A pocos días del debut de la Selección Colombia en la Copa del Mundo, Néstor Lorenzo dejó claro que la selección no viajó a México únicamente para participar. El entrenador argentino aseguró que el objetivo del grupo es competir por los puestos de privilegio y llegar lo más lejos posible en el torneo, incluso hasta el último partido.
"Yo creo que Colombia puede llegar lejos. Aspiramos a llegar al último día, a la final. No se me ocurriría sentarme en el banquillo de un equipo si no pensara en ganar, en llegar, en pasar, en pasar", afirmó el seleccionador al hablar de las expectativas con las que afronta la Copa del Mundo.
Aunque reconoció la dificultad de un torneo de esta magnitud, Lorenzo insistió en que la ilusión está respaldada por el trabajo realizado durante todo el proceso.
"Depende de muchas cosas. Nosotros vamos con fe y con mucho trabajo detrás para lograr ese objetivo y para la alegría de todo Colombia", añadió.
La confianza del técnico no nace únicamente de los resultados recientes. También está ligada a una idea de juego que ha intentado consolidar desde su llegada al banquillo de la selección. Lorenzo explicó que su filosofía pasa por reducir al máximo la influencia del azar a través de la preparación y el conocimiento de cada partido.
"Como entrenador, creo que soy una persona que no quiere dejar nada librado al azar. Sé que el juego tiene algo de azar, pero no quiero depender de eso. Trato de darle información y herramientas a los jugadores para que sepan cuál es el plan de juego en cada partido", señaló.
Esa visión también se refleja en la propuesta futbolística que ha construido durante su ciclo. El argentino aseguró que siempre ha creído que la mejor manera de competir es asumir la iniciativa y buscar el protagonismo en el juego.
"Me gusta jugar bien. Creo que es mucho más fácil ganar jugando un buen fútbol, un fútbol de propuesta y de iniciativa. Trato de armar mis equipos en ese sentido", explicó.
En medio de la conversación, Lorenzo también tuvo espacio para recordar el momento más emocionante que ha vivido junto a la Selección Colombia. Y no eligió una victoria reciente ni una clasificación mundialista. Su memoria viajó hasta el Maracaná y al inolvidable Mundial de Brasil 2014.
"El recuerdo más lindo que tengo con la Selección Colombia fue el gol de James a Uruguay en el Maracaná, en el Mundial de Brasil 2014. Fue un momento maravilloso, en un estadio mítico, contra un rival tricampeón del mundo. Esa fue la máxima alegría que tuve con la selección porque nos clasificó a unos cuartos de final a los que Colombia nunca había llegado", recordó.
El protagonista de aquel gol sigue siendo una pieza fundamental en el presente de la Tricolor. Por eso Lorenzo también dedicó palabras de reconocimiento para James Rodríguez, capitán del equipo y una de las figuras alrededor de las cuales gira la ilusión colombiana de cara al Mundial.
"James es, además de un gran jugador, un gran capitán. Tiene una entrega absoluta por el equipo y por la selección. Siente mucho la camiseta", afirmó el entrenador.
Más allá de los números o la experiencia acumulada, Lorenzo considera que el volante aporta un elemento diferencial que pocos futbolistas poseen.
"Si bien es uno de los 26, nos da ese toque de calidad y genialidad que todo equipo necesita", concluyó.
Con el debut cada vez más cerca, el mensaje del seleccionador es claro. Colombia afrontará el Mundial con ambición, convencida de que puede competir contra cualquiera y respaldada por una idea de juego que Lorenzo ha construido durante casi cuatro años de proceso. El objetivo, según sus propias palabras, no es simplemente participar: es seguir avanzando hasta el último día del torneo.
