Cerro Porteño rescató este miércoles un valioso empate 1a1 en el Nubank Parque frente a Palmeiras en el partido de ida de los octavos de final de la CONMEBOL Libertadores, lo que deja la llave abierta para el juego de vuelta la próxima semana en Asunción.
El conjunto local logró adelantarse en el tramo final gracias a un tanto de José Manuel 'Flaco' López y jugando con diez hombres, pero el Ciclón igualó las acciones en el tiempo de descuento tras un fallo del arquero Carlos Miguel.
El silbatazo inicial en São Paulo desató una tormenta de fútbol con un Palmeiras que salió dispuesto desde el primer segundo.
Durante la primera parte, el once de Abel Ferreira convirtió la cancha en un monólogo ofensivo, acorraló a Cerro Porteño y acumuló doce finalizaciones sobre la portería paraguaya.
Sin embargo, entre el asedio paulista emergió la figura del arquero Manuel Roffo, un auténtico muro en el arranque con cinco intervenciones que fueron clave para sostener el cero.
Cerro resistió el vendaval inicial con el tupido orden defensivo encomendado por Ariel Holan, y la insistencia de Palmeiras continuó encontrando en los metros finales el mismo bloqueo que lo ha martirizado en las últimas semanas.
El despliegue ofensivo del Palmeiras en la primera etapa tuvo nombres y apellidos: el tridente conformado por Allan, Jhon Arias y Vítor Roque.
Llegó el minuto 70 y el libreto rozó el absurdo para el Palmeiras. En una contra que encontró a su defensa completamente descolocada, Guillermo Benítez mandó la pelota al fondo de la red de Carlos Miguel.
Sin embargo, la fortuna le sonrió esta vez al equipo de Ferreira: el juez de línea señaló un fuera de juego que fue confirmado por el VAR.
El susto encendió la mecha de la tensión que venía acumulándose.
Solo tres minutos después, jugadores de ambos bandos se enfrascaron en una gresca y, en medio de los empujones, Mateo Klimowicz cayó sobre el césped acusando una supuesta agresión por parte de Andreas Pereira, quien acabó expulsado, dejando al local en inferioridad numérica cuando faltaban más de quince minutos para el final.
Allí, el técnico portugués se vio obligado a mover el banco para reforzar el mediocampo y dejó como único atacante al Flaco López.
Cuando el panorama era más oscuro para el Verdão, con un hombre menos y el nerviosismo a flor de piel, fue el atacante argentino el que obtuvo premio por su insistencia.
Tras una incursión de Murilo al área, la pelota quedó suelta y cayó en los pies de Marlon Freitas, que con absoluta serenidad sirvió una asistencia precisa para la llegada del Flaco.
El argentino, artillero del equipo en la temporada, no dudó y venció la resistencia del hasta entonces imbatible Roffo.
Sin embargo, el empate llegó en el tiempo de descuento por un error de Carlos Miguel.
Cuando Palmeiras ya saboreaba una victoria heroica, el arquero Carlos Miguel dudó en la salida, midió mal el pique y la pelota pasó de largo sin que nadie la tocara, colándose mansamente en el fondo de la red.
Con esta acción sobre el final, Cerro Porteño rescató un 1a1 de oro ante un Palmeiras extenuado.
Ahora, la llave se definirá el próximo miércoles en la casa de Cerro Porteño, el Estadio General Pablo Rojas, más conocido como La Nueva Olla, en Asunción.
