Giacone explica la cláusula que lo llevó de Pérez Zeledón a El Salvador

José Giacone explicó en exclusiva a ESPN cómo pasó de Pérez Zeledón al Inter Tecla de El Salvador tras dirigir solamente un partido

José Giacone regresó al lugar donde alguna vez hizo historia, dirigió un partido y, cuando apenas comenzaba a instalar sus ideas, volvió a preparar las maletas.

Su segunda etapa con Pérez Zeledón duró únicamente 90 minutos. El sábado estuvo en el banquillo durante el empate 1-1 frente al Inter San Carlos; el domingo apareció con fuerza una posibilidad que ya conocía y el lunes se confirmó su salida rumbo al fútbol salvadoreño.

La velocidad con la que sucedió todo despertó una pregunta inevitable: ¿por qué aceptó dirigir a Pérez Zeledón si existía la posibilidad de marcharse casi inmediatamente?

En entrevista exclusiva con ESPN, Giacone explicó que nunca escondió la existencia de otras opciones y que, antes de firmar con el conjunto generaleño, acordó una cláusula que protegía al club si otro equipo decidía contratarlo.

“En ese momento se me acercó Pérez. Yo hablé con ellos respecto a que sí había posibilidades en otros lados y que mi idea era estar hasta diciembre en Pérez, y después valorar opciones o continuar”, explicó.

El entrenador aceptó regresar a una institución que ocupa un espacio especial en su carrera. Allí conquistó el Torneo de Apertura 2017, la única estrella de la historia generaleña, y mantiene una buena relación con el presidente Juan Luis Artavia y otros integrantes de la dirigencia.

Ese vínculo también influyó para que aceptara trabajar bajo condiciones económicas distintas.

“Pérez es una plaza que siempre va a quedar en mi corazón y en mis sentimientos, porque ganamos ahí la única estrella que tiene junto con esta junta directiva. Es un equipo que aprecio; tanto es así que bajé bastante las pretensiones económicas del cuerpo técnico para poder estar”, reveló.

Sin embargo, Giacone también fue transparente desde el comienzo. Sabía que su regreso podía ser corto si aparecía una oportunidad internacional y esa posibilidad quedó contemplada contractualmente.

“Previendo esta situación, colocamos una cláusula de rescisión en la que el club también recibía una indemnización en caso de mi salida por parte del equipo que me quisiera”, detalló.

El momento llegó más rápido de lo esperado.

“Hicimos una buena presentación el sábado y el domingo apareció esta oportunidad que habíamos conversado previamente”, relató Giacone.

El Municipal Pérez Zeledón confirmó posteriormente que José y su hermano Diego Giacone dejaron sus cargos por decisión propia, después de hacerse efectiva la cláusula de rescisión incluida en sus contratos. La institución no reveló públicamente el monto recibido.

Para el técnico, no hubo una ruptura traumática ni una puerta cerrada.

“Se dio todo: el club interesado, la cláusula que recibió Pérez Zeledón y mi salida, que fue en muy buenos términos”, aseguró.

Su destino será el Inter Tecla de El Salvador, un proyecto que busca recuperar terreno después de seis encuentros sin ganar y que se encontraba en el quinto puesto con 23 puntos. Giacone llegará para sustituir a Luis Antonio Marín y volverá a compartir camerino con dos futbolistas conocidos en Costa Rica: Yoserth Hernández y Marcel Hernández.

El reencuentro con Marcel no es un elemento menor dentro de la historia. Ambos fueron campeones con Herediano y el entrenador considera que el delantero cubano pudo influir positivamente para que su nombre llegara hasta la dirigencia del conjunto salvadoreño.

“Estoy seguro de que fue uno de los que promovió mi llegada por recomendaciones y por lo que vivimos juntos en Herediano”, afirmó.

Giacone y Hernández construyeron una relación particular. El técnico incluso recordó que, en un momento de su etapa florense, decidió enviar al delantero al banquillo porque sentía que podía estar entrando en una zona de comodidad.

“Al principio se sorprendió. Se me quedaba mirando como diciendo: ‘¿Este tipo qué hace?’. Después llegó a un entrenamiento y empezó a hacer goles. Dije: ‘No, pare un poco, este tiene que jugar sí o sí’”, recordó.

Marcel terminó siendo una pieza fundamental para el campeonato y ambos desarrollaron una química que ahora intentarán trasladar al Inter Tecla.

“Es una persona muy inteligente y ambiciosa. Cuando consigue algo, se propone ir por otra cosa. En eso me siento identificado, porque es gente ganadora, que se pone a prueba y no se pone límites”, señaló Giacone.

El nuevo equipo del entrenador también representa un proyecto con una inversión importante. Su propietario, el costarricense José Ortiz, ha afirmado públicamente que la planilla supera los $90.000 mensuales y que el club se sostiene mediante capital privado, patrocinadores, derechos de televisión y taquilla.

Ese músculo económico ayuda a explicar por qué entrenadores y futbolistas comienzan a valorar con mayor fuerza las oportunidades que aparecen en otros países de Centroamérica.

Giacone también quiso romper la idea de que salir de Costa Rica implica aceptar condiciones salariales inferiores.

“No, eso es mentira. Primero, el costo de vida en Costa Rica es altísimo”, respondió cuando se le consultó si fuera del país se paga poco.

El entrenador explicó que antes de aceptar un ofrecimiento estudia la estabilidad de la institución, su capacidad de cumplir los compromisos y la seguridad que pueda ofrecerle a su familia.

“Uno trata de ir a lugares que sean estables y que cumplan. También tiene responsabilidades con la familia y situaciones que debe manejar, entonces analiza y estudia adónde puede llegar”, manifestó.

Según Giacone, los clubes centroamericanos con proyectos ambiciosos pueden competir directamente con los salarios ofrecidos en el fútbol costarricense e incluso superarlos.

“Los salarios son muy competitivos en relación con lo que se paga en Costa Rica. Hay muchos equipos en Guatemala, Honduras y El Salvador que, en el aspecto económico, se equiparan o superan al fútbol costarricense en muchos casos”, indicó.

Pero su decisión no se limitó al dinero. El entrenador quedó convencido después de hablar con Ortiz y conocer las metas de una institución que cuenta con su propio centro de alto rendimiento.

“Me gustaron las conversaciones por la ambición que tiene, por lo que piensa de su equipo y por las metas que se propone. Me sentí muy identificado con eso y fue lo que me sedujo para tomar el reto”, explicó.

Giacone dejó el país en el que vive y donde se siente cómodo porque, según su filosofía, permanecer demasiado tiempo en una zona de confort puede terminar frenando cualquier crecimiento.

“Pienso que cuando estás muy cómodo vas para atrás. Me gusta buscar, superarme día a día, y para eso hay que encontrar opciones que lo reten a uno a ser mejor”, afirmó.

Su regreso a Pérez Zeledón terminó mucho antes de lo imaginado, pero no debido a una improvisación contractual. La posibilidad se conversó, quedó escrita y finalmente produjo una compensación para el club.

El sábado dirigió. El domingo apareció el reto. El lunes comenzó otra historia.

Ahora Giacone volverá a encontrarse con Marcel Hernández y asumirá un proyecto que tiene dinero, infraestructura y una ambición con la que se siente identificado. Se marchó después de un solo partido, pero asegura que no dejó cuentas pendientes ni una relación rota en Pérez Zeledón.

La puerta estaba contemplada desde el principio. El Inter Tecla decidió abrirla.