Una lesión sacó a Jefferson Lerma de Selección Colombia en la fecha anterior de la Eliminatoria al Mundial. Se sintió su baja en las derrotas de noviembre.
Su rendimiento de mediocentro sostuvo buena parte del invicto de nueve fechas. El oficio de la Premier League le dio esa comprensión inmediata del plan de Néstor Lorenzo. Presión en bloque, intensidad y juego vertical.
Si James sobresale, es porque detrás está él. Ordenando, mandando y corrigiendo. Le sobra energía para ir y volver en la cancha. Una lesión le impidió jugar ante Uruguay en Montevideo y Ecuador en Barranquilla. Dos derrotas que mostraron vulnerable al equipo.
Sin Jefferson, Colombia pierde marca en momentos clave. En la final de Copa América ante Argentina hubo espacios para el pase filtrado en el gol de Lautaro Martínez en tiempo extra. Salió minutos antes agotado.
En el Centenario faltó su experiencia para proteger el empate agónico y reforzar doblajes. Frente a Ecuador para solucionar con una falta la libertad con que los delanteros rivales rodearon el área.
Las alternativas en el puesto son más jóvenes, sin embargo, apenas desarrollan su instinto de anticipación en esa zona y su ubicación estratégica.
En Crystal Palace recuperó competencia y la titularidad tras algunas molestias físicas en enero.
Ante Brasil se cruzará con Raphinha, Rodrygo y Vinicius en ataque. En la mitad con Savinho y Bruno Guimarães. Con necesidad de puntos en Brasilia tendría Richard Ríos más cerca. Además, Colombia gana en juego aéreo uno de los puntos fuertes de este ciclo.
En esta Eliminatoria, Lerma jugó 574 minutos, remató dos veces al arco, recuperó 34 veces la pelota y no recibió amarillas.
¡Qué bueno verte otra vez!
