Rui Borges, entrenador de Sporting, habló con los medios de comunicación durante este fin de semana y fue consultado por el rumoreado acto de indisciplina del colombiano Luis Suárez, quien se incorporó nuevamente tras el Mundial. Para el entrenador, lo que se filtró fue "ridículo" y se encargó de desactivar todo lo mencionado explicando correctamente qué fue lo que pasó.
El colombiano volvió a Portugal tras una amarga experiencia con Colombia en el Mundial. Sí, jugó varios minutos y fue titular en varios compromisos, pero terminó su campaña sin goles, dejando una imagen que no fue nada similar a la que muestra en el Viejo Continente.
Ahora, enfocado otra vez en la competencia oficial en Europa, Suárez se reintegró al grupo de trabajo en Sporting pero fue foco de las críticas cuando se rumoreó que cometió un acto de indisciplina en un entrenamiento.
Con este contexto, Rui Borges, entrenador del primer equipo, contestó por esta situación y tildó de "ridículo" todo lo que se habló al respecto.
"Me parece que en algunos momentos es hasta ridículo lo que se dijo. Simplemente no existió ningún "caso" con Suárez, si hubiese un caso se habrían enterado porque entraría en el ámbito disciplinario con toda certeza", comenzó el estratega.
Sobre lo ocurrido en sí, Borges comentó: "No ocurrió absolutamente nada. Tan solo terminó el entrenamiento, él estaba frustrado con lo que había sucedido en la práctica, sobre todo porque está buscando su mejor forma después del Mundial. Acabábamos de hacer un juego de 10 contra 10 y él estaba cerca de salir. Terminó el entrenamiento y se fue directo al vestuario, pero solo tenía que hacer un entrenamiento complementario de un minuto o dos, que no era más que eso. Yo fui a llamarlo, regresó y con toda la calma hizo lo que tenía que hacer y volvió adentro. Por eso no hay ningún caso".
"A veces es un poco ridículo lo que uno va escuchando y leyendo, pero hace parte y nos vamos acostumbrando a eso. No hay ningún aspecto disciplinario porque no le faltó el respeto a nadie. Vi que dijeron que le había dado una patada a un balón y que le había pegado a un entrenador, por eso dije que me parece ridículo a veces lo que se dice. Simplemente, ya ha sucedido en el pasado también. A veces los chicos saben que en el último ejercicio, cuando suena el silbato, pueden irse al vestuario", remató el entrenador.
