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Ecos de la bronca entre barras del Querétaro y Atlas tras un año

Las barras del Querétaro y Atlas protagonizaron uno de los capítulos más negros en la historia del futbol mexicano

El 5 de marzo del 2022, el Estadio Corregidora fue escenario de un lamentable episodio para el futbol mexicano durante un duelo entre Querétaro y Atlas, luego que un brote de violencia en la grada entre las porras de ambos equipos escaló a tal grado que los aficionados invadieron la cancha para huir de la bronca.

Con el marcador 0 a 1 en favor del Atlas, el silbante Fernando Guerrero detuvo el juego al minuto 63, porque una primera ola de gente, en su mayoría mujeres y niños, dejó sus asientos para acceder al campo a la vez que el enfrentamiento entre barras creció, debido a la ausencia de seguridad en el recinto.

Conforme los minutos avanzaron, las gradas se vaciaron casi en su totalidad y el campo albergó a los aficionados que recorrían de extremo a extremo el rectángulo para no ser violentados, pues la bronca también se esparció hasta el césped.

"No era tanta gente la que se estaba peleando, si hubieran mandado granaderos ahí quedaba todo, pero no hubo nada de seguridad. Literlamente se estaban peleando mientras el partido estaba en juego y no había nadie de seguridad cerca".

"La pelea fue creciendo; los de Gallos le dieron la vuelta a todo el estadio para agarrarse a golpes, se metieron a la cancha y empeoró todo. Me parece increíble lo de la seguridad", expresó para ESPN una persona presente en el recinto.

Como saldo de la campal, 26 personas resultaron heridas, tres de gravedad, y no hubo reporte de algún fallecido.

Como respuesta, la Liga MX postergó el resto de partidos calendarizados para el domingo 6 de marzo y el presidente de la entidad, Mikel Arriola, viajó al Querétaro para visitar a los aficionados lesionados. Por su parte, el gobernador del estado, Mauricio Kuri, condenó los actos y aseguró la aplicación de todo el peso de la ley contra los responsables.

Los castigos impuestos para Querétaro fueron: perder el partido por marcador 0-3 y una multa económica de un millón 500 mil pesos. Además, se sancionó con un año de partidos a puerta cerrada en el Estadio Corregidora.

Para las barras, La Resistencia (Querétaro) no ingresará al Estadio Corregidora durante tres años, de los que restan dos, y La 51 (Atlas) pasó un semestre sin acudir a ningún juego como visita.

En cuanto a la directiva, la asamblea de dueños le quitó la administración del equipo al grupo de socios encabezados por Gabriel Solares, Manuel Velarde y Greg Taylor. Igualmente, fueron penalizados con cinco años de inactividad dentro del futbol mexicano, al igual que al director deportivo, Adolfo Ríos.

A un año de la tragedia

El expresidente deportivo de Querétaro, Adolfo Ríos, considera que "fue un tema complicado y difícil" que "tomó por sorpresa a todos, incluso a la Federación Mexicana de Futbol" y dio su opinión acerca de los castigos impuestos".

"La FMF tomó decisiones precipitadas con castigos ridículos. Esto nos deja un gran aprendizaje. Existe en la FMF un comisario en cada partido, si este no revisa todo y ve que todo esté bien para llevar el inicio de un partido, no se le lleva acabo. Acá había uno que dio luz verde para llevarse a cabo porque todo estaba listo, de ahí viene el aprendizaje para todos", expresó en entrevista para ESPN.

Acerca de la actualidad Querétaro, que no gana un partido desde el 20 de agosto del 2022 y en el Clausura 2023 es penúltimo de la tabla con cinco puntos, Adolfo Ríos considera que las decisiones que se tomaron dejaron "desahuciado" al equipo.

"Querétaro que ha jugado un año sin gente y que está desmotivado y la pasión es con la gente y en casa, y han cerrado esa puerta. Viene dar un paso de costado a eso y comenzar a soñar con algo que se ve difícil, pero que fue ocasionado por las malas decisiones de la FMF", agregó.

Finalmente, se dijo tranquilo porque "todas las deciciones que se tomaron fueron con un propósito", sin embargo, resaltó que "hay cuestiones que no tienen que ver con el director deportivo", por lo que ha buscado una reducción a la sanción.

"Busqué porque era sin fundamentos ese castigo. Metí apelaciones para que se quitaran esa sanción. Cuando apelé el último año, lo que me dijeron fue que podía ir al TAS o FIFA porque esa decisión me dijeron que venía de la asamblea de dueños. Yo para poder quitar eso, me dijeron que me quedara tranquilo porque llevarlo al TAS o FIFA podía llevar más de un año, cuando me dijeron eso, faltaban meses".

"Hubo una injusticia, pero siempre salimos de frente a decirlo y la gente nos defendió, no existía un argumento para una sanción a mi persona, después perjudican al club y jugadores que también eran inocentes", concluyó.

Información de Adriana Maldonado fue utilizada en la redacción de esta nota