Peñarol vivió un frustrante 2023, donde tuvo una decepcionante actuación en la CONMEBOL Sudamericana y se fue deshilachando en el Campeonato Uruguayo hasta perder las finales con Liverpool, sufriendo varios cambios de entrenadores y viendo partir del equipo a figuras que no lograron su objetivo.
En el debe
Lógicamente el resultado final (histórica eliminación en la fase de grupos de la CONMEBOL Sudamericana con seis derrotas en el Grupo F y las derrotas en las finales del Uruguayo) contrapuesto frente a la gran inversión en el armado del plantel redunda en un muy mal año a nivel deportivo.
Alfredo Arias había sido nombrado como nuevo DT del Carbonero en diciembre del 2022 luego de confirmarse la no continuidad de Leonardo Ramos, quien no logró que el Manya pudiera clasificar a la CONMEBOL Libertadores (terminó sexto en la Anual) ni ganara la primera edición de la Copa AUF Uruguay (eliminado ante La Luz en semifinales).
Peñarol comenzó de buena manera el Apertura y tuvo un debut con triunfo en la fase preliminar de la CONMEBOL Sudamericana, venciendo a River Plate por 4 a 0. Sin embargo, el equipo comenzó a cosechar únicamente derrotas, tanto de visita como de local, en el Grupo F del certamen continental, lo que opacó su buen andar en el ámbito doméstico, pudiendo ganar el Apertura a falta de dos fechas.
Los resultados en la Copa se trasladaron a baja en el rendimiento, desconfianza y también derrotas en el Torneo Intermedio, lo que determinaron el cese de Arias el 18 de junio, confirmándose su sustituto ocho días después: Darío Rodríguez.
El equipo continuó decayendo en su juego, los resultados se sostenían principalmente por los rendimientos de Sebastián Rodríguez y Matías Arezo, las lesiones se hicieron más constantes (en tal sentido fue notorio el contraste de la positiva incidencia de Abel Hernández y la cantidad de partidos que estuvo a disposición) y, pese a rescatar un empate en el clásico ante Nacional de la fecha nueve del Clausura en el Gran Parque Central, la posterior igualdad con Cerro Largo marcaron el fin del ciclo de Darío y el regreso de Diego Aguirre.
El nuevo cambio de timón no llegó a dar resultados, el Manya perdió el Clausura y la Anual a manos de Liverpool y, pese a ganar agónicamente la semifinal con gol de Abel ante los negriazules, en las finales tanto en Belvedere (2-0) como en el Campeón del Siglo (1-0), generando la entendible frustración de sus hinchas y en particular de sus goleadores Arezo y Abel, quienes anhelaban el Campeonato Uruguayo finalmente esquivo.
A estos objetivos no alcanzados a nivel deportivo se agregó un año electoral (Ignacio Ruglio fue reelecto presidente por tres años más) especialmente discutido de forma pública y poco conveniente para la unión del club que tanto aseguran desear sus propios dirigentes. A su vez, Pablo Bengoechea dejó su cargo de director deportivo, siendo continuamente criticado por parte de la oposición y parte de la hinchada mirasol.
Asimismo, la situación del arco carbonero también fue un punto negativo de esta temporada, sin generar una total seguridad primero con Thiago Cardozo y luego con Guillermo De Amores, y sin llegar a darse el debut oficial de Randall Rodríguez.
En el haber
La consolidación de Damián García, campeón del mundo este año con la Selección Uruguaya Sub 20, en el mediocampo fue sin dudas una de las grandes noticias aurinegras. El joven volante central (que incluso llegó a jugar de zaguero en el clásico como visitante frente a Nacional) demostró partido tras partido una inteligencia, táctica en general y en acciones de duelo en particular, muy llamativa a sus 20 años.
Los desbordes de Ignacio Laquintana en los primeros meses del año, los goles de Matías Arezo, la increíble chilena de Abel ante Plaza Colonia, el Apertura ganado, el regreso a la Libertadores en el 2024, la cancelación de su último fideicomiso abierto, la presencia de Federico Valverde en junio para la inauguración de ‘su cancha’ en la Ciudad Deportiva y la considerable mejora en la infraestructura del club (por ejemplo inauguración de luces y permanentes obras en la Ciudad Deportiva, y remodelación del Palacio Peñarol) fueron otros de los aspectos en el haber de este año carbonero.
A su vez, cabe destacar que Peñarol no llegó a perder ninguno de los encuentros ante el Bolso disputados este año, empatando el de verano (luego triunfo mirasol por penales), venciendo 2 a 0 por el Apertura e igualando 2 a 2 en el Clausura.
El balance
De todas maneras, la eliminación sin unidades en la fase de grupos de la Sudamericana y el Campeonato Uruguayo no alcanzado ante Liverpool (que consiguió su primer uruguayo dando la vuelta en el escenario mirasol) marcan un evidente saldo negativo para el hincha aurinegro en 2023.
