Lionel Messi alcanzó la esperada definición de la Copa América Centenario el 26 de junio. Vistiendo la celeste y blanca, La Pulga tenía la expectativa de dar la vuelta, después de la frustrada final de 2015, también ante Chile.
Como si no fuera suficiente con volver a perder una final, lo que ya había sucedido en el Mundial ante Alemania, Messi falló su tiro y se desplomó en llanto. Esa misma noche, comunicó que dejaría la selección nacional.
El caso del delantero estrella de Portugal es muy diferente.
Como tantas veces, la prensa y el público compararon a CR7 y a Leo. Así surgió un nuevo punto en común, dado que los dos jugadores catalogados como los mejores del mundo vieron frustrada la posibilidad de lucirse en una final continental.
