Rodrigo Saravia: "En el fútbol uruguayo, si puedo jugar en un grande, sólo jugaría en Peñarol"

El volante valoró el regreso a su país tras su mala experiencia en Rusia y dijo que Flavio Perchman, vicepresidente de Nacional, llegó a llamar a su representante. X/OficialCAP

Rodrigo Saravia comentó su regreso a Uruguay y recordó que Flavio Perchman, vicepresidente de Nacional, llegó a llamar a su representante, aunque destacó: “En el fútbol uruguayo, si puedo jugar en un grande, sólo jugaría en Peñarol. Hasta tengo tatuadas cosas de Peñarol”.

Saravia, nacido el 17 de agosto de 2000, se formó en el Carbonero y debutó en Primera división jugando para Racing en 2021. Desde enero de 2022 a agosto de 2023 sí pudo jugar con el primer equipo del Manya, y en 2023 fue a Gimnasia y Esgrima La Plata, luego partiendo a Rusia para sumarse a Rostov, club que defendió en la temporada 2024/2025. En julio del año pasado regresó a Sudamérica y se incorporó a Belgrano, pasando en febrero de este 2026 a Ponte Preta y en las últimas semanas fichó por Boston River.

La llamada de Perchman a su representante

Al ser consultado en Los Titulares (Carve Deportiva), si es cierto que llegó a haber un interés de parte de Nacional, Saravia respondió: “Por lo que yo sé, Flavio llamó a mi representante. Pero fue hasta ahí nomás. ¿Si hubiese ido? La verdad que no”.

En el fútbol uruguayo, si puedo jugar en un grande jugaría en Peñarol. Hasta tengo tatuadas cosas de Peñarol, yo soy hincha de Peñarol”, subrayó el mediocampista.

Y dijo cuando se le preguntó si sueña con volver al Carbonero: “Creo que todavía soy joven y puedo hacer un poco de carrera afuera, volví para eso también, para relanzar mi carrera. Obvio que podría en algún momento y me gustaría volver”.

Boston y la idea de juego de Ithurralde

Saravia ya pudo debutar este pasado fin de semana en su nuevo equipo, siendo titular en el mediocampo de Boston en el empate 0 a 0 ante Central Español por el Torneo Intermedio 2026.

“Me sentí muy bien, tanto física como futbolísticamente. Lo que más extrañaba era la familia, que pueda estar en la cancha y que me puedan acompañar siempre”, manifestó.

El Cachete comentó su llegada al Sastre, rival de Peñarol este sábado en el Campeón del Siglo: “Pablo (Álvarez, el gerente deportivo) se contactó primero, y luego Ignacio Ithurralde, la idea me gustó y no pasaron muchos días para que yo me decidiera por Boston”.

Lo que más me llamó la atención de Ithurralde es la intensidad con la que se entrena y con la que piden que juguemos, eso ya lo vi en otro técnico que me tocó tener que es Marcelo Méndez (en Gimnasia); tienen una forma de entrenar muy parecida. Y después en cómo a Nacho le gusta jugar al fútbol, siempre nos pide que intentemos por más que esté el error conviviendo con nosotros, que intentemos, tratemos de jugar al fútbol y que disfrutemos”, expresó.

E indicó sobre la experiencia adquirida en el exterior: “Crecí mucho futbolísticamente. Tácticamente, antes era más desordenado por esa ansiedad de pibe. Soy más ordenado y puedo ayudar mucho mejor al equipo”.

Su mala experiencia en Rusia

Al recordar su temporada en Rusia, Saravia dijo: “No la pasé muy bien, fue difícil. Por el conflicto bélico no hablaban inglés y yo no tenía ningún sudamericano en el equipo, solo se hablaba ruso y me pasó ir con el traductor para preguntarle al capitán dónde dejar la ropa, y el tipo me miró, se dio vuelta y no me dio ninguna respuesta, como que no quería socializar conmigo. Esas cosas fueron duras y por eso decidí venirme”.

“Yo estaba con mi pareja y era difícil para ambos. Porque primero Rostov no era un lugar acostumbrado para muchos extranjeros, y por el conflicto bélico estaban cerrados a hablar inglés. Era usar el traductor para todo, muy poca gente te daba una mano, pero era muy difícil hacerse entender. También mi cabeza jugó una mala pasada y estuvo complicado”, aceptó el futbolista.