Guillermo Ochoa conserva unas espinilleras que le han acompañado durante las justas mundialistas que ha participado
Guillermo Ochoa conserva unas espinilleras que le han acompañado durante las cinco Copas del Mundo anteriores en que ha participado y las guarda de cara a la justa de este verano.
“Pueden que sean unas espinilleras que guardado. Los utileros se ríen mucho porque me sugieren que ya las tiré, pero las he conservado. Ya están hasta rotas, están a punto de romperse, pero las mantengo”, asevera Ochoa, quien la semana pasada llegó a la Ciudad de México para unirse a la concentración de la Selección Mexicana.
Consciente de que podría cumplir una hazaña sin precedente en el futbol internacional, al estar a punto de sumar una sexta justa mundialista, Ochoa asegura que cumple un sueño que tuvo desde niño y por el que la memoria lo remonta a Estados Unidos 1994.
“Es el primero que recuerdo porque me encantaba ver a la sección de Brasil, en especial a su portero, Cláudio Taffarel, y también a la selección italiana contra la que jugó la final. Le dije a mi mamá que esperaba un día estar en un partido de esos”, agrega Paco Memo, entrevistado durante un evento comercial en la capital mexicana.
Y es por eso ahora que Ochoa aconseja a los niños que observarán el torneo futbolístico más importante que disfruten del espectáculo que brindarán las 32 selecciones a partir del 11 de junio.
“Así como me pasó cuando era niño, les diría que como aficionados miren los juegos y se diviertan, que a los que vayan a los partidos apoyen con todo y los que estarán viéndolo en la televisión, se permitan disfrutarlos.
