Ciervos Pampas, inclusión y diversidad en el rugby

Ciervos Pampas, primer equipo de diversidad sexual de Latinoamérica. Ciervos Pampas

Ciervos Pampas nació en 2012 con un grupo de personas convocadas por ADAPLI (Asociación Deportiva Amateur por la Inclusión) como un espacio de contención, siendo el primer equipo de diversidad sexual de Latinoamérica. En 2017, logra obtener el status de Club Deportivo. "Apostamos por la construcción de un espacio libre de discriminación para la promoción, educación, reflexión, divulgación, respeto y valoración de los derechos humanos del colectivo LGBTIQ+ mediante la acción deportiva, social y cultural", expresan en su web oficial.

Mientras que a la hora de referirse a su misión, desde la institución establecen que "incorporando el deporte como herramienta de transformación social, Ciervos Pampas constituye un espacio libre de discriminación para la promoción, reflexión, divulgación, respeto y valoración de los derechos de las personas lesbianas, gay, bisexuales, trans e intersex (LGBTI) mediante la acción deportiva, social y cultural, promoviendo, generando y apoyando acciones, iniciativas y actividades en el ámbito deportivo, de carácter educativo y con fines recreativos".

Ciervos Pampas jugó su primer partido en septiembre de 2014 y eligió el rugby "porque es un deporte que tiene lugar para todos los cuerpos para jugar, algunos pueden usar su fuerza, otros ser más estrategas... Entonces, de alguna manera, el rugby es un deporte que representa un montón la diversidad", le dijo a Scrum Caio Varela, presidente del club, en motivo de su décimo aniversario.

Posteriormente, en 2016, el equipo debutó en el torneo empresarial de la URBA y fue la primera participación en América Latina de un club de diversidad.

Ciervos Pampas basa sus objetivos en tres pilares: Ocupar (las canchas visibilizando y garantizando un espacio libre de discriminación y violencia), Resistir (la discriminación por orientación sexual, identidad de género, raza, origen, nacionalidad, clase social, etc.) y Transformar (la sociedad promoviendo colectivamente el derecho al deporte para todos y todas).

"Llegamos al consenso de que de alguna forma Ciervos Pampas es un salvavidas. Para mí en lo personal no solo fue eso, sino que me sacó a flote y me ofreció una perspectiva de vida diferente, un nuevo comienzo y una nueva oportunidad de vida", expresó el actual capitán del equipo, Jonathan Fonseca.

La garantía de un espacio seguro para el colectivo LGBTI puede ser entendido como una medida afirmativa transitoria y también como un espacio de legitimación de identidades y autodeterminación colectiva.

El club está en constante reflexión, articulación y proposición de acciones, dispositivos y contenidos que puedan enfrentar, resistir y erradicar la discriminación y la violencia, tanto en el deporte cuanto en la sociedad con un todo. Así Ciervos Pampas dialoga con diferentes sectores sociales (entidades deportivas, organismos estatales, empresas, organizaciones de derechos humanos, etc.) para la construcción de consensos, la promoción y la afirmación de derechos.

"Tenemos que entender que la diversidad no es algo negativo, sino positivo. Entonces, cuanto más podamos mirar los distintos equipos y ver una diversidad de cuerpos, colores y expresiones de sexualidad; mejor va a ser el deporte que tanto queremos", cerró Varela.​

En ámbito general, Ciervos Pampas Rugby Club aporta en la transformación social como actor protagónico en los espacios de decisión, en ámbito deportivo, social y derechos humanos. Acompaña, articula, monitorea y propone acciones, proyectos y políticas para el enfrentamiento a las desigualdades, la garantía de derechos y el combate a la estigmatización, a la discriminación y las violencias.