El dolor y el desconsuelo de Juvenal Rodríguez, amigo y ayudante de Miguel Ángel Russo

play
Partió el cortejo fúnebre de Miguel Ángel Russo (2:56)

Son días muy especiales en Boca Juniors. Es que la muerte de Miguel Ángel Russo golpeó muy fuerte en el fútbol argentino, sobre todo en el Xeneize. Juvenal Rodríguez, ayudante de campo del destacado y querido entrenador, reveló cómo vive con dolor la partida de su amigo, al que elogió muchísimo, igual que el aporte clave de su esposa para ayudarlo hasta el final.

Juvenal se refirió a la premonición que tuvo Russo sobre su llegada a Boca para su tercer ciclo en el club: "Él tenía claro que quería volver a Boca. Hace ocho meses, cuatro antes de que lo anunciaran, íbamos en la ruta a Rosario después de un partido que tuvimos contra Racing en San Lorenzo, hablando le pregunté qué pensaba que iba a ser su próximo destino... y me dijo: 'Vamos a dirigir a Boca en el Mundial de Clubes'".

"Él se resistía a dejar el entrenamiento, la familia le pedía que se quedara ya en casa y él no. Iba a entrenar, iba a los viajes, y hasta la última internación. Y ya decidió él terminar sus últimos días en su casa. Con Claudio (Úbeda) todos los días íbamos a contarle lo que hacíamos, porque él era el técnico de Boca", remarcó.

"Él nunca demostró dolor. Hace unos días le pregunté qué quería: si seguíamos, si nos íbamos, si renunciábamos. Y me contestó como siempre: 'tranquilo, tranquilito. Yo hablo con el Chelo (Delgado)'. Y ya me di cuenta que él no quería, y que iba a dejar todo así... quería terminar siendo el técnico de Boca. No tengo dudas", agregó hace unos días el DT colombiano.

Este miércoles, en diálogo con Super Deportivo Radio, comentó: "Es muy duro no verlo más". "Desde que conocí a Miguel, aprendí a disfrutar de la vida. Miguel me enseñó a hacerlo. Se llamaba Miguel Ángel, tenía el ángel hasta en el nombre”, expresó.

Emocionado, fue más allá: “Con él, uno sabía cuándo callar. Para Miguel, el silencio era una expresión de sabiduría". El actual integrante del cuerpo técnico que ahora lidera Claudio Úbeda recordó una de las frases de cabecera de Russo: “No me preguntes por qué, pero va a pasar esto. Era sabio y prudente. Generaba tanto amor en las personas y eso se expandió con su partida".

Rodríguez recordó con orgullo lo que el ex DT de Boca vio en él: "Lealtad. Miguel siempre fue un sitio seguro para mí. Cuando tenía un problema, me bastaba con que me hablara. A veces ni le contaba nada y él igual me daba la solución. Pensar que ya no lo voy a ver es muy fuerte...".

Con mezcla de tristeza y gratitud, reveló cómo fue la despedida: "Le dije que lo amaba. Estoy seguro de que me habría respondido: 'Pelot..., dale'. Para mí, su partida marca un antes y un después. Es el final de algo y el inicio de algo. Si pudiera regalarle algo, serían sonrisas… y ojalá un título con Boca. Sería una de las mayores sonrisas para él".

Además, destacó el rol fundamental que cumplió Mónica, la esposa de Russo, en esta última etapa: "Para ella, su vida era Miguel. Le entregó su vida. Si no hubiera estado, no lo hubiéramos disfrutado así estos últimos años. Fue una extensión de él en todo".