Para ti, mi Doc

ESPN

Querido Doctor Alfonso Morales, te digo hasta luego como te mereces: “Enooooorme”.

Al andar se hace camino

Y al volver la vista atrás

Se ve la senda que nunca

Se ha de volver a pisar. (Joan Manuel Serrat)

Con el recuerdo de tu andar pausado, recorrer los pasillos a tu lado rumbo al estudio de deportes para hacer el programa “Acción” y después de haber revisado las imágenes en las islas de edición, siempre con la plática amena, el consejo de cómo reaccionar a tantos pros y contras que nos pone esta profesión, con el comentario atinado, sincero, con tu mano sobre mi hombro. Así fueron muchos años, muchos domingos, así te tengo en mi mente y en mi corazón.

Querido Doctor Alfonso Morales, mi Doc. Mi primera transmisión de boxeo en el famoso y vetusto inmueble de Perú 77, en el Centro Histórico, fue de tu mano; yo en “ringside”, en donde alcanzan a llegar las gotas de sudor y sangre de los boxeadores en plena batalla; con micrófono y diadema, con toda la ilusión del mundo y con tu apoyo para que mi primera experiencia fuera tan llena de energía, de adrenalina, de vida; tan enriquecedora. Llegué con un cariño tremendo al pugilismo, y salí de la Coliseo totalmente enamorado de este deporte. Me hiciste abrir todos mis sentidos para percibir la gran diferencia entre narrar una función en vivo, en el lugar, o hacerlo en estudio, como ya lo había hecho varias veces.

Muchas gracias, mi Doc. No solo por eso, porque esas fueron mis experiencias contigo durante muchos años; porque además con tus consejos y tus palabras de aliento disfruté largo tiempo de transmitir boxeo, varios años antes de iniciarme en el futbol. Tú sabes muy bien que mis primeros pasos en televisión y radio fueron en el boxeo. Gracias mi Doc.

Inolvidable aquella tripleta de verdaderos maestros todos los sábados y en todas las peleas de campeonato, con eso crecimos varias generaciones. Jorge 'Sonny' Alarcón, Don Antonio Andere y el Doctor Alfonso Morales. Cada función era una clase gratis de cómo se debe hacer un trabajo impecable, cómo emocionar al aficionado, cómo llevarlo a casi meterse al cuadrilátero y desde allí verlo todo. Fueron parte de mi decisión para dedicarme a este trabajo tan hermoso. Quién iba a decirme que llegaría a trabajar con los tres, ahora ya están narrando las grandes peleas de campeonato de los inmortales, de las leyendas, allá arriba.

También me inspiró tu inigualable estilo para transmitir lucha libre. Esa dupla que hiciste con mi compadre el 'Rudo' Rivera era, es y será insuperable. Rivera y el Doctor, el rudo y el técnico, el “guácala de pollo” y tu “no es solamente un malandrín, es una mala persona”. Un equipo maravilloso, con Magadán, Zúñiga y Maroñas.

Basquetbol, futbol americano, Juegos Olímpicos; de hecho en varias ediciones fue un orgullo ser tu compañero.

Un enigma rondaba por tus alrededores, y aún sigue vigente. “El Doctor Morales es Tinieblas”, misterio sin resolver para algunos.

Échale mi Doc, esas frases que te tienen ya como inmortal, como leyenda del micrófono seguirán sonando allá y aquí también, para toda la eternidad.

“Qué bárbaro Riveraaaa” , “Nocaut de TNT trinitrotolueno”, “Amables amigos”, “La mano derecha en forma de gancho”, “Por la vía del cloroformo”, “No pierda usted de vista”, “Cuando aquí”.

Y te digo hasta luego como te mereces: “Enooooorme”.

Todo pasa y todo queda

Pero lo nuestro es pasar

Pasar haciendo caminos

Caminos sobre la mar.