuera y realmente no queríamos correr contra su frontal de gol.
"Pudimos usar los tiempos fuera y arriesgarnos, pero fue una jugada milagrosa del chico [Butler] en esa ruta".
Para Butler, el triunfo tiene un significado especial.
"Es un sueño hecho realidad", concluyó.
