Harry Maguire aseguró que el vestuario de Manchester United ya dejó atrás el exabrupto de Lisandro Martínez.
El defensor argentino volvió a la titularidad en el empate 1-1 ante Leeds United, en Elland Road, este domingo, en otra jornada de la Premier League, pero fue reemplazado en el entretiempo.
Lisandro Martínez había protagonizado previamente una fuerte crítica verbal contra el director de fútbol Jason Wilcox tras la derrota de United frente a Atlético de Madrid en la Champions League, cuestionando la ambición del club en el mercado de pases. Más tarde ofreció disculpas públicas.
Maguire habló del clima en Manchester United tras los dichos de Lisandro Martínez
"Obviamente hubo mucho ruido alrededor del club [durante la última semana], como sucede cada semana, aunque esta vez fue todavía más", declaró Maguire a Sky Sports después del empate frente a Leeds, al ser consultado por la situación de Lisandro Martínez.
"Lisandro Martínez salió a pedir disculpas. Ya lo dejamos atrás".
"Jugó y creo que estuvo brillante en el primer tiempo, así que hay que reconocerle el mérito. Esperemos que no haya sufrido una lesión grave y que podamos recuperarlo pronto".
Anteriormente, el entrenador Michael Carrick había restado importancia al episodio al afirmar que la explosiva declaración de Lisandro Martínez "realmente no fue un drama para nosotros como grupo".
Consultado sobre si las críticas de su compañero habían afectado el espíritu del vestuario, Maguire respondió:
"Cuando jugás en este club siempre estás bajo examen, especialmente cuando no ganás partidos".
"No hemos jugado ni cerca del nivel necesario para ganar tantos encuentros como la temporada pasada".
"Nos ponen a prueba cada semana y los chicos tienen que acostumbrarse a eso. Deben encontrar algo dentro de sí mismos para ayudar al grupo".
"Vamos a mantenernos unidos y volver a intentarlo. Tenemos otro partido importante el miércoles y lo esperamos con ganas".
Manchester United suma apenas siete puntos en sus primeros siete partidos de la Premier League, una situación que llevó a Carrick a reconocer que el panorama actual "no luce bien".
