Costa Rica recupera el alma con Bryan Ruiz y somete a Haití

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Bryan Ruiz: "Me enorgullece estar al mando de esta selección" (1:51)

La Tricolor venció 2-0 a Haití, cerró con seis puntos la Liga de Naciones y aseguró su permanencia en Liga A y un lugar en el repechaje hacia Copa Oro

SAN JOSÉ, Costa Rica -- Costa Rica volvió a ganar, volvió a dejar su marco en cero y, sobre todo, volvió a transmitir buenas sensaciones.

La Selección Nacional derrotó 2-0 a Haití en el Estadio Ricardo Saprissa y cerró con otra victoria el breve interinato de Bryan Ruiz, quien tomó una Tricolor golpeada y termina estos dos partidos invicto.

Costa Rica firmó una primera parte de altísimo nivel ante Haití. Sería mezquino no reconocerlo: durante 45 minutos, la Tricolor fue muchísimo mejor que el conjunto caribeño.

Desde el inicio quedó clara la intención de la Costa Rica de Bryan Ruiz: presión alta, intensidad y una consigna que empieza a hacerse característica en estos primeros partidos del nuevo técnico: ahogar al rival desde el primer minuto.

Costa Rica salió a buscar a Haití arriba y encontró profundidad principalmente por las bandas.

Providence sostuvo un duelo individual muy marcado con Yerlan Sosa, pero el joven costarricense mostró temple, no cedió terreno y respondió ante cada intento del caribeño. En el mediocampo también apareció una de las grandes claves de la primera mitad.

Sebastián Acuña encontró una gran sociedad con Celso Borges.

El recién llegado a la convocatoria de Bryan Ruiz se encargó de manejar los hilos, entendió cuándo acelerar y cuándo descansar con la pelota y, sobre todo, supo aprovechar la velocidad de Carlos Mora y Kenyel Mitchell, quienes hicieron daño constantemente en el uno contra uno.

Y Costa Rica necesitó apenas cinco minutos para transformar ese dominio en gol. Ronald Matarrita levantó la cabeza y envió un centro preciso al área. Carlos Mora apareció completamente solo y conectó un cabezazo perfecto para vencer a Josué Duverger, quien se estiró, pero nada pudo hacer ante el remate del futbolista del Universitatea Craiova.

La Cueva explotó.

El Estadio Ricardo Saprissa lució prácticamente lleno y desde antes había reservado buena parte de sus aplausos para Bryan Ruiz y Keylor Navas, dos referentes de otra época que volvieron a encontrarse con la Selección desde roles muy distintos.

Lo mejor de la Tricolor fue que el 1-0 no modificó su intención.

Costa Rica continuó presionando, manejando la pelota y buscando el segundo hasta encontrarlo al minuto 20.

Esta vez apareció Andrey Soto para culminar una gran acción colectiva. El joven costarricense encontró el espacio y sacó un remate certero para volver a vencer a Duverger. 2-0 y La Cueva volvía a celebrar. A partir de ahí, Costa Rica también demostró que sabía jugar con la ventaja.

La Tricolor descansó con la pelota, manejó los tiempos y se ordenó cuando tuvo que defender.

Juan Pablo Vargas y Francisco Calvo estuvieron sólidos en el fondo y prácticamente no permitieron respirar al ataque haitiano.

No hubo necesidad de correr desesperadamente detrás de un tercer gol. Costa Rica entendió cuándo acelerar y cuándo bajar revoluciones.

Los primeros 45 minutos terminaron con una imagen que hace apenas unos días parecía muy lejana.

La Sele de Bryan Ruiz se marchó al camerino ganando 2-0 y vitoreada por La Cueva.

Haití apretó, Costa Rica no se desesperó.

Haití regresó para el segundo tiempo con una intención evidente: encontrar rápidamente el descuento y convertir el partido en otra historia. Durante aproximadamente diez minutos lo consiguió.

El ingreso de Jean-Ricner Bellegarde le dio una bocanada de aire al mediocampo caribeño y Haití adelantó líneas buscando incomodar a una Costa Rica que, esta vez, no perdió la cabeza.

La Tricolor entendió el momento. Más que lanzarse desesperadamente por el tercero, Costa Rica quiso un partido tranquilo. Descansó con la pelota, manejó las transiciones y los movimientos de Bryan Ruiz desde el banquillo ayudaron a controlar nuevamente el encuentro.

Incluso con el desgaste físico y Haití adelantando líneas, Costa Rica mantuvo la postura. No hubo desesperación. Para los últimos minutos, los ingresos de Josimar Alcócer y Anthony Hernández devolvieron velocidad por las bandas y terminaron de quitarle cualquier posibilidad de reacción a los haitianos.

Keylor Navas, en su regreso a la Selección Nacional, prácticamente no fue puesto bajo amenaza durante toda la noche.

Y el partido se acabó. Bryan cumplió, Costa Rica terminó su participación en esta fase de la Liga de Naciones con seis puntos, aseguró su permanencia en la Liga A y consiguió el boleto al repechaje que disputará en marzo buscando continuar su camino hacia la Copa Oro.

El rival todavía está por definirse. Bryan Ruiz, mientras tanto, termina los dos partidos para los cuales fue llamado sin perder, sin recibir goles y con dos victorias ante Nicaragua y Haití.

Tomó una Sele que venía de perder contra Curazao y Haití, ganó en Managua y después hizo respetar La Cueva.

Su futuro todavía deberá resolverse. Pero en apenas dos partidos, Bryan Ruiz le cambió la cara a Costa Rica.