Nico Paz llega a una nueva etapa de la Selección Argentina con una diferencia sustancial respecto de su primera aparición: ya no necesita ser presentado. A los 22 años, tiene una temporada de alto impacto en la Serie A, una experiencia mundialista y un nuevo desafío europeo con Como en la UEFA Champions League. La oportunidad que aparece ahora tiene que ver con otra cosa: cuánto puede influir ahora que Lionel Messi no está.
El mediapunta argentino terminó la temporada 2025/26 con 12 goles y siete asistencias y fue elegido mejor jugador joven de la Serie A. Su equipo terminó cuarto y consiguió una clasificación histórica a la Champions. En el debut continental, Paz volvió a ofrecer una señal fuerte: participó durante los 90 minutos y dio dos asistencias ante Leipzig en una victoria 4-1. Además un 95% de precisión en sus pases.
La dimensión de su presente también se puede medir desde afuera. Fabio Capello, una de las voces más reconocidas del fútbol italiano, lo elogió después de aquella actuación europea y le marcó al mismo tiempo una exigencia: “Has dado dos asistencias, pero en mi opinión, aún puedes dar mucho más”. Después fue todavía más contundente: “Llegará a ser uno de los mejores del mundo, pero aún no está en su mejor momento”.
Ahí aparece la dimensión exacta de esta nueva oportunidad. Paz ya acumuló suficientes señales para ser considerado una alternativa importante de la Selección. Ahora necesita convertir esa expectativa en influencia sostenida, asumir más responsabilidades y demostrar que puede trasladar su mejor versión de Italia al escenario internacional.
Nico Paz, el jugador que encontró su lugar en Italia
El crecimiento de Paz está estrechamente relacionado con la continuidad que encontró en Como. Su llegada a la Serie A le permitió competir semana tras semana contra defensores experimentados, asumir responsabilidades ofensivas y aprender a jugar con menos tiempo para decidir.
Él mismo explicó la magnitud del cambio durante una entrevista con el club italiano: “Es un cambio enorme. Jugar en las inferiores en Madrid es una gran cosa, pero entrar en primera división y enfrentarse a jugadores de altísimo nivel en Serie A es otra historia”. La adaptación fue progresiva y terminó transformándose en protagonismo.
Su producción confirma ese proceso. Después de los seis goles y nueve asistencias que había conseguido en la temporada 2024/25, dio otro salto en 2025/26 con 12 tantos y siete pases decisivos. El reconocimiento como mejor joven de la Serie A llegó como consecuencia de una campaña en la que se convirtió en una de las piezas centrales de un equipo que alcanzó el cuarto puesto.
La decisión de continuar en Como durante 2026/27 también estuvo relacionada con ese crecimiento. Real Madrid, Como y el futbolista acordaron su permanencia por una temporada más y el club italiano confirmó que fue una decisión impulsada por el propio jugador. Paz explicó su elección después de su debut europeo: “Me quedé aquí para vivir noches como esta porque era la decisión correcta para seguir creciendo, y estoy contento de haberla tomado”.
La frase permite entender qué busca en esta etapa. Paz eligió un contexto donde puede jugar, competir en la Champions y asumir responsabilidades. La apuesta pasa por acumular partidos en los que la pelota tenga que pasar por sus pies cuando el equipo necesite una solución.
Nico Paz y la pausa que puede convertirse en influencia
Paz tiene una característica que lo diferencia dentro de la generación que empieza a ganar espacio en Argentina: su capacidad para jugar entre líneas y encontrar soluciones desde la pausa.
Cesc Fàbregas, entrenador de Como durante su explosión en Italia, lo definió con una frase especialmente gráfica: “Ve el fútbol segundos antes que todos los demás”. Esa percepción le permite recibir de espaldas, girar, acelerar una jugada o encontrar un pase cuando el rival todavía está reorganizándose.
Su repertorio también incluye llegada. Sus goles y asistencias muestran que puede participar en la construcción y terminar las jugadas. Esa combinación resulta importante para un futbolista que muchas veces empieza lejos del arco y tiene que recorrer metros para aparecer en posición de remate.
La Champions agregó otra prueba en la victoria de la primera fecha ante Leipzig, donde registró 11,08 kilómetros recorridos y una velocidad máxima de 32,43 kilómetros por hora.
Después de ese partido, el propio Paz eligió una respuesta que habla de su mentalidad: “Siempre se puede mejorar”. La frase llegó después de una actuación en la que había sido protagonista directo en tres de los cuatro goles de Como, según el desarrollo del encuentro.
Para Argentina, esa capacidad de intervenir desde la lectura puede tener un valor particular. En partidos donde los espacios se reducen, encontrar un jugador capaz de recibir entre líneas, girar y darle continuidad a una posesión puede cambiar el ritmo de un ataque.
Nico Paz, del Mundial vivido con Argentina al Mundial que protagonizará
Paz ya tuvo su primera experiencia mundialista. En 2026 ingresó ante Argelia y fue titular frente a Jordania, sumando alrededor de una hora en ese segundo encuentro. Fue una primera aproximación a la exigencia de una Copa del Mundo.
Ahora el escenario es diferente. Aquella participación le permitió conocer el ambiente, la dimensión de los partidos y la exigencia que existe alrededor de la Selección. El próximo paso consiste en transformar esa experiencia en una presencia futbolística más importante.
La evolución también se refleja en la manera en que Paz habla de sus objetivos. Antes de disputar aquel Mundial había expresado una ambición clara: “Soy una persona ambiciosa, quiero conseguir cosas grandes en el fútbol. Quiero jugar con Argentina un Mundial”.
Ese objetivo ya está cumplido. El desafío cambió.
Ahora la pregunta pasa por saber qué lugar puede ocupar dentro del equipo. La respuesta dependerá de sus actuaciones, de las necesidades de Scaloni y de las sociedades que consiga construir con los futbolistas que compartan el mediocampo y el ataque.
Su primera Copa del Mundo fue una experiencia de aprendizaje. El próximo gran torneo deberá encontrarlo con mayor recorrido, mayor peso en su club y mayor capacidad para asumir situaciones de máxima responsabilidad.
El peso de Messi y la necesidad de construir su propio lugar
Paz inevitablemente aparece dentro de las conversaciones posteriores a Messi porque comparte algunas características futbolísticas con el capitán histórico. Puede jugar como mediapunta, tiene pausa, visión, conducción, remate desde media distancia y capacidad para recibir entre líneas.
Pero el propio Paz puso un límite muy claro a cualquier comparación. Cuando le preguntaron por la posibilidad de reemplazar a Messi, respondió: “Es imposible”.
La frase resulta importante porque permite ubicar correctamente el desafío. Paz no tiene que reproducir una carrera que pertenece a otro futbolista. Tiene que desarrollar las herramientas que lo llevaron a convertirse en una pieza importante de Como y trasladarlas a la Selección.
Incluso Messi había destacado una de sus cualidades después del debut internacional de Paz: “Tiene muchísima calidad y entiende perfectamente el juego”. Ese reconocimiento llegó cuando el mediapunta todavía estaba dando sus primeros pasos con la Mayor.
Dos años después, el escenario cambió. Paz ya tuvo una temporada completa de protagonismo en Italia, fue reconocido entre los mejores jóvenes de la competencia, disputó un Mundial y debutó en Champions. La Selección puede exigirle ahora un nivel de participación mayor.
La oportunidad aparece precisamente ahí. El lugar que deja una figura histórica no se resuelve con una comparación de estilos. Se construye con actuaciones propias.
Nico Paz y la Selección Argentina: la oportunidad está delante suyo
La próxima fecha FIFA ofrecerá tres partidos para empezar a medir ese crecimiento. Argentina enfrentará a Bolivia el 30 de septiembre en Córdoba, Burkina Faso el 3 de octubre y Benín el 6 de octubre en el Monumental, en lo que será la despedida de Messi. Paz integra la convocatoria.
Son encuentros que pueden darle minutos, pero también una responsabilidad diferente. Cada participación servirá para observar si puede convertirse en una pieza habitual, qué sociedades establece y cuánto puede modificar el funcionamiento cuando recibe la pelota en zonas ofensivas.
Scaloni ya explicó el criterio que regirá esta etapa: “Se quedarán o vendrán nuevos si rinden bien en sus equipos”. Paz llega con argumentos construidos durante una temporada completa y con la posibilidad de seguir sumando experiencia en una Champions que recién empieza.
El entrenador también marcó qué espera de los jóvenes que tengan su oportunidad: “Que puedan sumarse a nuestra idea de juego”. Para Paz, ese proceso tendrá una particularidad: ya conoce la camiseta, ya jugó un Mundial y ya sabe lo que significa convivir con los principales referentes de la Selección. Ahora tendrá que dar otro paso.
El futbolista que en su debut recibió de Scaloni una invitación a moverse, disfrutar y pedir la pelota llega a este nuevo ciclo con otra madurez. Tiene una temporada de excelencia hasta el momento, una Champions por delante y el respaldo de una experiencia mundialista.
La oportunidad está servida. Nico Paz tiene que convertir todo ese crecimiento en peso específico dentro de la Selección Argentina.
