Frente a Frente: Neymar brilló en una noche aciaga para Cristiano

MADRID -- Neymar destila clase por los poros. El brasileño, determinante en lo que va de la campaña, llegó al Clásico del futbol español a demostrar que la responsabilidad le sienta bien. Con un tanto y una asistencia, Neymar fue el hombre más determinante del Barcelona en la victoria por 0-4 sobre el Real Madrid. Fue también el más activo en ataque, con tres disparos a puerta y otros dos desviados.

La naturalidad con que se asocia con Luis Suárez y el desparpajo con el que en dos movimientos suele destrozar a la defensa rival da para espantar a cualquiera, incluso al Real Madrid. La zaga merengue no encontró manera de lidiar con él. Hizo lo que quiso con Danilo, desbordado en un partido de alto nivel, y humilló al central Raphael Varane. al que recortó una y otra vez para llevar peligro al área de Keylor Navas.

El cuadro merengue tenía que hacer un esfuerzo descomunal para frenar a Neymar, que además de talento, tenía hambre y no daba un balón por perdido. De tal manera que en ocasiones hacía falta la intervención de tres hombres para despojarlo del esférico.

El domino del Barça se hizo insoportable para los blancos, sobre todo, por la intensidad con que Neymar, Luis Suárez y, en la última media hora, Messi, insistían en llevar peligro al área de Navas.

Fue tal la frustración merengue con el brasileño, que, para concluir una noche de pesadilla, Isco intentó frenarlo con una durísima patada al muslo que le costó la roja a cinco minutos del final.

De Cristiano hubo pocas noticias en el Clásico. El hombre récord del Real Madrid no pudo hacer gran cosa por rescatar a su equipo del desastre; en gran parte, porque a la media cancha merengue le costó un mundo hacerse con el balón y se veía frecuentemente lejos de la acción. Si acaso lograba iniciar un contragolpe, era despojado con facilidad. Su situación empeoró cuando comenzó el festival de goles culé, pues se veía como parte de un grupo desconectado y desorganizado que más que intentar reaccionar, intentaba perseguir el balón al ritmo que marcaba el rival.

Intentó ponerle un balón a Benzema, que en un extraño movimiento dentro del área se perdió el gol. A medida que la situación empeoraba para los suyos, intentaba robar algún balón pese a que no es muy afecto a colaborar en defensa y poco más.

Con el 0-3 en el marcador y después de que Isco sustituyó a James para dejar a Cristiano corriendo a sus anchas, el ‘7’ hizo un esfuerzo por conducir al equipo hacia el frente. Pero apenas le salieron un par de disparos a las manos de Claudio Bravo. El portugués, presa de la frustración que invadió al equipo entero, no lograba conectar siquiera con sus socios favoritos, Marcelo y Benzema.