Braves, con altas y bajas, se encaminan a la postemporada de MLB

Cuando Ronald Acuña se lastimó o cuando estuvieron a 7.5 partidos del primer lugar de su división en junio, pocos hubieran pensado, si es que alguno, que los Atlanta Braves tendrían el control del Este de la Liga Nacional con menos de un mes de temporada por jugarse.

Pero esa es la realidad, los Braves controlan su propio destino rumbo a una posible postemporada en la División Este de la Liga Nacional, donde al principio del año eran favoritos, después de que la temporada anterior estuvieron a un triunfo en Juego 7 de llegar a la Serie Mundial.

Buenas decisiones en la fecha límite de canjes entre equipos, que han funcionado para sus propósitos, han cambiado cuatro partidos de desventaja al comenzar agosto a una ventaja de 2.5 juegos cuando empezó septiembre.

Los Braves renovaron sus jardines, más importante, sus bates, al adquirir a Adam Duvall, Jorge Soler, Joc Pederson y Eddie Rosario, quien ni siquiera tuvo que jugar, debido a que estaba en la lista de lastimados para terminar agosto con marca de 18-8; la mejor que han tenido en cualquier mes.

Además, también integraron al receptor Stephen Vogt y al relevista Richard Sánchez.

“Nosotros tuvimos que tomar una decisión, vender o comprar”, comentó a principio de agosto el gerente general de los Braves, Alex Anthopoulos. “ConfIamos en la base que teníamos y preferimos seguir compitiendo rumbo al objetivo que hemos tenido desde principio de año”.

El cambio pareció cambiar también la mentalidad de varios de los peloteros que ya están con Atlanta desde el principio de la temporada: En agosto Austin Riley cimentó aspiraciones de Jugador Más Valioso de la Liga Nacional; promedió .364 con el madero con seis cuadrangulares y 18 carreras impulsadas.

El abridoR Max Fried terminó el penúltimo mes de campaña con marca de 4-0 en cinco aperturas y una efectividad de 1.36 carreras limpias admitidas.

Los números de ambos, se sumaron a 15 jonrones combinados de los refuerzos Soler y Duvall en un agosto de 43 palos de vuelta entera para los Braves en general.

Cuando agosto empezó, los Braves tenían marca de 52-53, que era su marca más alta en ese momento en la temporada. Habían perdido el último día de julio frente a Milwaukee y la derrota significa la octava ocasión consecutiva en el año que fracasaban en su intento de colocarse parejos en .500.

Eran uno de sólo dos equipos que no habían alcanzado la marca ganadora en toda la campaña.

“No hay duda de que tuvimos nuestros retos”, agregó el gerente. “Esa es probablemente la manera más agradable de decirlo. Pero al mismo tiempo, todos los clubes tienen problemas. La fortuna principal de nosotros en el Este de la Liga Nacional es que estamos jugando en el Este de la Liga Nacional. Así que eso nos permitió estar en esto y ser competitivos”.

Los Braves llegaron al final de semana con récord de 71-62, es decir, nueve juegos arriba de .500, antes de comenzar el viernes el segundo partido de cuatro en la serie contra los Colorado Rockies; con dos juegos de ventaja en la división sobre los Philadelphia Phillies, que tampoco aflojan el paso con seis triunfos seguidos antes de empezar serie contra otro rival divisional, Miami Marlins.

Atlanta pudo tener una ventaja más cómoda. Pero cerró agosto contra series casi consecutivas contra los dos mejores equipos de la Liga Nacional toda la temporada, San Francisco Giants y Los Angeles Dodgers, que los barrieron en serie de tres partidos, antes de llegar a Colorado, donde ganaron el primero de la serie apoyados en cuadrangulares de Duvall y Soler.

Fue la cuarta ocasión que ambos pegan jonrón en el mismo partido desde que se incorporaron a Atlanta. También lo hicieRon el 4 de agosto contra los Cardinals; Agosto 27 ante los Giants, y el 30 de agosto frente a los Dodgers.

Antes de esta campaña, sólo en cinco ocasiones en la historia de la franquicia tuvieron al menos dos bateadores recién adquiridos vía canje que sacaran vuelacercas en el mismo partido.

Soler tiene ahora nueve jonrones y 17 carreras producidas en 29 partidos para los Bravos; Duval, ocho en 30 juegos con 22 empujadas.

En 42 partidos con Atlanta, incluidos 33 como titular, Pederson promedia .242 con cinco jonrones y 17 impulsadas. Es decir, entre estos tres jardineros suman 22 cuadrangulares y 56 carreras producidas desde que los adquirió Atlanta.

Y todavía falta que Rosario entre en ritmo hacia una muy posible postemporada, ya que llegó lastimado de los Cleveland Indians a los Braves, para los que prácticamente no ha jugado.

“Tremendas adicionados desde que llegaron”, dijo el abridor Fried. “Es divertido ganar. Este equipo ya tenía una tonelada de talento. Sólo se trata de juntarnos como equipos y ganar partidos de pelota. Hay demasiado talento aquí”.

“Creo que estamos haciendo buen trabajo, pero a esto aún le falta mucho”, agregó. Tenemos algo bueno aquí”.

Cierto que aún les falta camino por recorrer con recorrer, que incluye cuatro series divisionales; la última contra su más cercano perseguidos, New York Mets; otra ante los Giants en San Francisco, y una más en San Diego frente a los Padres, que siguen también en la búsqueda de playoffs.

“Hemos tenido que lidiar con un montón de lesiones este año y perder a Ronald, es algo realmente difícil de compensar”, comentó Freddie Freeman. “Aplaudo a Alex por salir y conseguir algunos muchachos. Nuestra alineación se alargó de manera sobresaliente desde la fecha límite de canjes”.