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Alejandro Garay: "Ojalá todo lo que venga en la Selección Uruguaya sea para mejorar a partir de lo que se ha construido"

Alejandro Garay conversó este jueves sobre su salida de las selecciones juveniles de Uruguay y sobre el legado de Óscar Tabárez, deseando que la Celeste pueda mejorar a partir de los cimientos que dejó el trabajo del Maestro.

En diálogo con ‘Derechos Exclusivos’ (Radio Uruguay 1050 AM), el entrenador comentó que tras confirmarse en diciembre su no continuidad en la Selección Uruguaya sub 15 ha recibido algunas posibilidades de trabajo que no pudieron concretarse: “Se me han presentado en este pequeño período tres opciones: dirigir Primera, dirigir alguna categoría de juveniles y coordinar juveniles. Si pudiera elegir, optaría por la base-base. Es decir, la boca de entrada al fútbol organizado que es la séptima o pre séptima porque me parece que me ha ido bien, pero también estoy abierto a dirigir en Primera, donde las veces que lo hice no me fue tan mal”.

“Pasa que con niños uno está preparado para formar, tolerar errores y actitudes, por eso debo analizar muy bien qué hacer si me toca dirigir Primera”, explicó quien antes de su pasó por las Selecciones juveniles de Uruguay había trabajado en Nacional, Danubio y Rentistas, entre otros equipos.

Hacía once años y medio que trabajaba en las formativas celestes, sitio que Garay valora mucho: “Es muy gratificante en los aspectos humanos. Esta semana me llamó una mamá agradeciéndome el poco tiempo que tuvo el niño conmigo en la selección, o con nosotros porque no soy solo sino somos un equipo”.

“Cuando nos sacaron, el niño se puso mal, se puso a llorar, entonces la mamá le explicó que el camino es largo y nos podemos volver a encontrar. Pero uno cuando llega a ese niño desde esa forma, ya está pago todo, eso es la mayor recompensa. Hacer un mejor ciudadano más allá del futbolista, ese es el gran cometido de quienes estamos en formativas, porque a pesar de que hay muchos chicos que pueden vivir del fútbol de forma precaria, los que llegan a la elite siempre son muy poquitos”, destacó.

Consultado sobre su salida, Garay comentó que manejó la posibilidad de que eso pudiera suceder: “Yo también realicé alguna manifestación sobre la salida del Maestro, a veces cuando uno es frontal le puede caer bien o mal a algunas personas. Y también tengo la suficiente capacidad o posicionamiento de entender que quien viene puede optar por otra persona que piensa que es mejor que yo o que aporta otras cosas y eso es parte de este trabajo, lo tengo asumido”.

Después de once años y medio de trabajo me llamaron por teléfono para decirme que no encajaba en el nuevo proyecto de selecciones, y que iba atado a un cambio de aire y de imagen, y ahí fue donde me dolió un poquito, pero creo que fue un error de expresión de quien me lo comunicó, porque si yo era una mala imagen para la Selección quiero mejorarla y corregir eso porque justamente quiero tener buena imagen más allá de éxitos, no lo entendí. ‘Cambio de aire y un poco de imagen’, así fue el término usado, pero ta”, comentó Garay.

Luego se le preguntó si cree que se podrá respetar la obra de Tabárez o si ésta está en riesgo, el técnico dijo: “El riesgo existe porque si hay intenciones de cambio se puede apuntar a todo ese proceso de formativas, a la estructura que se había armado y a ese plan maestro que había hecho Tabárez. Entonces puede que esté orientado hacia ese lado. Ahora, esto es fútbol y hay que estar preparado para lo imprevisto y hay mucha incógnita respecto a lo que pueda venir, no lo tengo claro”.

“Además, se han manejado nombres a nivel público de quienes pueden ir a marcar pautas en cuanto al encare de la selección y competencias, enhorabuena si es para mejorar”, subrayó.

Garay dijo al ser consultado si su salida y la de Gustavo Ferreyra (ex entrenador de la Sub 20) pueden comprometer el futuro de la Celeste: “No sería tan categórico, pero sí que todo el proceso anterior a nosotros nos hizo competitivos y nos dio triunfos. Hoy cuando uno abre el abanico para armar un plantel o una convocatoria para jugar en la mayor, hay un porcentaje enorme de chiquilines que han pasado por todo el proceso de selecciones y que el llegar al Complejo no les cambia; al contrario, les remueve cosas para ese compromiso que queremos construir”.

“En algunos lados le llaman mística, otros compromiso o la marca en el orillo, el término puede ser cualquiera de esos, pero sí que saben a qué van a ese espacio, van a defender una camiseta que tiene mucha cosa, pero sobre todo, comprometidos con el fútbol, con los colegas, adversarios, árbitros, todo eso que el Maestro toda la vida trató de inculcar para cambiar esa imagen de Uruguay donde nadie nos quería como rivales, como invitados ni como nada”, enfatizó.

Y remarcó: “Creo que es el gran valor de todo este proceso en cuanto a la llegada y el perfil del futbolista uruguayo en todos lados”.

Por último, Garay señaló: “Ojalá todo lo que venga sea para mejorar a partir de lo que se ha construido, todo es perfectible en esta vida. Ojalá que venga gente con más capacidad y preparación, y a partir de esa base y esos cimientos construidos se pueda seguir mejorando porque la Selección también le ha dado a todos los equipos un plus a la hora de vender a sus futbolistas”.

“Yo creo que todo es positivo. Más allá de que mucha gente pedía muchos más resultados, el ser competitivo al nivel que se fue también es un resultado. No todos ganan, Uruguay tuvo presencia en todos los torneos, con jerarquía y compitiendo, eso también es un valor importante”, sentenció.