Melgar, una ilusión y un objetivo: la tercera estrella en la historia del club

Seis años después, Melgar tiene la posibilidad de consagrarse campeón nacional. El equipo de Pablo Lavalle ya dio el primer golpe en Arequipa, pero ahora deberá refrendar su buen nivel ante un Alianza Lima que quiere celebrar el bicampeonato en Matute.

Han sido seis largos años desde la final perdida ante Sporting Cristal para un club que desde el 2014, cuando el empresario Jader Rizqallah se transformó en su principal inversionista y Juan Reynoso en su entrenador, ha sido un habitual protagonista del fútbol peruano, pero que se quedó a puertas de una final en el 2018 (lo eliminó precisamente Alianza en semifinales) y posteriormente fracasó en sus intentos hasta la presente temporada.

No fueron años fáciles, pero sí muy productivos: la dirigencia del Dominó supo sostener el proyecto y redobló la apuesta en el trabajo en menores. Producto de ello, salieron Alec Deneumostier, Paolo Reyna, Matías Lazo, Kenji Cabrera, jugadores importantes en los éxitos de la presente temporada.

Tras la salida de Reynoso a mediados de 2017, Melgar siempre apostó por entrenadores extranjeros, pero curiosamente los mejores resultaron llegaron con exasistentes de grandes técnicos que empezaban sus carreras como solistas: Jorge Pautasso -exayudante de Gerardo Martino- lo hizo clasificar a la fase de grupos de la CONMEBOL Libertadores 2019 desde la fase previa y acabó avanzando a la CONMEBOL Sudamericana como tercero de su grupo mientras Néstor Lorenzo -exayudante de José Pekerman- lo volvió a hacer competitivo a nivel internacional desde el 2021.

De la mano de Lorenzo, el Dominó supo escoger mejor sus fichajes extranjeros y aquello fue clave para los posteriores éxitos. En la Sudamericana 2021 peleó la clasificación, pero acabó terminando segundo detrás del a la postre campeón Athletico Paranaense; en el torneo local no le alcanzó para pelear el título, pero sí para clasificar a otra CONMEBOL Sudamericana. En 2022 Melgar compitió mejor en un grupo complicado, le puso fin a un invicto de 16 partidos de Racing -su principal rival por el boleto a la siguiente fase- y se convirtió en el primer club peruano en clasificar a los octavos de final bajo el nuevo formato de torneo.

Tras clasificar a los cuartos de final a costa del Deportivo Cali, Lorenzo dijo adiós para asumir la conducción de la Selección Colombia y llegó Pablo Lavallén, que lo hizo alcanzar las semifinales tras eliminar al Internacional en el mismísimo Beira-Rio. La dura derrota ante Independiente del Valle supuso un mazazo para un Dominó que se fue desinflando y su tercer lugar en el acumulado lo obligó a jugar unas semifinales.

No era favorito ante Sporting Cristal, pero Melgar supo aprovechar las bajas de su rival para recuperar confianza, solidez y ambición. ¿El resultado? Un inapelable 4-0 para plantarse en la gran final, en la que ya dio el primer golpe con un triunfo por la mínima sobre Alianza Lima y ahora cuenta con una convicción renovada en busca de dar uno de los mayores batacazos de su historia a nivel nacional.

Dos veces campeón del fútbol peruano, el Dominó ya dio un batacazo en 1981 cuando le arrancó un empate al bicampeón Sporting Cristal -que ya no tenía opción al título- en Lima por la última fecha del torneo y así convertirse en el primer club de provincia en coronarse campeón nacional. En 2015 cumplió el sueño de todo club: ser campeón en el año de su centenario, tras vencer 3-2 de manera agónica a Sporting Cristal en Arequipa. En 2016 no pudo repetir el éxito tras perder la final ante los rimenses por la diferencia de gol (1-1 en Arequipa, 0-0 en Lima).

Siete años después, Melgar tiene la oportunidad de completar otro año glorioso en su historia. En un 2022 en el que hizo resonar su nombre a nivel internacional, el equipo de Pablo Lavallén está a un partido de lograr su tercer título nacional y ponerle la guinda a uno de los proyectos que debería ser un espejo en el que se miren la gran mayoría de clubes de provincia.