ARLINGTON -- Los Vigilantes de Texas aún esperan la primera victoria de su nuevo as del montículo, Cole Hamels.
Pero el lunes por la noche, Hamels dio chispazos de lo que puede llegar a ser cuando se sienta más cómodo y haga mejores pitcheadas, como dijo él mismo.
En el primero de la serie contra los Marineros de Seattle, Hamels perdió una ventaja de 2-0 que ya tenía cuando apenas estaban en el tercer inning, como ha sucedió en sus tres aperturas desde que llegó a los Vigilantes el 31 de julio, mediante un canje que incluyó ocho peloteros.
“Lanzar pitcheadas de calidad es algo que no he sido capaz de hacer el par de semanas pasadas”, dijo Hamels. “Es algo que necesito trabajara. En definitiva, hay que dar crédito a (Shin-Soo) Choo y un montó de jugadas defensivas, porque en definitiva nos mantuvieron en el juego”.
Los Vigilantes ganaron el lunes su quinto partido consecutivo y el octavo en fila en casa.
Hamels tuvo razón. Un tiro a home desde el jardín derecho de Choo sacó a Kyle Seager para poner la que parecía la carrera del desempate, en el séptimo inning, cuando el partido estaba en la línea.
Con el out, los Vigilantes sacaron la entrada y los Marineros dejaron dos hombres en las bases.
De cualquier manera, los Vigilantes están motivados después de ver que Hamels fue capaz de llegar a los 100 lanzamientos en siete entradas completas, y mantuvo el partido en la línea, a pesar de que nunca encontró su control por completo.
Regaló cuatro pasaportes y ponchó a ocho, en un partido en el que también Adrián Beltré a la ofensiva y defensiva ayudó para que salieran bien librados en la primera salida de Hamels en 10 días, luego de saltarse una apertura por molestias en la ingle.
“Esa es la marca de un pitcher veterano”, dijo el manager de los Vigilantes, Jeff Banister. “Es una verdadera marca de un muchacho que sabe cómo pitchear. Un par de bolas llegaron a la zona y fueron conectadas de hit”.
“Pero después de venir de un problema de ingle”, agregó. “Hizo lo necesario para limitar el daño. Mantuvo el partido en un lugar en el que pudiéramos hacer lo que hicimos. Fue en realidad un buen trabajo”.
Hamels aseguró que se había sentido bien y que nunca sintió molestias en la ingle, como en su anterior salida, precisamente contra los Mariners en Seattle, el 7 de agosto.
“Me sentí bien de sólo salir y confiar en que podía lanzar 100 veces de manera exitosa”, mencionó Hamels. “Sentí mis piernas sorpresivamente muy frescas, como debe ser. Hice algunas pitcheadas de calidad. Pero me falta mucho aún para sentir que traigo mis mejores lanzamientos”.
Hamels ha regalado siete bases por bolas en sus tres aperturas con Texas y su efectividad es de 5.23 carreras admitidas.
El zurdo niega que el calor o el canje a los Rangers, después de jugar todas sus nueve temporada anteriores con Filadelfia tengan que ver. Tal vez tiene razón, ya que en julio, todavía con los Filis, su efectividad fue aún mayor, 5.64; casi dos carreras más que en junio (3.94).
Mucho menos cree que sea cansancio, cuando aún falta alrededor de seis semanas de temporada.
“Yo sé a qué vine, para que me trajeron”, dijo. “Tengo que ayudar a este equipo a ganar y estoy motivado. No importa por lo que atraviese allá afuera. Tengo que poner ceros en el marcador, hacer pitcheadas de calidad y trabajar rápido para mantener a mi defensa en el juego”.
“Pude hacerlo durante parte de este juego”, añadió en referencia al partido del lunes “Se las puse difícil parte del partido. Tengo que trabajar en eso”.
