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Gustavo Varela y su experiencia en la Bundesliga

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De no creer: en Schalke mandaron a analizar el mate (1:19)

Gustavo Varela habló mano a mano con ESPN y reveló una historia insólita: el uruguayo le cebó un mate a Asamoah, que luego hizo un gol y se lo contó a la prensa. En la semana, el club mandó a hacer una prueba. (1:19)

El exfutbolista Gustavo Varela conversó con ESPN sobre la cultura de Alemania y su Bundesliga, donde jugó defendiendo al Schalke 04, club al cual se incorporó con 24 años tras jugar el Mundial de Corea del Sur - Japón del 2002.

“No me asombra, ellos tienen un orden para todo”, respondió Varela al ser consultado sobre si le sorprendía que la Bundesliga fuera la primera liga europea en reanudarse. En Alemania jugó durante siete años.

“Nos quedaron amigos de distintas nacionalidades que nos ayudaron mucho, a la distancia la amistad sigue”, dijo el uruguayo con una campera del Schalke 04. Habló en plural porque incluyó a Darío Rodríguez, quien también fue al equipo de la ciudad de Gelsenkirchen tras el Mundial del 2002.

Con la indumentaria puesta del Schakle 04, club al cual Varela aseguró que aún mantiene en su corazón, dijo que los alemanes aparentan ser ‘fríos’, pero después que uno los conoce son cálidos y amigables, 'esa primera imagen cambia'. Incluso Varela sigue conversando con amigos hinchas del Schalke que sufrieron la derrota clásica ante el Borussia Dortmund en la reanudación de la Bundesliga.

Y con el fútbol, lo mismo: “Son muy pasionales, no al extremo de la locura de fanatismo de Sudamérica, eso se ha erradicado, no se permite y se vive el fútbol de otra manera”. Con costumbres y formas distintas también el alemán es un pueblo futbolero:

“Es una religión, tengo un amigo que hacía tres horas de ómnibus para llegar al estadio y ahí venía con una peña de Schalke para ver el partido, tenían entradas para todo los partidos del año, pagaban todo el año de forma anticipada sin saber si íbamos a estar primeros, segundos o últimos”.

Con respecto al juego, la principal diferencia con el sudamericano parece radicar en una cuestión más cultural: “Lo que no corre un poco es la picardía sudamericana, el típico garrón de Sudamérica; ellos respetan mucho el reglamento, lo llevan a rajatabla y te lo hacen ver dentro y fuera de la cancha en seguida que llegas, saben que los sudamericanos somos un poco bandidos, y nos hacen notar que las reglas y la disciplina están ante todo”.

“Ustedes los sudamericanos son fatales’’ recordó Varela que le decían los futbolistas alemanes entre risas. Igualmente, en el Schalke se empezaron a incorporar más sudamericanos (como los brasileños Lincoln y Rafinha, y el argentino Aníbal Matellán, o hasta el propio Kevin Kuranyi, quien tiene orígenes sudamericanos).

Varela comentó: “Se conformó un grupo de muchos sudamericanos y nosotros decíamos que estamos jugando como en Sudamérica porque los alemanes terminaron adaptándose a nosotros y no nosotros a ellos, fue una mixtura linda que hicimos en el Schalke 04 en ese momento entre Sudamérica y Europa”.

Las culturas se mezclaron tanto que el potente ex delantero alemán-ghanés Gerald Asamoah sintió curiosidad por eso que los uruguayos llevaban para todos lados. Varela le explicó que se llamaba ‘mate’ y así como los alemanes tomaban café para acelerarse y activarse antes de los entrenamientos, los uruguayos tomaban mate.

Y entonces Asamoah se animó a pedirle uno previo a un encuentro. Y el delantero convirtió un gol. Y al siguiente partido también le pidió tomar sólo uno y también anotó: “Lo agarró como cábala, tomaba un mate previo a cada partido; el problema es que declaró en una entrevista que los goles eran gracias a ‘los mates de Gustavo’”.

Preocupada por esas afirmaciones la Bundesliga examinó a los uruguayos Darío Rodríguez y Gustavo Varela con cuatro controles antidopajes seguidos: en dos partidos y dos veces presentándose en el entrenamiento del Schalke exigiendo la presencia inmediata de los uruguayos para realizar las pruebas correspondientes.

“Nos sacaron del entrenamiento” recordó Varela, quien comentó que todo se solucionó cuando Schalke decidió realizar un estudio del mate que luego fue publicado en un periódico importante: “Desde ese momento dejaron de molestarnos con ese tema, pensaban que era otra cosa, y más que nada es un té; a ellos le llamaba la atención que anduviéramos todo el día con el mate, los uruguayos somos así, andamos en la calle con el mate. ‘¿Todo el día andan con eso?’ nos decían. Sí, es una forma de estar acompañados y compartir cosas”.

Al estar siete años Varela compartió equipo también con varios jóvenes que luego se transformaron en figuras mundiales, desde el golero Manuel Neuer hasta los volantes creativos Iván Rakitic y Mesut Özil:

“Yo conocía más Özil, ya cuando subió al primero no le sacabas la pelota. A Iván lo conocí en mi última etapa en Schalke, después desplegó todo su potencial en España, ya venía con su currículum de que era buen jugador; pero a Mesut ya lo veías que tenía pinta de crack”.

Varela destacó el futuro campeón del mundo con Alemania tiene características diferentes a las del típico 10 sudamericano y que con Darío Rodríguez intentaban ‘probarlo’ en los entrenamientos ante el peso de un ‘grande’: “Pasa que no lo llegabas a tocar prácticamente, si Darío lo agarró una vez es mucho, Özil es muy bicho; bueno, a los 17 años ya era titular en el Schalke”.

Varela mantiene el recuerdo y atesora, como esa campera del Schalke 04 que muestra con orgullo, su paso por el fútbol alemán como uno de los momentos más importantes de su carrera.