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Lamine Yamal, la gran carta del Barcelona en el tramo decisivo por Liga, Copa y Champions

Lamine Yamal viene de menos a más en la temporada. Getty Images

Barcelona entra en el tramo decisivo del curso con tres grandes objetivos en el horizonte: LaLiga, Copa del Rey y UEFA Champions League. En ese contexto, la gran esperanza azulgrana tiene nombre propio: Lamine Yamal.

Los dirigidos por Hansi Flick vienen de una temporada casi perfecta, en la que conquistaron el triplete nacional (Liga, Copa del Rey y Supercopa de España) y estuvieron a minutos de disputar la final de la Champions. En medio de ese éxito, la joya de La Masía fue una pieza estructural, capaz de marcar diferencias incluso en noches adversas.

Con un club que todavía arrastra dificultades económicas y un presente competitivo exigente, repetir lo del año pasado sería un logro mayúsculo. Para eso, el equipo necesita la mejor versión de Yamal o, al menos, la mejor que hemos visto hasta ahora en su corta pero impactante carrera. Después de un comienzo de temporada con problemas físicos, en 2026 ha demostrado otra vez todo su talento. Como ejemplo vale un dato: marcó en los últimos tres partidos de LaLiga.

Con uno de los cuatro títulos ya en el bolsillo, tras la Supercopa ganada ante Real Madrid, los culés pelearán hasta el final por LaLiga y en la Copa del Rey. Pero el camino no será sencillo: en el torneo liguero Barcelona es líder pero pelea mano a mano con el Merengue, mientras que en semifinales de la Copa aparece un duro cruce frente a Atlético de Madrid.

La gran deuda sigue siendo Europa. Barcelona no levanta la Orejona desde 2015 y la ilusión vuelve a pasar, en buena medida, por lo que pueda generar Yamal. El extremo tuvo un arranque irregular, condicionado por molestias en la ingle, en un contexto en el que Hansi Flick también sufrió ausencias sensibles como las de Raphinha y, actualmente, la de Pedri.

En pocas semanas comenzará la etapa culminante de la temporada y el estado futbolístico de Lamine será determinante. Por ahora, la perla se muestra enfocado dentro y fuera del campo, lejos de polémicas y con una madurez impropia de su edad. Flick ha tenido que gestionar un plantel golpeado: la baja defensiva de Iñigo Martínez, los temas psicológicos de Ronald Araújo, molestias físicas leves en Yamal, Raphinha y Pedri, y la ausencia más grave de Gavi. Aun así, Barcelona fue recuperando piezas y, sobre todo, a su principal as.

El rey del regate

Lamine Yamal lidera el arte del desequilibrio. Junto a Jérémy Doku, es uno de los dos jugadores con más regates exitosos en las cinco grandes ligas de Europa desde el inicio de la temporada pasada. El “10” del Barça suma 238 regates, 90 más que el belga.

Ya el curso anterior había superado con claridad a Vinícius Júnior, hasta entonces considerado el rey de la gambeta en el fútbol europeo.

“Yo no estoy enfocado en los números, me importa que ganemos. Claro que me gusta hacer goles, pero también disfruto dar un buen pase. Lo que más me gusta es ganar”, señaló Yamal. En lo estadístico, sus números acompañan: 14 goles y 13 asistencias en 29 partidos entre todas las competiciones. Sin embargo, su impacto va mucho más allá de las cifras: acelera, rompe líneas y condiciona defensas enteras.

“Iremos con todo”

Barcelona ha sufrido en Champions en los últimos años, incluso ante rivales teóricamente inferiores. Pero este grupo llega con una confianza renovada, reforzada por haber ganado cinco de los últimos seis clásicos ante el Real Madrid. “A quienquiera que nos enfrentemos, iremos con todo e intentaremos ganar”, afirmó Lamine.

El propio Yamal sabe que otra gran temporada podría acercarlo al Balón de Oro, después de haber sido segundo en la última edición. Con el primer Mundial con España en el horizonte, ganar títulos y ser decisivo en el tramo final puede marcar un año histórico para un talento que ya no es promesa, sino presente, y que sueña con convertirse en leyenda del Barcelona.