<
>

Secuestros, detenidos en la ruta, y piñas en el aeropuerto: los jugadores que se disputaron Nacional y Peñarol

Los casos de jugadores por los que, en los últimos tiempos, se pelearon tricolores y aurinegros. @HistoriaCAP

Dirigentes que se agarraron a trompadas en el aeropuerto, la avivada de esperar un ómnibus en la ruta para hacer bajar a los jugadores y llevarlos a la sede, secuestros, y hasta insólitas declaraciones forman parte del largo collar de historias y anécdotas de jugadores por los que se pelearon Nacional y Peñarol.

¿A qué viene el tema? A que en las últimas horas se sumó una nueva perla al collar. Tricolores y aurinegros se disputan el pase de Maxi Gómez. Y el delantero de Defensor Sporting quedó en medio del fuego.

El caso no es nuevo. ESPN repasa algunas de las situaciones más curiosas que se dieron en los últimos tiempos cuando Nacional y Peñarol pretendieron contratar al mismo jugador.

¡Paren el ómnibus!

En 1977 se produjo una historia increíble que cambió el destino de los artiguenses Ruben Walter Paz, Venancio Ramos y Mario Saralegui. Resulta que los tres juveniles viajaban en ómnibus desde su Artigas natal rumbo a la sede de Nacional, cuando ocurrió lo imprevisto.

En medio del viaje, el ómnibus fue detenido en la ruta y, al mejor estilo operativo policial, un grupo de directivos de Peñarol abordó el vehículo y se llevaron a los tres jugadores a la sede de la calle Maldonado.

Pero allí surgió un problema con Ruben Paz ya que el 10 había estado unos días viviendo en el viejo Parque Central. Ante esto, los dirigentes de Peñarol movieron fichas rápidamente e invitaron al papá de Ruben a la capital. Lo recibieron, lo llevaron a tomar unas copas, y luego de hablar de dinero lo metieron en un auto y lo acompañaron al Parque para sacar a su hijo de la cancha de Nacional.

El pase terminó en un escándalo con participación de la Asociación Uruguaya de Fútbol. Pero finalmente, el 10 se puso la aurinegra.

A las trompadas en el aeropuerto

El argentino Pablo Islas llamó la atención en Uruguay cuando, en el año 2000, llegó a Racing y no paró de anotar goles hasta despertar el interés de los dos cuadros grandes.

En ese entonces, el presidente de Peñarol, José Pedro Damiani, expresó su interés por Islas. Y se declaró la guerra porque Nacional también fue por el delantero. El escándalo estalló cuando dos directivos se trompearon en el aeropuerto.

Es que Islas se fue a Buenos Aires y Nacional creía tener sellado el acuerdo. Cuando el delantero volvió, el dirigente albo Alejandro Balbi lo fue a buscar al aeropuerto. Pero resulta que ahí se cruzó con su colega de Peñarol, Víctor Cabrera. ¡Vaya sorpresa! Primero discutieron y después voló alguna mano. Islas terminó en Nacional y Damiani, en una de sus típicas salidas, expresó: “Islas se pone caravanita, es muy carilindo para jugar en Peñarol”.

Darío Silva y el Loco Abreu

Otra historia que tiene puntos de contacto con la de los artiguenses, fue la que se vivió con Darío Silva. El olimareño deslumbró en una Selección juvenil y varios clubes pujaron por su pase, entre ellos Nacional y Peñarol. Se cuenta que el ómnibus donde viajaba el delantero, desde su Treinta y Tres natal, fue detenido en plena ruta y que ahí cambió el destino del jugador. La diferencia es que, mientras Nacional y Peñarol se peleaban, a Darío se llevó Defensor. Otro jugador por el que se pelearon los grandes y tuvo destino violeta fue Sebastián Abreu.

El “secuestro” de Vicente

El delantero Vicente Sánchez fue víctima de una especie de “secuestro” que fue determinante para que terminara firmando contrato con Nacional. ¿Qué pasó? Mientras los dirigentes de Peñarol realizaban todo tipo de negociación en procura de contratar al delantero, los tricolores se avivaron y lo “secuestraron” para que sus colegas no llegaran a hablar con él. Era imposible comunicarse con el jugador que, a los pocos días, apareció en la AUF para firmar el pase como nuevo jugador de Nacional.

Se terminó la fantasía

En el año 2000 el zaguero Alejandro Lembo fue ofrecido a Peñarol. El presidente Damiani escuchó pero cuando le sugirieron que la llegada de Lembo estaba atada a la contratación de otros jugadores, a través de lo que por entonces se denominaba paquete, el Contador puso el grito en el cielo.

“Si viene Lembo me tengo que ir”, fue el título de El Observador con la frase de Damiani. El presidente aurinegro agregó: “Ni medio más vamos a contratar. Algún periodista debe ganar plata con todo lo que dicen, pero en Peñarol tipos con pelo largo y caravana no tienen cabida. Si viene Lembo me tengo que ir yo. No es por Lembo sino porque no tengo dinero”.

Claro que no todos los dirigentes estaban de acuerdo con el Contador, porque Nacional estaba interesado en el zaguero.

El tema tuvo idas y vueltas. Y cuando le dijeron a Damiani que si no lo contrataba, Nacional se llevaba a Lembo, el presidente expresó: “Cuando me dicen, mire que se lo lleva el otro cuadro, les digo que se lo lleven”.

La historia terminó con el zaguero en los tricolores y Damiani declarando: “Lembo se fue a Nacional, se terminó la fantasía”.

Morena: ¿puntero o nueve?

En 1973, Fernando Morena deslumbraba en River Plate. Nacional tenía claro que, por tradición familiar, al Nando le tiraba la camiseta tricolor. Y los dirigentes movieron piezas. Pero el presidente de entonces, Miguel Restuccia, equivocó la estrategia y le dijo a Morena que lo necesitaban para jugar de puntero. “Peñarol me quería para jugar de 9, y en Nacional iba a ser puntero izquierdo. Me dijeron: ‘Cubilla, Maneiro, Mamelli, Espárrago y usted”, contó Morena. Peñarol esperó tranquilo. El presidente Washington Cataldi, viejo zorro, tenía un as en la manga: Fernando era compañero de clase de su hijo. Cuando Nacional pestañeó, Morena firmó pase para Peñarol.

Eguren a la una de la mañana

La tranquilidad de la casa de los Eguren se vio perturbada cuando, a la una de la mañana, sonó el timbre. Sebastián atendió y quedó sorprendido cuando vio que era su exentrenador Daniel Carreño.

“¿Qué hacés acá?”, le preguntó a Carreño que había ido junto al gerente deportivo de Nacional, Daniel Enríquez, a convencerlo de que desistiera de ir a Peñarol, pase que su pase estaba encaminado.

Aquella madrugada, el DT y el gerente deportivo fueron a lo de Eguren en el auto de Alejandro Balbi, directivo que movió todos los hilos, para dar vuelta la pisada porque el volante había hablado con el presidente de Wanderers, Walter Devoto, para ir a los aurinegros.

Tiempo después, el propio jugador reconoció en una nota con el diario El País: “Yo ya había tenido una conversación previa con Daniel (Carreño), pero estaba lo que había hablado Devoto con Peñarol, aunque yo de eso, oficialmente, no sabía nada de nada”. Y se fue a Nacional.

Diego Aguirre y el corazón de Viudez

En el año 2010, el gerente deportivo de Nacional, Daniel Enríquez, expresó que el volante Tabaré Viudez tenía un preacuerdo de palabra con el club.

Sin embargo, el técnico de Peñarol, Diego Aguirre, puso a Tabaré Viudez entre la espada y la pared al expresar: “La posibilidad de que juegue en Peñarol existe a partir de su deseo. Es muy hincha de Peñarol y quiere hacer realidad su sueño, también por anhelo familiar. Siente la camiseta. Lo tuve en la selección sub 20 y sería interesante poder contar con él”.

Pero, pese a que Peñarol se movió por todos lados para incorporar a Viudez, la batalla estaba perdida, y el jugador terminó en Nacional.

¿Pichón Núñez de Peñarol?

El lateral Christian Núñez fue otro de los jugadores que se disputaron los grandes. El lateral, que militaba en Cerro, quedó en medio de los dos fuegos hasta que Peñarol se corrió.

“Desistimos de la posibilidad de contratar a Christian Núñez, porque si bien se manifestó como un gran hincha de Peñarol, dijo tener dudas en venir al club por Eduardo Acevedo (técnico de Nacional que estaba en Nacional y lo había dirigido en Cerro) y porque no jugaremos la próxima Libertadores. Por eso preferimos no contratarlo. Nosotros necesitamos jugadores que se comprometan con la causa y tengan orgullo de vestir la camiseta de Peñarol. Y si un jugador duda entre Peñarol o Nacional, preferimos que no venga”. Con esas palabras el dirigente aurinegro Edgard Welker daba por perdida la batalla por Christian Núñez.

Cristian Tabó y el familiar de Ache

Otro delantero de Racing que se disputaron tricolores y aurinegros fue Cristian Tabó. Nacional se adelantó en las gestiones y habló con el representante del jugador, Matías Fariña. El citado empresario ofreció a un fondo de inversión la posibilidad de adquirir un porcentaje del pase de Tabó. Lo que pocos sabían es que, el que compraba el porcentaje tenía relación familiar con el presidente de Nacional, Eduardo Ache.

Todos los nudos estaban atados. Pero a poco del acuerdo, el presidente aurinegro, Juan Pedro Damiani, llamó por teléfono a su colega de Racing, Raúl Rodríguez, y le hizo una oferta que le movió el piso.

Pese a ello, Tabó terminó en Los Céspedes con un contrato por seis meses.

Los sentimientos de Juniors Arias

El pase del entonces delantero de Liverpool, Junior Arias, fue otro de los se disputaron los grandes apelando al sentimiento. En aquel entonces, circuló en redes sociales una foto de Junior con la camiseta de Nacional. El representante del jugador, Gerardo Arias, quería que el 9 fuera a los tricolores. Sin embargo, Junior terminó en Peñarol. En Nacional cayó como un balde de agua fría la noticia al punto tal que el técnico de entonces, Martín Lasarte, expresó: “Me impactó. Tenía un montón de elementos muy favorables al respecto de su llegada. Hubo cosas que me sorprendieron”.

La palabra de Rodrigo Pérez

Más acá en el tiempo se recuerda el caso del volante Rodrigo Pérez que fue acusado por algunos dirigentes de Nacional de no tener palabra ya que, cuando estaba todo avanzado para que fichara por el club, terminó en Peñarol.

El jugador reconoció: “Es cierto que había un acuerdo y que estaba bastante avanzado con Nacional, pero desde que apareció Peñarol para mí no había más discusión. Me quedo tranquilo que en todo momento fui frontal; lo comuniqué en primera persona”.

Y agregó: “Lo de Nacional estaba avanzado, pero cuando Peñarol apareció yo fui sincero, frontal y comuniqué enseguida que si lo de Peñarol era algo concreto no había nada más que hablar. Hablé en todo momento con Sebastián Eguren (manager general de Nacional)”.

Días después, el presidente de Nacional, Alejandro Balbi, al ser consultado sobre Rodrigo Pérez, que tras rescindir contrato con Defensor Sporting y ser buscado por ambos grandes se decantó por Peñarol, expresó: “No sé quién es Rodrigo Pérez”.

El caso Boggio

En el último período de pases los grandes se disputaron la incorporación del volante Luciano Boggio que jugaba en Lanús de Argentina.

El entonces presidente de Nacional, José Decurnex, viajó a Buenos Aires y mantuvo una reunión con su colega Luis María Chebel.

El diario El País informó que el directivo de Nacional ofreció la posibilidad de la compra del 50% de la ficha por una cifra inferior a lo que pretende Lanús por ese porcentaje, que es de 1.300.000 dólares.

Al tiempo que Peñarol, que también pujaba por su pase, había ofertado un préstamo con cargo con una opción de compra del 50% de la ficha a fin de año. Como Lanús quería a Damián García, miraba con buenos ojos para el lado aurinegro.

Pero Boggio terminó en Nacional. “No hay ninguna duda de que el llamado de convencimiento vino de Flavio (Perchman) con el que estuve hablando desde el primer minuto y sé todo el esfuerzo que hizo para que esto se concrete. ¿Qué me convenció? Me dijo que era lo que yo estaba necesitando. Además, estoy al tanto del equipo que Nacional está armando, vi los clásicos, entonces es un poco de todo”, declaró el jugador.

Y ahora Maxi Gómez

Hoy el jugador que se disputan los grandes es el delantero Maximiliano Gómez. Nacional fue el primero que movió piezas, pero sus formas molestaron en Defensor Sporting por entender que, en lugar de hablar con el club, fueron a hacerlo con el representante del jugador.

Asimismo, existe otra diferencia en el tema de la cláusula de salida, de la cual se agarra Nacional, y sobre la que Defensor dice que solo aplica para el exterior.

En las últimas horas, Peñarol salió al cruce y movió fichas para incorporar a Maxi Gómez.

“Es correcto que hablé con Franzini (Diego, presidente de Defensor Sporting) y que quedamos en juntarnos. El presidente de Defensor me dijo bien claro que a ellos les tiene que entrar dinero y que se quieren quedar con un porcentaje del jugador. Todo lo que me dijo me parece lógico y nosotros queremos adquirir un porcentaje de la ficha”, comentó el presidente aurinegro Ignacio Ruglio.

Peñarol y Nacional vuelven a abrir un nuevo frente de batalla por la ficha de un jugador.