Todo comenzó al finalizar el primer tiempo. La gente explotó y trasladó su enojo. El 0 a 0 de Nacional contra Wanderers en el Viera fue motivo de silbidos, insultos y cantos. El técnico tricolor, Pablo Peirano, caminó rumbo al vestuario bajo una cortina de reclamos.
De cara al inicio de la parte complementaria, el DT puso a Nicolás López para intentar cambiar el rumbo del partido. Y diez minutos después mandó a Juan Cruz y Exequiel Mereles. Luego fue el turno de Ebere. A esa altura, Nacional tenía cinco delanteros en cancha, y por si fuera poco, mandó a Coates de 9.
Peirano vivió el cierre del juego caminando de un lado al otro del banco con la mirada en el piso. Se puso en cuclillas y se tapó la cara. El cierre fue un infierno. Se fue insultado. Y cuando se dispuso a subir al ómnibus que trasladó al plantel a Los Céspedes, fue duramente recriminado.
Peirano no fue el único blanco de críticas en la fecha 13 del Clausura. Su colega de Wanderers, Daniel Carreño, vivió un extraño cruce con un hincha de su club que se arrimó al alambrado a recriminarle y pedirle un cambio.
Carreño se molestó por la actitud, discutió con el hincha, y luego se terminó arrimando y, alambrado de por medio, le dio la mano.
En el Tróccoli también se generaron situaciones calientes como el picante ida y vuelta entre Jaime Báez y Axel Frugone, lateral de Cerro que está a préstamo de Nacional.
A los 84 minutos, cuando Cerro ya ganaba 2 a 0, el equipo aurinegro atacó sobre la banda derecha, pero Frugone le obstruyó el paso a Báez y mandó la pelota al lateral. El jugador de 20 años celebró eufóricamente su defensa, lo que provocó sorpresa en el atacante aurinegro.
Luego, los jugadores volvieron a emparejarse y Báez le tiró un manotazo a Frugone cuando la pelota aún no estaba en juego, por lo que el árbitro Javier Burgos amonestó al delantero de Peñarol.
Otro que se sumó al clima caliente de la fecha fue el capitán de Defensor Sporting, Guillermo De los Santos, que fue expulsado de manera insólita. Primero recibió amarilla y tras taparse la cara con la camiseta vio la roja. Algo sucedió. Lo cierto es que De los Santos, tras protestar ante el árbitro Heras, abandonó la cancha dirigiéndose a las cámaras de TV con reclamos al VAR.
Pasado de copas
Una vaca en la cancha o un perro que hace detener el partido. Un entrenador que en pleno juego entra a cortar el ataque de su rival. Y hasta un personaje llamado Baltasar que, en pleno invierno, pelaba la remera y se tiraba al arroyo Pantanoso a buscar la pelota nadando, son algunas de las históricas perlas del pintoresco fútbol uruguayo.
Pero el fin de semana se sumó un más. Tan inesperada como real, marcó uno de los hechos más curiosos de la fecha 13 del Torneo Clausura.
En determinado momento del juego que disputaban Miramar Misiones y Boston River en el Palermo, un hincha se metió a la cancha.
Nadie sabe cómo hizo para ingresar, atravesar el campo de juego, y comenzar a señalar al DT de Boston River, Jadson Viera, mientras caminaba rumbo al banco. Ante esto, Viera se acercó a hablar con el hombre que daba la sensación de haber tomado alguna copa de más. El hincha le dijo algo y finalmente se dieron la mano. En ese momento dos jugadores de Miramar Misiones fueron a hablar con el hombre hasta que llegaron dos policías que lo abrazaron y lo retiraron del campo de juego.
Las frases
Entre las frases más destacadas de la fecha están las del técnico de Peñarol, Diego Aguirre, que habló recién el domingo tras la derrota de su equipo ante Cerro.
“Nos quedó una sensación fea porque no es nuestra realidad. Lo tomamos como una mala tarde que rápidamente tenemos que dejarla atrás, aprender siempre de las adversidades y construir. Sabemos que nuestro objetivo en esta segunda parte del año, que es ganar el Clausura, depende pura y exclusivamente de nosotros y en eso nos tenemos que enfocar”, dijo en el Polideportivo de Canal 12.
El lateral de Cerro, Mathías Suárez, fue picante al comentar el triunfo de su equipo ante Peñarol en nota con el programa Locos por el fútbol de radio Del Sol 99.5 FM: “Se habló mucho en la semana para ver si se cambiaba la localía. No querían venir. A los dos grandes les cuesta salir. Acá nos hacemos muy fuertes. Es bravo jugar acá. Y para nosotros es una presión linda. Nosotros mismos sabemos que la gente de Cerro es de barrio y a veces le cuesta la plata para pagar la entrada, y lo valoramos. Ver el estadio, que atrás del arco estaba lleno, nos llena de orgullo”.
Al tiempo que el entrenador de Wanderers, Daniel Carreño, se refirió al curioso cruce que tuvo con un hincha durante el partido, al que invitó a continuar la discusión luego de que finalizara el encuentro.
“Es un hincha conocido. Me pedía un cambio y lo hizo de una manera tan especial que me gustó, pero me hizo entrar. Igual le hice caso y terminé haciendo el cambio que él pedía, pero lo hice porque yo creía que era lo que necesitábamos”, expresó Carreño a ESPN.
