MADRID -- Álvaro Morata debutará en el Wanda Metropolitano en el derbi contra el Real Madrid.
El delantero español será presentado como jugador del Atlético de Madrid este martes después de que el club rojiblanco oficializara su incorporación como refuerzo invernal tras llegar a un acuerdo con el Chelsea para su cesión por temporada y media, hasta verano de 2020, con una opción de compra que de acuerdo con la prensa española rondaría los 55 millones de euros.
El jugador estaba en la mira de Diego Simeone desde tiempo. Según se ha filtrado desde el club en los últimos días, los rojiblancos ya habrían intentado hacerse con sus servicios en el verano de 2017, antes de que el Chelsea y Real Madrid llegaran a un acuerdo por 80 millones de euros que lo convirtieron en el jugador español más caro de la historia.
Cumplido el deseo del argentino el cuerpo técnico tiene la intención de enviarlo a la cancha lo más pronto posible. Será el próximo domingo cuando el Atlético visite al Betis.
Pero el plato fuerte vendrá el 9 de febrero. En el derbi frente al Real Madrid.
La contratación de Morata ya generaba división de opiniones en el Wanda Metropolitano antes de que desembarcara en Madrid.
Para una parte de aficionados atléticos, una manera de curarse en salud tras el fichaje de Courtois por el Real Madrid en el verano, y que sigue causando malestar.
Pero para el núcleo duro, los ‘ultras’ del Frente Atlético, es inconcebible. Morata, en el ideario rojiblanco, es producto de la cantera merengue y como tal, su fichaje ha sido repudiado en las horas previas a su llegada a la capital española.
Y quiso el destino que su puesta en escena como local, en la que inevitablemente se someterá a juicio frente a su afición, lo vea enfrentarse a su antiguo club.
Para el rival, por otro lado, es sal en la herida.
Su marcha al Chelsea ante falta de oportunidades en el verano de 2017 fue un motivo de controversia en el Bernabéu en su momento a pesar de tratarse de una venta histórica. Después de todo, se trataba del segundo máximo goleador del equipo detrás de Cristiano Ronaldo después de marcar 20 goles en 43 partidos a pesar de su condición de suplente.
Casi dos años después, y ya sin el portugués en el panorama, el Real Madrid no ha encontrado a un ‘9’ que aporte una cuota remotamente similar a la del canterano.
Morata disputó 95 partidos en cinco temporadas como merengue en los que dejó una marca de 31 goles. Un legado discreto para un centro delantero, aunque la penurias de hoy, en que el máximo goleador Karim Benzema apenas suma 15 goles, provocan en gran medida que se extrañe su aporte como jugador número 12 de ayer.
Morata inició en las categorías infantiles del equipo rojiblanco (como se han empeñado a recordar desde el Wanda en estos días) aunque abandonara el régimen colchonero antes de cumplir los 15 años. Su primera parada antes de recalar en la cantera del Real Madrid fue el Getafe.
Después de un año como azulón, llegó al Juvenil C del Real Madrid en 2008 con solo 16 años de edad. Dos años después, en diciembre de 2010, debutó con el primer equipo del Real Madrid de la mano de José Mourinho.
En cinco temporadas distintas con el Real Madrid apenas llegó a tener minutos en seis derbis contra el Atlético, incluida aquella final; pero solo en una ocasión salió como titular, en la victoria por 1-2 de Liga en la campaña 2012-13. No llegó a hacer daño a los rojiblancos como goleador merengue; sí lo hizo con el Chelsea, con el primer tanto en la victoria por 1-2 en la fase de grupos de Champions League de la campaña pasada.
Más de 50 jugadores han militado en el Atlético de Madrid y Real Madrid a lo largo de la historia.
Pocos, los hombres con pasado merengue que han llegado al club rojiblanco. De ahí que resulte llamativo que con la llegada de Morata sean ya tres jugadores del plantel actual del Atlético de Madrid que ha vestido la camiseta del Real Madrid, después Juanfran Torres y el arquero suplente Antonio Adán.
Los tres debutaron en la Liga como merengues tras su paso por la cantera. Pero solo Morata se ha enfundado en la camiseta del Atlético después de formar parte del equipo que le infligió la peor herida de su historia: el Real Madrid de Carlo Ancelotti que se llevó el título Champions League en 2014 gracias a una victoria por 4-1.
El Wanda con las uñas afiladas. Para bien o para mal.
