Gonzalo Quesada declaró ante la Corte de lo Penal de París durante el juicio por el asesinato de Federico Martín Aramburú y no pudo contener la emoción al recordar a su amigo. El exjugador de Los Pumas destacó sus valores, su alegría y, especialmente, su rechazo a cualquier situación de violencia.
El actual head coach de Italia habló en el marco del proceso que se está llevando adelante desde la semana pasada en la capital francesa y que tiene Loik le Priol y Romain Bouvier como principales acusados por el hecho ocurrido en marzo de 2022. Ambos se enfrentan a una posible condena a cadena perpetua.
"Conocía muy bien a Fede. Nos hicimos muy amigos en 2017. Era alguien muy alegre, muy humano, muy generoso. Tenía todos los valores que definen a un muy buen amigo", comenzó Quesada, quien remarcó que "podría hablar durante horas de él".
"También era responsable, era muy valiente. Siempre llevaba esa sonrisa, esa alegría de vivir, tenía una facilidad increíble para reunir a la gente a su alrededor", continuó el exapertura argentino, en una audiencia dedicada a reconstruir la personalidad de la víctima.
"Desde el momento en que me uní al Biarritz Olympique nos convertimos en hermanos. Cuando pienso en la cantidad de amigos que tenía... Él me quería mucho, yo lo quería mucho".
Quesada aseguró además que jamás vio al exPuma involucrado en una pelea: "Muy sinceramente, tuvimos muchas noches con Fede en Argentina, España, en la Rue de la Soif... No lo vi una sola vez involucrado en una situación de pelea".
Ante la pregunta sobre si alguna vez lo había visto agresivo después de beber alcohol, respondió: "He visto a amigos tener un mal comportamiento con el alcohol. Él, no. Se volvía todavía más divertido, más contento de estar con los demás, era más niño. No tengo ningún recuerdo de una situación violenta durante una noche".
Quesada también recordó el momento en que se enteró de la muerte de Aramburú. "Participé en organizar la noche en el restaurante argentino y, por la mañana, llego al club y un jugador del equipo me dice: '¿Te enteraste? Fede murió'". Luego, entre lágrimas, expresó: "Es muy fuerte. No sé, a las 6 de la mañana, yo debía estar con ellos en esa noche, al menos al principio".
Thomas Lièvremont, la esposa y la madre de Aramburú también declararon
Thomas Lièvremont, leyenda de Francia y excompañero de Aramburú en Biarritz, definió al argentino como "la bondad en estado puro" y aseguró: "Era alguien fiable, tranquilo, generoso y respetuoso. Daba felicidad a la gente, facilitaba la vida. Nunca conocí a nadie así".
También afirmó que lo sucedido fue para él un golpe tan grande que a día de hoy no lo ha podido asimilar: "Desde entonces, la vida no ha sido la misma".
La madre de Federico, Cecilia Aramburú, sostuvo además que el crimen "no debería haber ocurrido" y que "podría haberse evitado". María, su esposa, relató el profundo impacto psicológico que sufrió desde la muerte de su marido y aseguró que debió recibir atención psicológica por la angustia y las consecuencias del trauma.
