Estudiantes de La Plata ya tiene hoja de ruta en la CONMEBOL Libertadores 2026. El equipo de Alexander “Cacique” Medina integrará el Grupo A, una zona que combina jerarquía, contexto adverso y rivales impredecibles: Flamengo, Independiente de Medellín y Cusco FC. El foco principal estará puesto en Flamengo, vigente campeón del continente y, otra vez, candidato natural.
El conjunto brasileño atravesó un inicio irregular en 2026 que derivó en la sorpresiva salida de Filipe Luís como entrenador, pero la llegada de Leonardo Jardim parece haber reordenado rápidamente la estructura. Las recientes victorias ante Cruzeiro (2-0) y Botafogo (3-0) reflejan una mejora clara en funcionamiento y resultados.
Para Estudiantes, además, el cruce tiene un fuerte componente emocional: será una revancha directa tras la eliminación en la edición pasada, cuando el “Pincha” cayó ante el “Fla” en una ajustada definición por penales en cuartos de final. Esa herida reciente le agrega tensión y motivación a un duelo que puede marcar el rumbo del grupo.
Viaje duro a Medellín y a la 3366 metros de altura en Cusco
Detrás del campeón aparecen dos incógnitas que pueden condicionar la zona. Independiente de Medellín es un rival históricamente incómodo, con intensidad, ritmo y una localía fuerte en Colombia, donde suele imponer condiciones. Cusco FC, por su parte, introduce un factor determinante: la altura. Jugar en Perú, en un contexto geográfico exigente, obliga a una preparación especial y suele emparejar diferencias.
El equipo peruano tiene como casa el estadio Inca Garcilaso de la Vega que ubica en la ciudad del Cusco a 3366 metros de altura. En ese contexto, el grupo se perfila como un escenario de márgenes cortos.
Flamengo parte un escalón por encima, pero el segundo boleto a octavos aparece completamente abierto. Allí es donde Estudiantes deberá hacer valer su ADN copero, su orden táctico y su experiencia internacional.
El desafío será claro: hacerse fuerte en La Plata, competir con inteligencia fuera de casa y sostener regularidad. Si logra imponer su identidad, el Pincha tiene argumentos para meterse entre los 16 mejores. Pero cualquier desconcentración, en un grupo sin partidos “accesibles”, puede costar caro. Estudiantes ya conoce a sus rivales. Ahora empieza la verdadera Copa.
