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Clásico Regio, un partido más serio que la vida y la muerte

ESPN Digital

Enfrenté a los Rayados de Monterrey entre cinco y ocho veces, un equipo con gran trascendencia y siempre digno enemigo.

Algunas personas piensan que el futbol es una cuestión de vida o muerte, yo les aseguro que es algo más serio que eso.

Recuerdo cuando llegué a Monterrey y fui contratado por los Tigres con Carlos Miloc y jugadores como José Pilar Reyes, Osvaldo Batocletti, Walter Daniel Mantegazza, Roberto gómez Junco, Sergio Orduña, entre otros.

En una ocasión, Don Carlos Miloc me hizo el favor de ponerme el gafete de capitán, y por casualidad se presentaba el clásico de clásicos en Monterrey. En estos partidos me tocó marcar a jugadores como Rodolfo Montoya, Rubén Romeo Corbo, Lalo Moses, tremendo jugadores rayados con altísimo nivel y calidad.

Previo a ese partido, comenzó a llover en Monterrey y no paró en un par de días. El estadio estaba inundado, la cancha estaba enlodada, así que fuimos a hablar los capitanes con el árbitro para ver si se jugaba o suspendía el partido, porque las condiciones del terreno no permitían botar el balón, se quedaba enterrado.

En ese momento, Don Carlos me dijo. “ Mijo, mijo, salga usted a decirle a todo el estadio que no habrá partido. A ver cómo salimos de auí y jugamos”. Y jugamos. Salimos a la cancha los dos equipos, aquel Tigres voló en ese partido. Entre Tomás Boy, Mantegazza, Barbadillo, Orduña, Gómez Junco empezaron a jugar la pelota por el aire, dominándola sin que tocara el suelo.

Gerónimo se llevó dominando la pelota desde la media cancha hasta delante, se la dio a Tomás, él se la daba a Mantegazza sin que el balón cayera para que Orduña y Gómez Junco finalizaran las jugadas de gol.

Yo jugaba de defensa por la lateral izquierda, para mí era complicadísimo, porque cada que corría se me subían los pies y lo único que tenía que hacer era levantar el esférico y pasarla a mis compañeros.

En realidad, teníamos un equipazo.

Empatamos el partido, pero ese año fuimos campeones de liga con Don Carlos Miloc, un hombre que fue el parteaguas de Tigres, porque a partir de él empezó la historia de LA GRANDEZA como lo es el conjunto de Nuevo León.

Recuerdo también uno de mis Clásicos como entrenador, mi rival era el ‘Piojo’ Herrera, me tocó llegando a Tigres en el Tec de Monterrey. Íbamos ganando, para variar, fue expulsado el ‘Chueco’ Gaitán y al final perdimos 2-1.

Aproximadamente, enfrenté a los Rayados de Monterrey entre cinco y ocho veces, como jugador y entrenador. Un equipo con gran trascendencia, siempre una rivalidad deportiva interminable, siempre grandes y dignos enemigos.

Este clásico lo tachan de vida o muerte, pero NO señores, este partido es mucho más serio que eso.

Mis hermanos y amigos de Monterrey deben de estar agradecidos y emocionados por este clásico del norte de nuestro país.

A Don Carlos Miloc, mis hermanos Batocletti, Mantegazza, El ‘Pillo’, Aarón Germán… nos vemos desde la cancha en el cielo, donde ellos ya se nos adelantaron para preparar la cascarita.

Esto es, Desde la Cancha, para ESPN.