El entrenador venezolano, César Farías, llegó a Quito para sumarse a Barcelona. El DT demoró su llegada hasta obtener su visa de ingreso al país y su llegada a Ecuador coincide con la salida de Ismael Rescalvo, un día antes.
"Contento y feliz. No es un paso cualquiera; es una responsabilidad con la historia de este gigante de América, que tiene una grandísima hinchada, que sabe por qué y para qué juega. Uno se siente honrado para eso y llega con mucha energía", dijo el DT a su llegada a Quito.
Farías se refirió a la importancia al dirigir al club: “He tenido otros grandes retos en mi carrera: Cerro Porteño, The Strongest, América, Junior, Táchira... pero este es algo especial, porque mi padre estuvo en la final de la Libertadores aquí, con Vasco da Gama (1998). Hoy, estar desde el otro lado, es motivante, te da una magia especial”.
El DT resaltó que le fue bien con los equipos que visten de amarillo: “Felizmente siempre me ha ido bien con los equipos de amarillo: Táchira, Anzoátegui, The Strongest, Aucas y ahora vamos por Barcelona”
Agregó sobre su tardanza para legar: “Son trámites normales de visado. Firmaré el contrato con tranquilidad y empezaré a trabajar. Nos veremos con el presidente. El equipo viene trabajando con mi preparador físico (Isaac Ramos) y están muy entusiasmados. Eso me pone contento”.
Farías no descarta a Darío Benedetto como refuerzo
A su llegada a Quito, donde el equipo realiza la pretemporada, Farías se mostró feliz de su llegada al equipo y habló de un nombre en particular, que suena para reforzar al equipo: Darío Benedetto.
“A Darío lo dirigí en Xolos cuando tenía 23 años; su carrera habla por sí sola. Es un jugador que es el muñeco que le regalaríamos al pueblo, si se pudiera. Es cuestión de conversar. Él está dispuesto y su gente también”, dijo Farías a su llegada.
Sus declaraciones contrastan con las de David Álvarez, presidente de la Comisión de Fútbol, días atrás: “Conversando con Farías y la gerencia deportiva, no es lo que estamos apuntando para este proyecto. Necesitamos alguien que venga a hacer goles directamente, que haya estado bien. No pasa tanto por el nombre; pasa por buscar opciones para que se acoplen al sistema, por edad, presupuesto, por rendimiento”.
Álvarez también agregó: “Él tiene ganas de venir. Nosotros no los buscamos, más bien nos lo acercaron. Tuvo una conversación con alguien del club, manifestando que quería venir a Barcelona”.
Benedetto, de 35 años, está sin club desde octubre pasado, cuando terminó su paso por Newell’s Old Boys. Si se concreta su llegada sería como jugador libre.
