Mauro Boselli, exfutbolista, estuvo en SC Shorts y rememoró sus comienzos en Boca, su especial paso por Estudiantes y especialmente el partido con Barcelona en el que el Pincha estuvo a pocos minutos de ser campeón del mundo. El delantero recordó por qué se fue del Xeneize y su competencia con Martín Palermo por el puesto. "El hecho de que estuviera como referente de Boca y del fútbol argentino hacía que fuera casi imposible tener continuidad. La percepción de uno, a medida que pasa el tiempo, me decía que estaba en condiciones de ser el titular, pero en Boca iba a ser imposible. Cuando sos chico no entendés por qué sigue jugando Palermo, pero cuando empezás a cumplir años te das cuenta de un montón de cosas. Yo además estaba enojado porque no jugaba y, cuando me tocaba, hacía las cosas bien", comenzó recordando. El esquema tampoco le hacía fácil sumar minutos."No era competencia con (Rodrigo) Palacio o con Guillermo (Barros Schelotto). Con Martín se me hacía complicado porque éramos jugadores parecidos. Para que yo jugara tenían que armar un doble nueve y que nos complementáramos en el área. Uno se va dando cuenta de que necesita jugar y no había competencia real. Cuando me ha tocado ser referente, como en México o en Estudiantes, te das cuenta de que, por más que el pibe que esté asomando ande bien, tiene que jugar el tipo con experiencia", contó. "Yo hablaba poco con él, podría haberle sacado un poco más de jugo. Siempre fui muy respetuoso de los referentes; me ha tocado compartir vestuario con un montón de tipos que son referentes de Boca. .Todo era con mucho respeto, trataba de aprender". Boselli también recordó sus inicios y la frase de Bianchi que lo marcó. "Después de un entrenamiento en el que hicimos una práctica de fútbol y me tocó jugar contra Schiavi, terminamos y me fui al gimnasio. Estaba en el gimnasio haciendo eso cuando entra Carlos, me ve, me mira y me dice: 'si podés aguantar a Schiavi y te das cuenta de que podés competir con él, vas a estar preparado para jugar en Primera División. Me lo acuerdo como si fuese hoy. Yo me fui a mi casa y dije 'ahora mi pelea es con Schiavi. Te tengo que ganar los duelos para ver si estoy preparado'. El tipo, con una sola frase, me dejó marcado para toda mi carrera". Por último, reveló una particularidad del Virrey con él. "Estaba enojado porque yo no dije que él me hizo debutar. "El Colo Regenhardt fue el que estaba en el banco, por eso no dije que había sido él. Igual, el agradecimiento es por todo lo que me dio para terminar de formarme como jugador", dijo entre risas. El atacante contó los pormenores de su llegada al Pincha, atravesado por una situación muy particular familiar. "Estudiantes me marcó tanto en la parte futbolística como en la parte humana. Llegué al club porque mi viejo estaba mal y le habían diagnosticado un cáncer terminal; no me quise ir afuera. Vino una oferta de Turquía y eran números que yo no ganaba ni el diez por ciento. Cada vez subía más la oferta y, en un momento, me reuní con esta persona y me ofrecieron un papel en blanco para anotar cuánto quería ganar. No pasaba por un tema económico, sino porque mi viejo iba a vivir unos meses más y no podía permitirme jugar afuera y perderme eso. No era por plata, sino por sentimiento. En Estudiantes encontré ese refugio, un lugar que te hacía sentir parte de la familia", analizó. Al rememorar su gol a Cruzeiro (el 1-1 parcial de la final de la copa del 2009), Boselli reveló qué entiende con ese gol. "Hace poquito me crucé con un señor que me dijo que ese gol fue el último abrazo con su viejo. Esas cosas, uno que perdió a sus padres, te marcan, y entendés un poco lo que siente la gente cuando grita un gol tuyo. Es la última Libertadores que ganó Estudiantes y que la gente venga y te diga que se acuerda de eso te marca. Ese gol estuvo muy cerca de la muerte de mi viejo. Estuve en cinco de seis partidos de la primera fase sin hacer ningún gol y, cuando llegó Sabella, hice tres. No sé si fue por él, pero sentí algo como 'se fue tu viejo, pero está este tipo y te hace sentir que lo que pasó no es tan grave'”. Otro de los temas que trató el exfutbolista fue la recordada derrota agónica frente a Barcelona en la final del Mundial de Clubes. "Sabella tenía el plan contra Barcelona seis meses antes del partido. Entrenábamos para jugar con Independiente, por ejemplo, y en los últimos veinte minutos armaba el equipo para este partido. Trabajaba las formas, los movimientos, para contrarrestar a ese Barcelona. Yo tenía que estar siempre encima de Piqué para que Puyol tuviera la pelota, que era el menos dotado técnicamente y jugaba a pierna cambiada, cosa de que, si recuperábamos, estuviera ese espacio para atacar. El plan salió casi perfecto contra un Barcelona que, si jugábamos diez partidos más, en nueve nos ganaban por tres o cuatro goles". Además, explicó por qué para él tiene un valor especial aquella final: "En mis cuarenta años no recuerdo ningún otro partido en el que la gente, a pesar de haber perdido, lo siga recordando como un partido memorable. La chance que tengas la tenés que aprovechar; si tenés, vas a tener una, me dijo Sabella. La pude hacer, pero es una lástima, porque hubiese sido más recordado que el gol con Cruzeiro". El ex Boca y Estudiantes fue muy autocrítico al revelar que "no se preparó como debía" para jugar en la Premier cuando había llegado al Wigan, y en Italia no tuvo suerte. "Llegué el martes a Palermo, perdimos con el Siena y echaron al entrenador. El nuevo me dijo 'yo no te pedí'".Boselli: "Estudiantes me marcó en la parte futbolística y la parte humana"
Boselli: "Sabella estuvo seis meses preparando el partido con Barcelona
Boselli y su mal paso por Europa
