Quade Cooper rompió el silencio y habló de la salida de Eddie Jones

Quade Cooper rompió el silencio y describió lo que fueron estos caóticos meses para el seleccionado australiano bajo el mando de Eddie Jones y su staff, remarcando la falta de experiencia y conocimiento que tenían, lo cual dejó al equipo sin un plan claro a la hora de entrar al campo de juego. A su vez, pintó un panorama sombrío, donde el entrenador se encontraba desconectado de sus jugadores y de las exigencias del rugby contemporáneo, lo cual terminó dejando al equipo fuera en primera ronda por primera vez en su historia.

En una extensa entrevista con el Sydney Morning Herald, el apertura comenzó describiendo a los ayudantes que rodeaban al polémico coach: "Las personas clave alrededor de Eddie (Jones) carecían de experiencia significativa. Como jugadores intentamos aceptar lo que él predicaba, ya que de no hacerlo nos haría ver en detrimento. Sin embargo, era difícil ignorar el sentido común y fue notable que Rugby Australia no pudiera verlo”, remarcó. Pero para darle más sentido aún a su relato, decidió dar un ejemplo de lo que para él terminó siendo uno de los grandes problemas: "Jason Ryles trabajó como entrenador de ataque de los Wallabies en una Copa del Mundo. ¿Cuánto sabía realmente sobre el funcionamiento de los forwards en el rugby? Eso resume la situación. Muchos entrenadores de rugby podrían haber sobresalido en ese papel y realmente lo siento por aquellos muchachos que fueron pasados ​​por alto”. Cabe destacar que el citado por Cooper jugó en la Liga Nacional de Rugby, la cual es otro tipo de disciplina, muy popular en Australia.

Pero no todo quedó allí, el experimentado jugador de Kinetsu Liners fue más allá y admitió que el plantel nunca estuvo en sintonía con el cuerpo técnico: “Tenemos muchos jugadores realmente talentosos y ciertamente disfruté algunas de las conversaciones que tuvimos. Pero al final del día, no era receptivo a nuevas ideas, por lo que me resultaba difícil creer que cuestionara mi deseo de ganar, el de Hoops y el de Foles.

También criticó a Jones por su falta de lealtad hacia su nación: “Es algo interesante. Asistí a las reuniones y los entrenadores nos pidieron que fuésemos leales con el país. Es una píldora bastante difícil de tragar cuando se ven algunas de las cosas que han sucedido en los últimos meses”, enfatizó con un grado de tristeza e impotencia.

Para entender mejor este apartado, habría que desarrollar lo que terminó siendo una novela entre Eddie Jones, Australia y Japón, la cual arribó a su desenlace cuando el australiano fue confirmado como entrenador del seleccionado asiático. Todo había comenzado durante la RWC, antes del partido crucial que perdieron contra Gales, lo cual los terminó dejando fuera del certamen en primera ronda por primera vez. Durante aquella semana, quien lideraba a los Wallabies era acusado de mantener una reunión con la directiva japonesa para ser nuevamente el coach de los Brave Blossoms al finalizar la Copa del Mundo. Tras desmentirlo en reiteradas ocasiones, Jones renuncia a finales de octubre a su puesto y poco tiempo después termina su definitiva mudanza, en lo que será su segundo ciclo al frente de un país que quiere terminar de meterse de lleno en la conversación con las potencias.

Para darle un punto final a esta serie que parece no tenerlo, Cooper relató que dichas conversaciones de Jones con Japón eran bien conocidas en los círculos del rugby nipón: “Muchos de los jugadores japoneses nos dijeron que esto era bastante antiguo. Lo sabían todos menos nosotros".

Todo este tema extra, más lo detallado con anterioridad, terminaron por desmantelar las expectativas del plantel: “Realmente no teníamos un plan. Tuvimos una gran comunicación y conversaciones sobre el juego, pero cuando entras sin un plan y sin sistema, eso lo hace realmente difícil como creador de juego. Todos nos mirábamos buscando un rumbo y preguntándonos constantemente como seguir. Fue bastante duro”.

Para finalizar, también expresó su deseo de continuar siendo un Wallabie: "Si juegas, siempre querrás representar a tu país. Ése es el mayor honor que nunca se desvanecerá. Me encanta jugar para mi país y ha sido un gran honor. Siento que sigo siendo uno de los mejores jugadores de Australia”.