A comienzos de 2020, Jorge Carrascal estaba lejos de ser titular en River Plate y aún más de la consideración para llegar al seleccionado nacional. Hoy, un año más tarde, es una de las figuras del equipo argentino y uno de los hombres que generan esperanza para la renovación de la Tricolor.
Este año, tan complicado y desafiante para todo el mundo, fue el año del despegue del mediocampista cartagenero. Llegó a River a comienzos de 2019 y Marcelo Gallardo, un especialista en estas cuestiones, lo llevó de a poco, con paciencia. Moldeó su talento, lo puso al servicio del equipo. Ese tiempo le sirvió para conocer el fútbol sudamericano mejor y para conocerse.
"Ahora está para jugar. A veces considero cuando un jugador me puede dar algo que el equipo no encontraba, que era su calidad técnica y su fantasía en el juego. No estábamos teniendo eso y necesité tenerlo en condiciones. Empezó a mostrar con el partido del jueves pasado (la ida ante Nacional ) que no estaba equivocado y va ganando confianza, minutos y asumiendo el juego que el equipo necesita con continuidad. Es un jugador diferente y el equipo lo puede necesitar en estos partidos", declaró Gallardo tras el 6-2 sobre Nacional de Uruguay, en el que Carrascal brilló y fue gran figura.
El joven de 22 años surgido de Millonarios supo esperar su momento. En 2019 solo había jugado 15 partidos, 4 como titular. En 2020, un año más corto por la pandemia, jugó 17, 6 desde el inicio. Su talento se convirtió en algo imprescindible para este River veloz y dinámico.
Porque Carrascal gambetea. Y eso lo convierte en una especie en extinción. Ya casi no hay gambeteadores en el fútbol sudamericano. Por eso, un jugador con la habilidad del colombiano es tan valorado. Es capaz de cambiar un partido, de torcer un rumbo desde su capacidad individual. Y esto hace que River sea un equipo con más variantes.
Su año comenzó con el Preolímpico sub 23, en el que fue la indiscutible figura de la Selección Colombia que falló en su intento de clasificar a los Juegos de Tokio. Ese juego que mostró en los últimos partidos de la Libertadores fue lo que llevó a un seleccionado con pocas luces a la fase final. Jugó 8 partidos y convirtió 3 goles. La camiseta nacional no le pesó para nada.
“Gallardo me ha ayudado a mejorar, me dijo muchas cosas que tengo que hacer y que me sirven a mí como futbolista. Estoy haciendo las cosas bien, yo sé que voy a merecer más minutos y la hinchada va a tener más tiempo de verme”, dijo Carrascal en julio. Meses después, se entiende por qué lo dijo. Mejoró aún más y ya es una pieza clave de River. Como antes lo fueron Teo Gutiérrez, Juanfer Quintero y Rafael Santos Borré.
