El delantero uruguayo Matías Cóccaro habló este martes sobre su adaptación al fútbol argentino, destacando qué debió cambiar de su juego para tener un gran presente en Huracán, habiendo convertido el pasado sábado el 1-0 sobre Lanús por la primera fecha de la Copa Liga Profesional.
En ‘100% Deporte’ (Radio Sport), el futbolista de 24 años señaló estar muy contento por lo que le está tocando vivir en Huracán: “Me pude adaptar rápido a lo que es el fútbol argentino, pude comenzar a pagar con goles y creo que eso la gente lo está reconociendo. El otro día pude ver las estadísticas y es algo raro que justo que haga goles, ganemos, pero esperemos que siga siendo de esa manera para seguir creciendo”.
El uruguayo ya había convertido siete goles defendiendo la camiseta del Globo en el segundo semestre del 2021, luego de haber llegado en julio a préstamo por un año desde Montevideo City Torque. Esos goles estuvieron distribuidos en cinco encuentros (vs Newell's, Arsenal, Banfield, Racing y Rosario Central), y en todos ganó Huracán.
Cóccaro dijo sobre su adaptación a la Primera división de Argentina: “El fútbol argentino es muy intenso y dinámico, creo que es la gran diferencia con el uruguayo, donde hay más roce”.
“En Torque, yo no era un nueve tan posicional y estático, sino que había mucha rotación en el ataque. Sin embargo, al técnico Darío Kudelka le gusta que el nueve sea posicional, que mantenga la defensa rival atrasada, le fui agarrando la mano a eso, y eso me sirvió para estar más cerca del área para terminar las jugadas”, agregó.
El delantero admitió desconocer por qué tomó la costumbre de, cada vez que hace un gol, saltar al alambrado y festejarlo con la gente. A propósito del cariño de la hinchada, Cóccaro comentó que los simpatizantes del Globo siempre le remarcan que están encantados ‘con la garra que le pongo a cada partido, y también aceptan que no me conocían’.
“Yo trato de dejar todo dentro de la cancha y eso a la gente le gusta y lo reconoce. Mi fuerte es la potencia física, incluso al saber que no soy un jugador tan ligero, trato de pegarme al defensor así no me puede obstruir la carrera”, describió el atacante.
Cóccaro también habló sobre su nuevo apodo, El Zorro: “Una señora me hizo un zorro de lana, un señor me regaló una estatua del zorro con mi rostro, tengo mates del zorro, remeras, no sé la cantidad de cosas que me han regalado, todo vinculado con eso. Incluso hay gente que ha prometido dejarse el bigote si yo hago gol. Acá en Argentina ya todo el mundo me dice El Zorro; el Cóccagol, mi apodo anterior, no tuvo éxito”.
Incluso en el clásico ante San Lorenzo, jugado en octubre, Cóccaro celebró la agónica victoria por 2-1 poniéndose una capa y un antifaz del personaje: “Era una promesa que teníamos con Pato Toranzo, que es muy hincha del club. Ese gol en la hora fue el gol que más disfruté en Huracán aunque no lo haya hecho yo, lo hizo Jonathan Candia, un gran pibe, muy buen profesional y con quien por suerte hicimos una muy buena amistad”.
“Nunca había vivido algo así como lo que viví en el clásico; un mes antes la gente ya piensa en ese partido y como que los otros partidos no interesan; si estás último y ganás el clásico, todo el año es carnaval”, destacó el uruguayo.
Y respecto a su futuro, Cóccaro comentó: “Me vine a préstamo hasta junio con opción de compra. Toda la gente y dirigentes de Huracán me dijeron que seguro que me van a comprar, en ese sentido estoy tranquilo y trato de disfrutar del momento, intentando no preguntar, sino jugar y seguir demostrando. A veces cuando te dan esa noticia, el jugador puede tender a dejarse estar o marearse, así que trato de no preguntar y seguir haciendo las cosas de la misma manera”.
