River se entrenó entre risas en el estadio de Alianza

LIMA (ENVIADO ESPECIAL) - Que Flamengo sea el favorito en las casas de apuestas, que tengan miles de hinchas viniendo a Lima (dicen que serán más que los argentinos), y que tengan el mejor de plantel de Sudamerica no le importa a River. O por lo menos eso demostró en el entrenamiento de esta tarde en el Estadio de Alianza Lima.

En los 20 minutos de práctica abierta a la prensa, el equipo de Marcelo Gallardo fue pura alegría.

Se trató de un entrenamiento liviano, al menos en el comienzo, donde los jugadores comenzaron a aclimatarse en la ciudad de la final.

Bajo el calor de las 3 de la tarde (5 en Argentina), la práctica comenzó con una charla extensa de Gallardo para sus jugadores, que miraron y escucharon atentos.

Luego realizaron pases de media distancia de a duplas. Se lo vio a Borré con Scocco, a Casco con Nacho Fernández y De La Cruz con Juanfer Quintero. Cada uno con su compañero más cercano.

El entrenamiento prosiguió con un “loco” en el círculo central donde participaron todos los jugadores, mientras los arqueros realizaban ejercicios de reacción.

Nacho Fernández fue la primera víctima del túnel de manotazos y patadas amistosas con las cuales se castiga al grupo perdedor. A pesar de su intento por evitar la pena, Pratto y Scocco, los más compenetrados con el juego, lo obligaron a someterse a la prenda.

Las risas constantes dieron cuenta de un equipo que no parece estar sintiendo la presión de una nueva final. Tal vez por la experiencia del plantel en este tipo de partidos.

“Estamos acostumbrados a jugar este tipo de encuentros, nos gustan las difíciles”, explicó Borré en la breve atención a prensa previo al entrenamiento.

Que no se malinterprete. El grupo no tiene la cabeza en otra cosa y está lejos de desenfocarse del objetivo, menos con el Muñeco a la cabeza.

Mientras se escuchaban las risas de los jugadores, el DT anotaba todo en su libreta y caminaba mirando al pasto, como si su cabeza ya estuviera pensando en variantes para el sábado.

Una de ellas podría ser Paulo Díaz, quien completó el entrenamiento sin problemas al igual que cada uno de los 25 jugadores que participaron de la práctica.

“Al entrenador le gusta sorprender en este tipo de partidos, pero no sabemos nada todavía”, agregó el colombiano cuando le preguntaron por el posible ingreso del defensor chileno.

Así, River completó su primera práctica en Perú, una que mostró a un grupo unido y sereno para afrontar la final de la Copa Libertadores.